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Cultivo en invernadero

Métodos de producción

Existen numerosos sistemas de producción que actualmente se utilizan en todo el mundo por los productores comerciales de hortalizas de invernadero. Entre los más importantes están: la siembra en bolsa, en lana de roca, la técnica de película nutriente (TPN), y en el suelo. Existen en uso muchas variantes de estos sistemas de producción básicos y la mayoría son adecuados para casi todas las zonas, con excepción de la siembra en el suelo en aquellas zonas donde las enfermedades por el suelo son una amenaza seria. Por ejemplo los nemátodos.

Hay también otros varios sistemas para producciones menores, incluidas la siembra en macetas, la siembra en anillo, las balas de paja y la aeroponía. La aeroponía es un sistema de producción relativamente nuevo que consiste en que las plantas crecen en una cubeta o recipiente desde el cual las raíces se suspenden y se rocían con una niebla de nutrientes.

Todos los sistemas de producción en invernaderos requieren de controles ambientales similares, estructuras de sombra, entramados de soporte de las plantas y  prácticas generales de producción muy parecidas. Las principales diferencias radican en el riego y los métodos de entrega de nutrientes así como de los sistemas de control.

Los sistemas individuales de producción no son necesariamente específicos de un cultivo. Todos los principales cultivos hortícolas de invernadero se puede cultivar con éxito en la mayoría de los sistemas. Ningún sistema es superior a los demás. El costo de cada sistema es comparable y la producción de todos los sistemas es alta cuando el sistema se gestiona adecuadamente. Los estudios de investigación han demostrado que no hubo diferencias significativas en el rendimiento de tomate entre lana de roca, bolsas, los sistemas de hidroponía y  TPN (Fig. 3). Sin embargo, el estudio encontró que todos estos sistemas producen rendimientos más altos que el cultivo en el suelo.

Cultivo en bolsas

La siembra en bolsa es un sistema de producción donde se cultivan las hortalizas de invernadero en una mezcla de sustrato sin suelo natural contenida en una bolsa de polietileno. La bolsa puede ser sellada conteniendo el sustrato, o puede ser una bolsa abierta. Las bolsas cerradas se colocan en el piso del invernadero con plantas sembradas en agujeros en el lado superior de las bolsas. A estas las llaman bolsas "lay-flat" en Inglés. En el otro sistema de bolsas abiertas o "verticales" se siembra una sola plantas en cada bolsa llena con sustrato en la parte superior abierta de la bolsa. En uno u otro sistema, alrededor de un tercio a medio pie cúbico de sustrato deben estar disponible para cada planta.



El sustrato para las bolsas puede ser de esfagno/vermiculita, aserrín, lana de roca, cáscara de arroz, cáscara de pino, cáscara de maní, o mezclas de varios de ellos. Las bolsas se pueden comprar en tiendas de suministros para los invernaderos (la mayoría de las bolsas de basura doméstica no son suficientemente fuertes). Las bolsas llenas de la mezcla deseada estéril se colocan en doble fila en la casa. Las posturas se producen en una mezcla sin suelo, como la esfagno/vermiculita o lana de roca y se trasplantan a las bolsas, por lo general una planta por bolsa. El sustrato generalmente contiene algo de fertilizante para iniciar las plantas.

Las bolsas se riegan y fertilizan a través de un sistema de micro riego (goteo), en el que un tubo de polietileno de entrega de agua y fertilizantes pasa entre la doble hilera de bolsas y cada bolsa tiene un emisor de regadío conectado a un tubo fino como espagueti. Están disponibles muchos tipos de emisores. Debe ser elegido uno que moje todo el sustrato de la bolsa.
 
El sistema de bolsas cerradas contiene el sustrato, por lo general una mezcla de esfagno/vermiculita o lana de roca. Los productores pueden hacer sus propias bolsas, pero más a menudo estas bolsas se compran preparadas. Las bolsas son de polietileno de 4 milésimas de pulgada estabilizado a la luz ultravioleta.
 
