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Ciruelo "tropical"

Para aquellos que viven en zonas tropicales, el cultivo de árboles de ciruelo no ha sido tradicionalmente una opción viable, ya que estos árboles requieren de un determinado número de horas por debajo de cierta temperatura en el invierno para que florezcan en la primavera, y rindan frutos; en los trópicos tal requisito, de forma general no se cumple. Pero el desarrollo de nuevas variedades con bajos requerimientos de horas de "frío" puede permitir en la actualidad cosechar ciruelas en zonas "vedadas" para este cultivo en el pasado.

El término tropical se usa para caracterizar aquellas zonas del planeta que están cerca de los trópicos geográficos, lo que implica un clima general cálido, pero aun en estas zonas, existen áreas con climas que pudiéramos llamar sub-tropicales e incluso templados en las cadenas montañosas o en zonas donde convergen ciertos elementos climáticos o geográficos, y estas zonas pueden ser lo suficientemente frías como para cosechar estos ciruelos "tropicalizados".

Es lo más común, que tanto lo ciruelos como los melocotones y las nectarinas, (especies botánicas muy cercanamente emparentadas) se cosechen inmaduros para que soporten el tiempo de transporte, almacenamiento y la posterior venta, por lo que rara vez, el que usted adquiere en el mercado se parece a la verdadera fruta tomada madura del árbol. Mi experiencia personal así lo indica, mis árboles de ciruelo "tropicales", 'Gulfrose' y 'Gulfbeauty' plantados en el patio, proporcionan abundantes frutos todos los años que resultan al paladar muy superiores a los que puedo adquirir en el mercado, lo que compensa con creces el tiempo y el esfuerzo invertido en su cuidado.

Varios de los ciruelos con muy pocas horas de frío han sido desarrollados por la University of Florida en un programa de crianza que ha mejorado la adaptabilidad de los frutales a zonas de inviernos moderados y que tienen alta incidencia de enfermedades, como en mi caso en Jacksonville Florida. Tales cultivares son ciruelos de tipo japonés (Prunus salicina Lindl.), los que tienen resistencia a algunas enfermedades típicas de los ciruelos como la escaldadura foliar (Xylella fastidiosa) y la mancha bacterial (Xanthomonas campestris) que pueden representar un problema serio en los climas cálidos.

Horas de refrigeración y unidades de calor

En español, la palabra frío no hace referencia a un rango determinado de temperaturas moderadamente bajas, por lo que no es apropiado para denominar el rango de temperaturas entre las cuales deben permanecer los árboles de ciruelo en el invierno a fin de que se desarrollen los procesos metabólicos necesarios que dan lugar a la floración en la primavera. Por ello utilizaremos el término refrigeración.

Las horas o unidades de refrigeración se refieren a la cantidad de horas con temperatura por debajo de 45° F (7.22° C) y por encima de 32° F (0.0° C) que ocurren mientras el árbol está durmiente (sin follaje). Los árboles caducifolios requieren un ciero número de estas unidades para que los brotes florales "despierten" a tiempo y comience la temporada de crecimiento. Los frutales con altos requerimientos de refrigeración típicamente crecen bien y producen frutas en localidades con altas horas de refrigeración, lo que sucede con aquellos ciruelos de zonas templadas. Si usted cultiva uno de estos frutales en zonas de inviernos moderados, los brotes no despertarán de forma apropiada ni se adaptará al nuevo clima más cálido.

La University of Florida ha desarrollado lo que ha llamado la serie "Gulf" de ciruelos, adaptados a climas más moderados como el de la parte central y norte de La Florida, y sus requerimientos de refrigeración están entre 225 y 350 horas de acuerdo a la variedad.