Las bolsas se colocan en doble fila en el invernadero con las líneas de riego por goteo instaladas. Dependiendo del tamaño de la bolsa y el volumen de la mezcla, de dos a tres plantas de tomate se pueden acomodar en cada saco. Las plántulas se producen en una mezcla de esfagno/vermiculita o en cubos de lana de roca y se trasplantan a las bolsas. Una alternativa es crear las plántulas en macetas sin fondo las que luego se fijan en las bolsas.

Son necesarias aberturas de drenaje en el borde inferior de las bolsas. de modo que el exceso de solución se pueda drenar. Se trata de un problema de la siembra en bolsa porque hay que establecer métodos apropiados para recoger el exceso de solución de fertilizante para que no se filtre hacia el suelo del piso o alrededor del invernadero.

Las principales ventajas de la cultura en bolsa incluyen: la facilidad de manejo, no se requiere la esterilización del nuevo sustrato, la reducción en el riesgo de propagación de la pudrición de la raíz por Pythium transmitidas por el agua dentro de la casa, y la capacidad de un "colchón" que retiene el agua y el fertilizante en caso de cortes de energía .

Cultivo en canteros

Las alternativas de la siembra en linea recta incluyen los métodos para cultivar plantas en valles elevados o canteros por encima del suelo. Son canales o cubetas llenas de los mismos tipos de mezclas sin suelo como en el sistema de cultivo en bolsa.
 
En este sistema las plantas se siembran en canales, poco profundas de madera que contiene el sustrato. Los canales pueden variar de 6 a 8 pulgadas de profundidad y de 24 a 30 pulgadas de ancho y pueden estar forrados de plástico para facilitar la recogida de la solución de nutrientes en exceso. Los canteros pueden ser construidos con un ligero ángulo de las paredes laterales, o tener la forma de una "V" para facilitar el drenaje. Algunos productores incorporan una tubería perforada enterrada en el centro de la zanja para recoger la solución de drenaje y su transporte a un sumidero central de recogida. La solución de nutrientes no se recircula.

Los canteros se llenan hasta el tope con sustrato seco y luego se moja. Se producirá cierta contracción por lo que se vuelven a rellenar con mezcla adicional. Cierta cantidad de mezcla adicional será necesaria entre los cultivos para sustituir lo que pierde o se asienta durante la cosecha anterior.
 
El costo de la construcción de los canteros es moderado ya que sólo usa madera, los revestimientos con polietileno y las tuberías de desagüe. La vida útil puede ser de 15 a 20 años. Esta siembra se puede utilizar en los invernaderos sobre los pisos de hormigón o el suelo nativo mismo, siempre y cuando el suelo está cubierto con una tela de vivero. Si se colocan los canales con los centros separados 5 pies se tendría que caben el mismo número de plantas por casa que cualquier otro sistema de producción.

Las plántulas se pueden producir en contenedores de bandeja llenos con la mezcla de esfagno/vermiculita o se pueden cultivar en cubos de lana de roca. Cuando estén listas, las plantas se establecen en los canteros en filas dobles teniendo en cuenta la separación deseada para el cultivo específico.

El riego y la fertilización en este sistema de cultivo se hace a través de riego por goteo. Algunos fertilizantes y cal se puede mezclar con el sustrato cuando los canales se llenan o se renuevan entre los cultivos. En zonas donde las aguas de los pozos utilizados para el riego tiene altos contenidos de carbonato de calcio, es improbable que el uso de la cal sea necesaria. El fertilizante debe ser suministrado junto con el agua de riego mediante una fórmula de solución nutritiva para el cultivo específico. El pH del medio puede ser tan bajo como 5.0 sin peligro, ya que no deben estar presentes los altos niveles tóxicos de aluminio en una mezcla sin suelo nativo.

Los sistemas de goteo utilizados debe ser uno de los sistemas que aplican directamente la solución al sustrato a través de un emisor de goteo. Los productores deben evitar los tipos por aspersión, ya que puede mojar las hojas y los tallos lo que promueve enfermedades. Cuando se fertiliza, se deben tomar precauciones contra la acumulación de exceso de sales solubles en el sustrato (salinización). Ya que cuando se aplica abono, algunas sales pueden acumularse en el sustrato debido a que el agua se consume por las plantas o se evapora de la superficie del suelo. Una conductividad eléctrica de la solución en el sustrato por encima de 3,0 milimhos (mmhos) sería indicativa de exceso de sales solubles y una aplicación de agua limpia sería necesaria para eliminar el exceso de sales.

El sustrato en los sistemas de cultivo puede ser reutilizado por varios años, siempre y cuando se esterilice con vapor de agua o fumigación entre los cultivos. Los sistemas de riego y sistemas de drenaje también necesitan limpieza y desinfección entre los cultivos.

Las principales ventajas del sistema de canteros incluyen la facilidad de manejo una vez que el sistema se ha establecido. Estos sistemas son flexibles para diversos cultivos, por ejemplo: hortalizas, flores, etc. El sistema es relativamente barato de mantener de una temporada a otra. La principal desventaja sería en el control de una enfermedad en un canal particular, ya que un organismo como el Pythium se puede extender a todo lo largo del canal. Se requiere además cuidado para evitar la acumulación de sales solubles en el sustrato durante la temporada.

Cultivo en lana de roca y perlita

Lana de roca
Figura 2.



La producción en lana de roca (Fig. 2) fue desarrollada en Holanda alrededor de mediados de 1970 y actualmente se está usando de forma experimental en las operaciones de invernaderos de vegetales nuevos o sus expansiones en Europa, Canadá, y recientemente, los Estados Unidos.

La lana de roca es un material inerte, poroso, estéril que se fabrica a partir de piedras que se calientan a altas temperaturas y se convierten en fibras finas. La composición actual es de aproximadamente 60% de basalto, 20% de piedra caliza y 20% de coque.

Las fibras resultantes se pueden comprimir en tabletas o usarse sueltas rellenando bolsas para el cultivo. Cubos pequeños de lana de roca, se utilizan para el inicio de las plántulas. Las placas para los tomates son comúnmente de tres pulgadas de espesor, de 6 a 8 pulgadas de ancho y 36 pulgadas de largo. Otros tamaños están disponibles dependiendo del cultivo.

La perlita es un mineral volcánico que se expande por calentamiento a alta temperatura en un horno. El material ligero y granular que resulta constituye un buen medio, con alta capacidad de retención de agua. Las bolsas de perfil plano que tienen cerca de 0.5 pies cúbicos de volumen, se rellenan de perlita y pueden albergar hasta 3 plantas de tomate o dos plantas de pepino.

La siembra en lana de roca es similar en el diseño y funcionamiento al de bolsa en el invernadero. Las placas se colocan en doble doble fila y se riegan por riego localizado con un emisor por planta. Las posturas se pueden iniciar en cubos de lana de roca pequeñas (aproximadamente 3 pulgadas cuadradas) y, a continuación los cubos se colocan en los bloques más grandes de trasplante. Los bloques grandes con las posturas se colocan en el invernadero en las placas donde la planta eventualmente enraíza usando el sustrato de la placa. Dos o tres plantas de tomate se pueden colocar en las 36 pulgadas de la placa. Es posible lograr una población promedio de 2 ½ plantas por placa de enraizamiento si se coloca una en la unión de los extremos de las dos losas. La mitad del sistema radicular estará en cada losa.

Las bolsas con perlita se colocan en el invernadero, de la forma descrita anteriormente para la lana de roca. Las plántulas se puede iniciar en cubos de lana de roca y luego trasplantadas a las bolsas de perlita.
 
Las placas de lana de roca y las bolsas de perlita se colocan de manera que tengan una inclinación hacia una zanja entre la doble fila de placas. Las aberturas de drenaje se hacen en el borde inferior de cada bolsa, para que los drenajes corran a la trinchera y se puedan sacar del invernadero. Las filas deben estar separadas de forma que sus centros estén a 5 pies. Los  drenajes pueden ser utilizados con fines de fertilización en otros cultivos (césped, jardines, etc). Los lixiviados no son reutilizados por la posibilidad de re-introducción de organismos patógenos. Puede ser posible tratar los lixiviados con luz ultravioleta o calor y reutilizarlos.