Aunque la serie "Gulf de ciruelos tiene bajo requerimiento de refrigeración, ellos necesitan cierta cantidad de días cálidos para que salgan del estado durmiente del invierno y retoñen de forma uniforme. A esta condición se le conoce como requerimiento de calor, el cual es el período de tiempo con temperaturas en las noches por encima de 55° F (12.78° C). El requerimiento de calor para la serie "Gulf" de ciruelos está entre 1 y 2 semanas. Esta característica es también muy importante ya que reduce notablemente la posibilidad de que los frutales florezcan muy temprano, y las flores resulten dañadas por una congelación tardía en el invierno o a comienzos de la primavera, por ejemplo, debido a un frente frío.

Polinización y fructificación

La serie "Gulf" de ciruelos, al igual que la mayoría de los ciruelos japoneses, no son autocompatibles y requieren de polinización cruzada con otra variedad para producir frutas. Generalmente, cualquier cultivar será polinizado por otro cultivar diferente siempre que el período floral de ambos se solape y existan los insectos polinizadores en actividad, tales como las abejas comunes. La relación entre los árboles para la polinización y los de cosecha debe ser de 1 polinizador por cada 5 a 8 productores, aunque tratándose del patio de la casa se pueden sembrar más de un tipo de ciruelo productor, y así garantizar la polinización cruzada al mismo tiempo que se obtienen frutos de cada uno de ellos.

La producción de frutas de la serie "Gulf" es muy alta, por lo que resulta necesario hacer el aclareo de las frutas a fin de que se desarrollen frutas grandes y al mismo tiempo evitar la fractura de las ramas. Si se deja al árbol producir todas las frutas que ha fijado puede darse el caso, incluso, de que el árbol muera extenuado o demore años en recuperar el vigor. Las flores se producen, lo mismo en los vástagos de las ramas secundarias, como en los nuevos brotes.

Período de desarrollo de las frutas y rendimiento

Este período hace referencia al espacio de tiempo entre el fijado de las frutas en la floración, y la cosecha. Esta afectado por la temperatura, alargándose cuando existen largos períodos con temperaturas menores que la promedio, y acortándose en caso contrario. Típicamente, la serie "Gulf" desarrolla las frutas en un plazo de entre 75 y 95 días en dependencia del cultivar y las condiciones de la temporada.

Un árbol, trillado adecuadamente, producirá alrededor de 40 a 50 libras (18 a 23 kg) de frutas de tamaño satisfactorio.

Cultivares de ciruelo con bajas horas de refrigeración

Gulfbeauty: Está patentado por la University of Florida y salió al campo en 1998. Requiere unas 225 horas de refrigeración. Produce un ciruelo púrpura-rojizo oscuro, la pulpa es amarilla con cierto tinte verde. La piel es amarga, cuestión común en los ciruelos japoneses, pero la pulpa es dulce, sub-ácida, y firme cuando está maduro. La fruta es albérchiga (la pulpa se aferra al núcleo duro) aun cuando está madura y blanda. La ciruela es de tamaño medio 1 3/4 pulgada (3.17 cm) de diámetro y pesa entre 55 y 70 gramos. Se poliniza cruzado con cualquier otro "Gulf". La fruta es tempranera con un período de desarrollo de 75 días. Las ciruelas maduras pueden colgar en el árbol alrededor de 8-12 días una vez alcanzado el color pleno. La calidad es buena. El árbol es vigoroso con largos retoños erectos, y semi-abierto, Usualmente se necesita el aclareo de las frutas para aumentar el tamaño y evitar la rotura de las ramas. Es muy resistente al cancro bacterial y moderadamente resistente a la escaldadura de la hoja de ciruela.

Gulfblaze: Resultado de los trabajos de la University of Florida, es una fruta patentada. El requerimiento de refrigeración es de unas 250 horas. Se poliniza cruzado con cualquier otro "Gulf". La fijación de fruta es buena. Las frutas son muy firmes, promediando un tamaño de entre 1 7/8 a 2 pulgadas (4.8 a 5 cm) y un peso de 70-80 gramos. La fruta es redonda y semi-albérchiga con la pulpa débilmente aferrada al núcleo cuando está madura. Demora unos 95 días en desarrollar la fruta. La fijación de fruta y la maduración son similares a Gulfbeauty pero la cosecha está lista entre 8 y 14 días después que esta última. Las hojas, las ramas, y la fruta tienen resistencia al cancro bacterial y a la
escaldadura de la hoja de ciruela en el mismo orden que Gulfbeauty.