La fertilización de la lana de roca y la perlita se hace a través del fertirriego por goteo. Se aplica abono con cada evento de riego. La programación del riego entra por una "bandeja de arranque". Las placas y sus plantas, o bien la bolsa con el fondo plástico cortado, se colocan en la bandeja. Las interfaces desnudas de las placas o la bolsa hacen contacto con un paño capilar colocado en la parte inferior sobre la bandeja. La bandeja se convierte en un pequeño embalse que recoge la parte en exceso de la solución de nutriente. Una sonda de contacto con la solución en este embalse manda la señal de arranque del controlador de riego, tan pronto como se interfiere el contacto entre la sonda con la solución depositada. El controlador está configurado para un tiempo del evento de riego (por ejemplo, 2 o 3 minutos) y abre una válvula de solenoide para iniciar el flujo de agua con fertilizantes. Los productores deben estar seguros que los dosificadores sean precisos y resistentes a los ácidos y fertilizantes.

La frecuencia de riego puede variar durante la temporada dependiendo de la demanda de los cultivos. Debe prestarse atención al control de la acumulación de sales solubles en las placas.
 
Las placas de lana de roca y la perlita se pueden reutilizar hasta por tres temporadas. En muchas partes las placas deben ser esterilizadas entre las cosechas y se recolocan de nuevo.

La siembra en lana de roca o perlita tiene muchas ventajas sobre otros sistemas de producción. Entre ellas se encuentran la facilidad de manejo, instalación y la eliminación total del sustrato. Tanto la lana de roca como la perlita tienen una alta capacidad de retención de agua y permiten un control más preciso de los nutrientes. Los dos son inertes y estériles, y ofrecen un rendimiento predecible. Estos medios contiene una alta cantidad de poros que proporcionan altos niveles de oxígeno para el crecimiento de la raíz por lo tanto son mejores que las láminas TPN. Sin embargo, la ventaja más importante de estos sistemas es que no son un sistema de recirculación como el TPN.

Cada losa o bolsa es "contenedora" y la solución de nutrientes no va de una losa o una bolsa a otra y de luego regresa al tanque colector. Este sistema de tipo "cerrado" reduce el riesgo de propagación de un patógeno de enfermedades, tales como la pudrición de la raíz por Pythium. Esta siembra también requiere mucho menos intensa mano de obra en comparación con la de TPN ya que el riego y la fertilización son gestionados automáticamente por la bandeja de arranque y los dosificadores.

Las principales desventajas de la lana de roca o la perlita son: la necesidad de un sistema de recogida de los drenajes y la necesidad de sustituir el medio de cultivo cada dos o tres temporadas. Sin embargo, constituye un pequeño precio a pagar teniendo en cuenta la paz en mente de que el potencial de pudrición de la raíz se reduce sustancialmente, y que la producción puede ser más predecible.

Tecnología de película nutriente
Figura 3

Técnicas de lámina nutriente

La técnica de película de nutrientes (TPN) es un tipo de sistema de "siembra en agua" en el que las raíces de las plantas están continuamente bañadas en una solución de nutrientes que fluye. Consiste en plantas que crecen en un canal plástico de poca profundidad a través del cual una solución de nutrientes fluye continuamente. Las raíces se extienden a lo largo de la anchura de los canales que son comúnmente de 12 pulgadas y están continuamente bañadas por una fina capa de fluido se solución nutritiva muy oxigenada  (Fig. 3).

Los canales están en una pendiente para favorecer que la solución de nutrientes fluya desde un extremo de la canal donde se suministra, al otro donde se recoge de nuevo al depósito. La solución de nutrientes de nuevo se bombea continuamente desde el tanque colector a los canales. Los nutrientes se añaden a la solución según la necesidad y la solución puede ser reemplazada periódicamente para reducir la acumulación de sales y el potencial de enfermedades debido a los organismos de pudrición de la raíz.