Gulfrose: Igualmente patentada por la University of Florida, y madura alrededor de una semana después que Gulfblaze. La fruta se desarrolla en un período de 95 días. Necesita unas 275 horas de refrigeración. La fruta es casi redonda y semi-albérchiga, con un tamaño promedio igual al de Gulfblaze, pesa 70-80 gramos. La piel es púrpura rojizo moderadamente amarga y la pulpa es de color rojo sangre, aromática y dulce. La calidad de la ciruela es muy buena con buena firmeza y tiempo de conservación. Las características de la floración, polinización, fijado de las frutas y maduración son las mismas que las de Gulfbeauty. El árbol es moderadamente vigoroso, semi-abierto y precoz, generando fruta el segundo año después de plantado. Tiene similar resistencia al cancro bacterial comparado con Gulfbeauty, pero es menos tolerante a la
escaldadura de la hoja de ciruela que Gulfblaze lo que puede la vida del árbol.

Gulfruby: Originaria de la University of Florida en su programa de crianza, no ha sido patentada. La Universidad no liberó el cultivar debido a su susceptibilidad al cancro bacteriano. No obstante, fue propagado inicialmente por Grand Island Nursery en La Florida y es de uso público. El cancro bacteriano fácilmente ocurre en las hojas y las ramas pequeñas lo que se agrava con las lluvias frecuentes. Es usual que el árbol sobreviva en La Florida unos 5-8 años, durante los cuales proporciona varias cosechas de ciruelos de maduración temprana. Las ciruelas pueden colgar unos 3-5 días en el árbol después que han alcanzado completamente el color rojo, maduran entre 7 y 10 días antes que Gulfblaze. Las frutas son redondas de mediano tamaño, hasta 2 pulgadas (5 cm) en diámetro. El árbol no es tan vigoroso ni tiene la tendencia de los retoños erectos de Gulfbeauty.

Gulfgold: Es una ciruela de piel amarilla, pero desarrolla un rubor rojo a medida que progresa la maduración. La pulpa es amarilla y semi-blanda cuando está madura. No ha sido patentada por la University of Florida, su creador. La maduración se produce desde finales de mayo a mediados de junio. Es el más dulce de la serie "Gulf". El Gulfgold es susceptible a la
escaldadura de la hoja de ciruela lo que generalmente limita su vida en La Florida. Los árboles tienen un hábito de crecimiento enano y se poliniza cruzado con cualquier otro "Gulf".

Siembra


Los ciruelos, al igual que todos los árboles frutales, deben plantarse a pleno sol. El mejor terreno para el ciruelo es el franco arenoso que debe tener un buen drenaje ya que los ciruelos no toleran periodos extensos de inundación. En general, son susceptibles a ciertos nemátodos formadores de nudos en las raíces y por ello, en La Florida, se injertan en patrones de melocotón Flordaguard y Nemaguard, así como en otros patrones resistentes a los nemátodos, dado a que en este Estado los terrenos son mayoritariamente de arena y abundan tales nemátodos. El uso de patrones resistentes a los nemátodos es más crítico en terrenos arenosos. Los terrenos fértiles con mucha materia orgánica son los más adecuados y se prefieren sobre los menos fértiles ya que aquí las poblaciones de nemátodos son menores.

Los árboles se deben plantar, ya sea 12 x 15 pies (3.6 x 4.5 m) o 15 x 20 pies (4.5 x 6 m) entre ellos y entre filas. La siembra de árboles más apretados a 12 pies (3.6 m) entre las filas dificultará el mantenimiento una vez que los árboles alcancen su tamaño completo.

El pH óptimo del suelo debe estar entre 5.5 y 6.5, y está indicado el uso de cal o azufre para subir o bajar el pH respectivamente, cuando no está en este rango. La verificación y corrección del pH debe hacerse anualmente.

La mejor temporada para la siembra de las posturas es durante el invierno ya sea a raíz desnuda o en macetas, y todas las raíces se deben cubrir con tierra. Esta época de siembra, con la postura durmiente, facilita el desarrollo de las raíces antes de la generación de brotes. Los árboles deben regarse abundantemente cuando se plantan.

Durante el primer año, después de sembrados los árboles, las cuatro principales consideraciones a tener en cuenta son: irrigación; control de malezas; fertilización; y mantener a raya a los conejos y ciervos que producen serios daños a las plantas. En las localidades secas la irrigación es esencial. El control de malezas es crítico, ya sea manualmente o con el uso de herbicidas. Para un dueño de casa el método manual de eliminación de malezas puede ser satisfactorio, mientras el uso de herbicidas puede ser el método más adecuado para las plantaciones medianas y grandes. Si se usan herbicidas, estos deben aplicarse a lo largo del año. Inicialmente, el espacio libre de malezas debe ser una franja en las filas de unos 3 pies (0.91 m) de ancho a cada lado de la linea de áboles, la que debe crecer gradualmente hasta los 5 pies (1.52 m) a medida que los árboles van aumentando de tamaño.

Formación, poda y aclareo de frutos

No es lo mismo la formación que la poda, aunque ambos implican el corte de partes vegetativas de la planta. Cuando hablamos de formación nos referimos al proceso de darle la estructura básica óptima al árbol en su conjunto, mientras la poda se refiere a la eliminación de brotes y ramas para promover la continuidad de la productividad.

Formación

Cuando se siembra a raíz desnuda la formación comienza el mismo primer año con la eliminación de al menos 1/3 de la altura, a fin de balancear el crecimiento de los brotes con el crecimiento de las raíces. Idealmente, las plantas deben tener entre 2 1/2 y 3 pies (76.2- 91.4 cm) de altura después de hacer este corte de formación. La mayor parte de los brotes se deberán cortar dentro de 1 pie (30 cm) desde la parte alta. Se deben eliminar todos los brotes con menos de 18 pulgadas (45.7 cm) de altura. Por lo general, se dejan de 3 a 5 brotes distribuidos en torno al tronco para formar las ramas principales. Estos brotes deben ser estimulados a crecer con un gran ángulo de inclinación (> 45 °) desde el tronco a fin de crear un marco fuerte. Las ramas principales y los brotes vigorosos pueden ser recortados o eliminados si el centro del árbol se apiña. Durante el segundo y subsiguientes años, las ramas secundarias se desarrollarán a partir de las 3 a 5 ramas primarias principales.

Líder central
Figura 1. Árbol conformado con líder central, antes y después de la poda.

Varios líderes

Figura 2. Árbol conformado con múltiples líderes, antes y después de la poda.

Poda

Los brotes de crecimiento vigoroso requieren una poda anual. La mayor parte de la poda se ejecutará durante el período durmiente (diciembre a febrero). Durante unos pocos de los primeros años, una cantidad mayor de crecimiento nuevo debe retenerse comparado con los los años posteriores cuando el árbol alcanza el tamaño deseado. La poda controla la altura de los árboles, elimina las ramas que se cruzan o se enredan, y permite una adecuada entrada de luz al interior (figuras 1 y 2). Los ciruelos pueden formarse lo mismo con un líder central o con múltiples líderes esparcidos para limitar la altura del árbol. Los árboles maduros se recortan para limitar su altura a unos 8 pies (2.44 m) de forma que las frutas se puedan recoger sin el uso de escaleras. Una poda en el verano, después que se ha recogido la cosecha, persigue los mismos objetivos, pero siempre se eliminará menos madera, y los cortes deben enfocarse en el aclarado del interior del árbol. Muchos ciruelos fijan frutas en largos brotes, estos brotes se deben recortar a una longitud de entre 1 y 3 pies (30-90 cm) para limitar la carga de frutas y evitar así la rotura de la rama. Adicionalmente a la formación de frutas en esos "látigos", los árboles viejos fijan frutas en vástagos de 2 a 4 pies 60 120 cm), por lo que algunos de estos vástagos pueden eliminarse para reducir la carga de frutas. En general, uno de los objetivos de la poda es reducir la cantidad de aclareo de fruta manual que de otra manera sería necesario.