Se han probado varias modificaciones al sistema base de TPN. Un sistema que se hizo popular entre los aficionados a los invernaderos fue utilizar un tubo de PVC de 4 pulgadas en lugar del canal ancho. Este sistema de tuberías de PVC fue adoptado entre algunos cultivadores comerciales. El tubo de PVC tiene el problema de que limita el sistema radicular, y este termina haciendo un "tapón" que obstruye el flujo de agua, terminando inundado el sistema radicular y con ello el alto riesgo de la pudrición de la raíz así como que se reduce la disponibilidad de oxígeno en ellas. Por este motivo muchos productores que usaron tubos de PVC  han cambiado a la siembra en bolsas.

En todos los sistemas TPN normales o modificados, los canales y las plantas se disponen en el invernadero, de igual forma que en la siembra en bolsas o lana de roca (dos filas, distancia entre plantas, etc.), teniendo en cuenta la pendiente adecuada que hay que darle a la canal se siembra para tener el retorno al depósito. Algunos sistemas se pueden montar con una caída del 1% pero lo mejor es tenerla alrededor del 3% o mayor.

Los sistemas TPN son costosos de instalar debido a los canales, el piso de concreto del invernadero, el sistema de tuberías de recuperación, el tanque recolector y sus bombas. La instalación puede ser algo más cara que los sistemas de lana de roca y de bolsa pero los gastos en esencia se hacen una sola vez . Un alto grado de gestión y de conocimientos son necesarios para el funcionamiento óptimo del sistema a fin de garantizar el riego y la fertilización correcta y para evitar las inundaciones de la raíces.
 
Las posturas en el TPN por lo general se inician en cubos de lana de roca y se colocan luego en los canales a las distancias adecuadas. En el TPN, la cubierta de plástico que envuelve los tallos es necesaria para evitar el crecimiento de algas en el canal.
 
Los cultivos adaptables para TPN incluyen tomates, pepinos, lechuga y algunas otras plantas de follaje. La lechuga está particularmente adaptada al TPN, ya que es un cultivo a corto plazo y es mas resistentes a los daños por pudrición de la raíz.

Las principal ventaja del TPN se manifiesta en que los gastos se hacen una sola vez para el sistema básico. El principal problema con los sistemas TPN es la alta probabilidad de que produzcan daños los organismos patógenos, tales como el Pythium que puede propagarse rápidamente en el invernadero a lo largo de los canales. Esta limitación hace que los sistemas TPN sean cuestionables para la producción comercial a gran escala en zonas cálidas. Este problema se agrava debido a la falta de plaguicidas químicos aprobados para el control de Pythium en muchos países. Estos sistemas también son muy intensivos en mano de obra, para manejar las concentraciones de nutrientes y el pH de la solución, y no hay reservas de agua en las raíces en el caso de un apagón.

Cultivo en suelo

La siembra en tierra de vegetales en invernadero consiste en cultivar las plantas directamente en el suelo natural bajo la cubierta del invernadero. Las plantas se orientan en doble fila y el riego se realiza a través del uso de sistemas de goteo y dosificadores, alimentados por bombas de inyección desde el tanque de almacenamiento de nutrientes. Los emisores se colocan en la base de cada planta para proporcionar el agua y los nutrientes a las plantas.

La producción en tierra nativa, no se recomienda para las condiciones de suelo donde las enfermedades el él sean comunes. Por ejemplo en suelo arenosos o muy ligeros donde los nemátodos son una seria amenaza. No obstante muchos de las producciones en invernadero a gran escala en los Estados Unidos y Canadá se obtienen por este sistema.

En climas cálidos, las cantidades de insectos y enfermedades hace difícil la producción de vegetales en invernaderos durante mas de un año sin fumigaciones extensas y costosas. En zonas donde la producción lo justifique, o donde ya se tengan las instalaciones para lidiar con el frío del invierno, ha tenido éxito la siembra en el suelo debido al uso de grandes calderas y tuberías de vapor para la esterilización.