Aclareo de frutas

Esta es una de las actividades más significativas para conseguir frutas de tamaño comercial. Los frutos deben eliminarse a mano alrededor de un mes después de la floración cuando las frutas tienen entre 1/4 y 1/2 pulgada (0.63-1.27 cm) de diámetro. El aclareo efectivo, en cuanto al mejoramiento del tamaño de las frutas, debe hacerse antes de que su núcleo se endurezca, de otra manera los esfuerzos de aclareo no incrementan el tamaño de las ciruelas.

Idealmente, las ciruelas en formación deben espaciarse entre 3 y 6 (7.72-15.24 cm) pulgadas a lo largo de las ramas. Si la carga de frutas es ligera, solo los racimos compactos deben ser divididos. Como los ciruelos tienen una larga etapa de floración, y múltiples andanadas de fijación de frutas, el aclareo debe hacerse múltiples veces.

Riego

El riego es necesario hasta que los arboles se establezcan en el terreno, o cuando se tengan períodos de sequía en la época de crecimiento. Pueden utilizarse diversos métodos, pero son deseables aquellos que no mojan el follaje, como el riego por goteo, útil en terrenos arcillosos donde el agua del goteo se esparce lateralmente para cubrir la zona radicular. Si el terreno es arenoso el riego por goteo no es tan efectivo debido a que el agua se mueve verticalmente, en este caso, es más apropiado utilizar riego por "microjet" que proporciona una mejor cobertura de la zona de raíces. Para los árboles plantados en el patio de la casa el riego manual será satisfactorio. La frecuencia del riego debe ser de dos veces por semana a razón de 2 galones (7.57 L) de agua para los árboles pequeños y 8 galones (30.3 L) para los árboles grandes.

Fertilización

No es bueno aplicar fertilizantes químicos a la hora del plantado, a no ser la adición de cal o azufre para ajustar el pH, basándose en los resultados de la medición inicial del suelo. No es posible dar con exactitud una "receta" de fertilizante debido a que esta depende de la fertilidad y la disponibilidad de nutrientes en el suelo, pero tentativamente se puede utilizar un fertilizante balanceado del tipo 10-10-10 a razón de 1/4 de libra (113.4 gramos) cada seis semanas entre marzo 1 y agosto 31 en el primer año, esparcido en el área basal del árbol entre 2 y 5 pies (60-150 cm) alrededor el tronco. La utilización del fertilizante con micronutrientes puede ser práctico, especialmente donde estos elementos puedan escasear. Para el segundo año, la dosis se debe incrementar a 1/2 libra (226.8 gramos) en cada aplicación. A partir del tercer año y en adelante la cantidad debe crecer hasta 1 libra (453.6 gramos) en cada aplicación.

Si usted tiene acceso a una dependencia que pueda determinar los niveles de nutrientes en las hojas, podrá ajustar con exactitud su programa de fertilización basándose en los niveles óptimos que aparecen en la tabla 1 a continuación.
Niveles de elementos por debajo del rango óptimo resultan en deficiencias, y por encima en excesos.
 