Cultivo hidropónico

En un sistema hidropónico, la solución nutritiva final, suele ser formulada en un gran tanque colector de mezclado de la solución "madre" concentrada en fertilizantes, con agua para alcanzar las concentraciones deseadas de los diferentes elementos en la solución final (diluida) que se llevará a las plantas. Las soluciones madre se pueden agregar al tanque a mano, utilizando algún tipo de recipiente de medida calibrado o se puede mezclar con el agua de riego de forma automática por medio de bombas de acero inoxidable calibradas para entregar la cantidad correcta de cada líquido (agua y solución madre).

La solución de nutrientes en el colector debe ser agitada mecánicamente o por aireación y de forma continua. La solución del tanque colector se distribuye a través de los canales o tuberías en el invernadero hasta los sistemas radiculares de los cultivos. El caudal específico dependerá del cultivo y su etapa de crecimiento. La solución nutritiva luego regresa por gravedad al depósito.

El riego



Las hortalizas producidas en invernaderos requieren grandes cantidades de agua para un crecimiento óptimo, el rendimiento y la calidad de la fruta. El agua es el "solvente universal" en las células vegetales y está involucrada en muchos procesos bioquímicos. Los procesos de crecimiento serian lentos y con menor rendimiento y calidad si la planta durante un período de tiempo (aunque sea corto) no tiene agua.

El agua se toma en la planta a través del sistema radicular y sale como vapor de agua a través de las hojas, proceso llamado transpiración. En el camino, el agua está involucrada en los muchos procesos que contribuyen al crecimiento y rendimiento. Cuando el agua sale de la planta, la evaporación la enfría. Sólo alrededor del 2% del agua que entra se consume en las reacciones bioquímicas. La mayoría se transpira.

La gestión óptima de otros factores de cultivo, tales como el control de las enfermedades, es fundamental para mantener la captación de agua adecuada. Las raíces enfermas o inundadas, dan lugar a la reducción de la absorción de agua y el marchitamiento.

Relación entre el agua y la calidad de los frutos

Además de afectar el crecimiento global y el rendimiento, la absorción de agua afecta a la calidad del fruto. El tamaño de la fruta se reduce en situaciones donde el agua es insuficiente. Con escasez de agua, las plantas no desarrollan el denso follaje necesario para proteger la fruta de la quemadura por el sol.

Un buen ejemplo de la relación entre la calidad del fruto y el agua es la pudrición apical del fruto. Es un trastorno por la deficiencia de calcio que hace que las células de la fruta colapsen y se deterioren. Está relacionada con la circulación de agua, ya que esta es la mueve el calcio en la planta y las plantas en general, no tienen capacidad de relocalizar este elemento en su interior en el flujo de savia. Por lo tanto, cuando el suministro de agua a las plantas es bajo, se puede producir una deficiencia asociada al Ca en los frutos. El agua se mueve rápidamente hacia las hojas de la planta debido a la alta transpiración en la zona de la hoja, pero poco al fruto por la baja transpiración allí. Por lo tanto, bajo estrés hídrico, proporcionalmente menos agua (y Ca) se transporta a los frutos.

Filtrado del agua y la solución nutriente

Dependiendo de la fuente y la calidad del agua, el agricultor puede necesitar un sistema de filtraje del agua desde el suministro. Muchos pozos proporcionan buena agua limpia pero otros pueden tener grandes cantidades de arena, arcilla, y/o partículas pétreas. Estas aguas necesitan de un filtro para eliminar las partículas, especialmente si se inyecta a través de dosificadores de goteo o niebla en el sistema de fertirrigación. El entramado de la pantalla filtrante debe ser de al menos 150 hilos por pulgada para que sea eficaz contra las partículas dañinas al inyector. La extracción del material contaminante extenderá la vida útil de las bombas, válvulas, reguladores de presión, e inyectores, y es importante para reducir la obstrucción de los emisores.