Tabla 1. Niveles óptimos de elementos en las hojas.*

Elemento

Simbolo

Rango óptimo

Nitrógeno

(N)

2.4–3.0%

Fośforo

(P)

0.14–0.25%

Potasio

(K)

1.6–3.0%

Calcio

(Ca)

1.0–1.5%

Magnesio

(Mg)

0.3–0.8%

Boro

(B)

25–60 ppm

Hierro

(Fe)

100–250 ppm

Zinc

(Zn)

20–5 ppm

Cobre

(Cu)

6–16 ppm

Manganeso

(Mn)

40–160 ppm

Molibdeno

(Mo)

20–200 ppm

* De acuerdo con la University of Florida

Enfermedades y plagas

Esta cuestión también es variable de localidad en localidad, ya que insectos y enfermedades que se manifiestan en una zona geográfica pueden no existir en otras y vice versa. No obstante, brindaremos información sobre ambos de acuerdo a los que se presentan en La Florida.

Escama San José
Figura 3. Escama San José.

Plagas

Los insectos que más preocupan a los cultivadores de ciruelos son el curculio de la ciruela, las chinches, la escama de San José o escama blanca del melocotón, los ácaros, y los barrenadores o minadores del melocotonero. Veamos algunos detalles de cada uno:

Curculio de la ciruela: es un gorgojo que emerge desde la tierra durante la etapa temprana del desarrollo del fruto, y generalmente tiene el potencial de eliminar la cosecha completa de ciruelas. La hembra perfora la piel del fruto y deposita sus huevos en la pulpa de las ciruelas pequeñas. El corte tiene la forma de media luna y se cura, formando una escara pardusca dentro de las 12 horas. El huevo, rápidamente se convierte en un gusanillo blancuzco que va devorando todo a su paso en busca de la cavidad de la fruta. Si la cavidad o el núcleo no se han endurecido, el gusanillo entra al material gelatinoso que sirve de alimento al embrión y se alimenta de él, esto hace que la ciruela se torne rojiza y gotee del árbol. Si el gusanillo no alcanza la semilla antes de que endurezca la cavidad, construye un túnel alrededor de la cavidad y luego emerge. El túnel es una herida que incrementa la posibilidad de la maduración prematura y la pudrición de la fruta. Una vez que sale de la fruta se convierte en una pupa en el terreno y emerge como adulto en tan pronto como 60 días para reiniciar el ciclo.

En las medianas y grandes plantaciones, el control de este insecto se hace con fumigaciones de insecticida, pero usted en el patio de la casa puede minimizar su incidencia si rodea el tronco del árbol con una capa de cenizas por encima de la superficie de la tierra, con ello el ambiente altamente alcalino y agresivo de la ceniza mojada no permite que los insectos emergentes alcancen el tronco.

Escama de San José: es un insecto perforador y chupador de la corteza de los árboles, que puede ser devastador si las poblaciones establecen una colonia. Después de la incubación, la hembra hace un agujero a través de la corteza y chupa agua y carbohidratos del árbol. Aproximadamente una semana después de adherida a la corteza, se le desarrolla una capa cerosa que hace difícil el acceso de los insecticidas. Las eclosiones no se producen todas al mismo tiempo, lo que limita la efectividad de los insecticidas.

La escama de San José se nota como puntos grisáseos y cerosos en la corteza del árbol (figura 2). A diferencia con la escama blanca del melocotón, que es más grande y puede verse fácilmente como manchas en la época tardía del verano, debido al color blanco níveo de los machos, la escama de San José no es fácil de ver. Sin embargo, su incidencia se puede confirmar deslizando una pequeña astilla de corteza de la capa del cámbium (es la una zona de la planta debajo de la corteza donde están las células que se reproducen) y observando puntos purpúreos en la rama donde la hembra se ha alimentado.

El método de control más efectivo es usando dos aplicaciones de aceite hortícola cuando el árbol está durmiente. El aceite matará los machos, las hembras adheridas, así como aquellas que trepan antes de adherirse. Es crítico poner el aerosol de aceite cada año incluyendo cuando se establecieron los insectos por primera vez.