En general, un alto grado de filtración de las soluciones de hidropónico o TPN no será necesaria debido a los cambios frecuentes (semanales) de la solución nutritiva, y a la limpieza del tanque colector. Algunas partículas en suspensión (algas , tejido desprendido de las raíces, etc) se forman, pero esto suele ser eliminado por las secuencias de limpieza. Un filtro basto debe estar instalado en la línea de aspiración de la bomba para evitar que las partículas grandes (hojas, etc) puedan entrar a la bomba.

Temperatura del agua

Cuando el agua del pozo tenga una temperatura entre 68 y 70oF o ligeramente superior durante todo el año. No hay necesidad de calentarla, excepto tal vez para la germinación. En este caso, el calentamiento del agua a 80oF para la germinación de las semillas es beneficioso.
 
El problema más común con respecto a la temperatura del agua resulta de las altas temperaturas de la solución en el sistema TPN en verano o en los climas cálidos. La solución que fluye se calienta gradualmente, ya que se distribuye dentro de un invernadero con temperaturas que pueden estar por encima de 90oF. La temperatura del agua por encima de 80-85 puede causar reducciones en el crecimiento de las plantas. El agua caliente no contiene mucho oxígeno ya que la solubilidad de este baja con el aumento de la temperatura, además, las temperaturas altas en la raíz o en el sustrato puede conllevar a problemas en el funcionamiento de la raíz y por ende el crecimiento. Los problemas de pudrición de la raíz son más graves cuando la temperatura del agua es demasiado alta.

El problema de la alta temperatura no es tan grave en la lana de roca, perlita o la siembra en bolsa ya que el agua aplicada siempre viene directamente desde el pozo y por lo general no vuelve a circular.
 
Para controlar el exceso de la temperatura del agua o el sustrato, los recipientes de cultivo, bolsas , cubetas y los tubos deben ser de color blanco o reflectante en la superficie externa. Esto ayudará a reducir la acumulación de aire caliente en el sustrato.
 
Las  soluciones de nutrientes para el TPN tendrán que ser reemplazadas con más frecuencia o bien enfriadas. El enfriamiento de la solución puede ser resuelto con un sistema de bobina de refrigeración colocada en el tanque colector. Por último, un buen control de la temperatura ambiente del invernadero con extractores de aire, telas de sombra, y placas de evaporación ayudará en el control de las temperaturas de la solución de nutrientes.

Contenido de oxígeno de la solución nutriente

El oxígeno es esencial para el funcionamiento normal de los sistemas radiculares. Por lo tanto, la solución nutritiva debe ser capaz de suministrar oxígeno a las raíces o el ciclo encendido/apagado debe ajustarse de manera que las raíces se encuentren ampliamente oxigenadas. En los sistemas TPN, por lo menos de un tercio a la mitad del sistema radicular no debe estar sumergido en el riego en el ciclo. Las raíces deben ser inspeccionados periódicamente para determinar si existe la ventilación adecuada. Uno de los problemas con el TPN es que la capa de raíces es normalmente bastante fina, de ½ a 1 pulgada de grosor, lo que significa que es difícil de cumplir la regla dicha anteriormente de que solo menos de la mitad quede fuera del riego.

Para contribuir a una mejor aireación del sistema radicular, la solución en el tanque colector debe estar bien aireada. Cuando la solución de retorno entra en el tanque, debe hacerlo en mas de un deflector de caída libre que abra el flujo como un abanico, lo que aumentará en mucho el contacto con el aire, y por tanto su oxigenación. Otra técnica para la aireación de la solución es instalar un tubo aireador en la parte inferior del tanque. Este puede consistir en un tubo de media pulgada de PVC, con pequeños agujeros perforados cada una pulgada o menos. El aire se bombea al tubo con un ventilador pequeño o una bomba de aire. Varios de estos tubos pueden ser necesarios en el tanque. Debe usarse un aire limpio y filtrado para la inyección.

Los artículos siguientes tienen mas información sobre los invernaderos

Consideraciones constructivas de los invernaderos
Consideraciones de fertilización en invernaderos
Consideraciones de control en los invernaderos
Consideraciones para el control de plagas y enfermedades en el invernadero



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