Escama blanca del melocotón: (Pseudaulacaspis pentagona) se hospeda en una amplia gama de plantas, incluyendo el ciruelo. Se encuentra en los troncos y las ramas de melocotoneros, nectarinas, y algunas veces en los ciruelos. Estos insectos son fáciles de descubrir en el verano tardío y en el otoño como poblaciones de machos blancos níveos cerca de las colonias de hembras. Durante esta época las poblaciones se incrementan y los árboles están perdiendo el follaje lo que hace fácil la detección de las manchas. Las hembras se ven como manchas blancas a sobrerelieve, de 1/16 a 1/8 pulgada (1.5-3 mm) en diámetro, con un punto oscuro en el centro. Este insecto puede debilitar a los ciruelos, y la mejor forma de control es usando aceite hortícola durante los meses del invierno como se describió arriba para la escama de San José.

Barrenadores de los árboles: El barrenador del melocotonero (S. exitosa) y el barrenador menor del melocotonero (Synanthedon pisticipes) son plagas potenciales para los ciruelos. Gomosis, o aserrín fino dentro de una masa gomosa son indicadores de la presencia de barrenadores. Se pueden poner al descubierto excavando bajo la corteza debajo de la masa gomosa hasta descubrir el túnel en el que aparecerá un gusanillo tipo oruga alimentándose. Cuando se encuentra el gusanillo se puede matar manualmente. En las plantaciones comerciales se controla con insecticidas. Es común que el barrenador se encuentre cerca del suelo en el tronco y en general prefiere los árboles de melocotón antes que los de ciruelo. Como en La Florida los ciruelos se injertan en patrones de melocotón, es bastante probable que el barrenador esté en el patrón, más abajo de la unión con el injerto.

Otros insectos: Otros insectos pueden ocasionar daños a los ciruelos y sus frutas, entre estos están: el ácaro de dos manchas Tetranyshus urticae y el ácaro rojo europeo Panonbychus ulmi ambos de color rojo; varias especies de chinches que se alimentan de las frutas y causan deformidades, y el trip Frankliniela occidentalis que puede causar manchas en las frutas.

Enfermedades

Mancha o cancro bacterial: causada por Xanthomonas campestri pv. pruni, ataca primariamente a las hojas pero también puede infectar a retoños y frutas. Los cultivares "Gulf" son resistentes a esta enfermedad.

Gomosis fúngica
Figura 4. Gomosis fúngica debida a Botyrosphaeria.

Gomosis fúngica: causada por el hongo Botyrosphaeria spp., es una enfermedad fúngica que produce gomosis en el tronco y las ramas principales (Figura 4). Puede minimizarse usando buena sanidad hortícola, eliminando de la plantación todas las frutas durante la cosecha y toda la madera producto de las podas.

Podredumbre parda: es una enfermedad producida por el hongo Monilina fructicola y puede atacar los brotes, las hojas, y las ramas.  Las prácticas dirigidas a incrementar el flujo de aire a través de la copa del árbol y la eliminación del tejido infectado en el año previo reducirá la incidencia de la enfermedad, ya que el hongo pasa el invierno en las ramas marchitas y en los frutos momificados.

Podredumbre de la raíz del roble: la causa el hongo Armillaria mellea y/o A tabescans y es especialmente problemática en zonas que albergan remanentes de roble, nogal americano o raíces de árboles de bosques. Para evitar la infección, lo mejor es sembrar los ciruelos en zonas desprovistas de árboles por al menos los últimos 20 años.

Escaldadura de la hoja de ciruela: es una enfermedad bacteriana cuyo agente es Xylella fastidiosa y se transmite a través de las chicharritas o saltahojas (cicadélidos). Los ciruelos de la serie "Gulf" son resistentes a la enfermedad.

Conejos y ciervos:
Los conejos y los ciervos son un verdadero azote para los árboles de ciruelo, ya que ambos consumen su corteza, especialmente en la primavera. Adicionalmente, los ciervos pueden romper las ramas. La situación con los conejos se resuelve recubriendo el tronco con lámina de aluminio para frustrar su intención de devorar la corteza. Con los ciervos, la solución es sembrar los ciruelos dentro de cercas protectoras.




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