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Contenido del artículo
Nomenclatura
Importancia hortícola hogareña
Habichuelas
Tipos de habichuelas
Siembra de las habichuelas
Fertilización de las habichuelas
Control de malezas en las habichuelas
Enfermedades y plagas de las habichuelas
Cosecha de las habichuelas
Rendimiento de las habichuelas
Otras producciones, frijoles tiernos y secos
Habas
Siembra de las habas
Enfermedades y plagas de las habas
Cosecha de las habas
Rendimiento de las habas
Guisantes
Suelo para guisantes
Siembra de guisantes
Enfermadades y plagas de los guisantes
Cosecha de los guisantes

Leguminosas en el huerto casero

Nomenclatura

Hay muchas plantas que pertenecen a las leguminosas, algunas son árboles enormes como el guanacaste y otras son simples arbustos pequeños semi leñosos o trepadoras. Para el huerto del hogar se usan aquellos que comúnmente se denominan legumbres.

Hay una gran diversidad de nombres en español para el producto comestible de esta familia de plantas, lo que hace muy difícil complacer a todos, de todas formas la parte que se consume son las vainas y las semillas del interior y puede en general hacerse de tres formas:

1.- Cociendo las semillas maduras y secas, limpias sin la vaina. Estas se les denomina de acuerdo al país, y en ocasiones por el color, como: frijoles, judías, habichuelas, habas, limas, fabas, fabes, alubias y otros nombres. Además pueden tener un "apellido" de acuerdo al color o el tipo; frijoles colorados, alubias negras, habichuelas blancas, frijoles carita, habichuelas pintas, e incluso se combinan los nombres como frijol lima, frijol fava o tienen apellidos propios como frijol caballero, frijol castilla y así..... hasta el infinito.

2.- Cociendo las semillas sacadas de la vaina pero aun tiernas. A las que se les pone como apellido la palabra "tiernas", así están las fabas, las habas, los frijoles o las alubias tiernas etc., pero en ocasiones tienen un "apellido" distinto como en Nicaragua que les llaman frijoles camagua.

3.- Cociendo las vainas jóvenes enteras con las semillas muy poco desarrolladas. Las que se les pone el apellido de "verdes"; habas verdes, judías verdes, etc., o como habichuelas verdes o simplemente habichuelas.

Ante tal arsenal de nombres, tenemos que tomar una decisión para poder escribir un artículo, y por ello separaremos el producto en dos grupos; denominaremos frijoles a los del tipo regordete y arriñonado y habas a los blancos y más aplanados. De esta forma el interminable grupo de nombres se reduce a:

1.- Frijoles: son aquellos que se consumen secos sin la vaina y tienen una forma regordeta y arriñonada.

2.- Habas: son aquellos de color blanco o casi blanco y de forma mas aplanada.

3.- Frijoles tiernos: son las semillas sin la vaina pero inmaduras y tiernas.

4.- Habichuelas: son las vainas tiernas que se pueden consumir enteras sin abrir una vez cocidas.

Por otra parte, hay otro grupo de leguminosas, parientes muy cercanos de los frijoles y habas, que se les nombra de diversas formas de unas zonas a otras. Se pueden llamar chícharos, guisantes o arvejas, y se caracterizan por tener una forma casi redonda. Se consumen tanto verdes o tiernos, como secos.

Importancia hortícola hogareña

No es práctico tratar de cosechar frijoles secos o tiernos en el huerto de la casa, en general su rendimiento por área de cultivo es demasiado baja como para sembrase de manera satisfactoria en el reducido espacio que se dispone en los huertos hogareños. Por tal motivo las leguminosas que se cultivan principalmente en el hogar son las habichuelas y los guisantes, las que se producen en mucha mayor cantidad por unidad de área sembrada.

Las habichuelas y los guisantes son, con mucho, los vegetales que mas satisfacción producen al hortelano hogareño en cuanto a crecimiento y productividad. Las semillas se siembra directamente en el terreno, germinan muy pronto y crecen rápida y vigorosamente. Estos dan al iniciado en la horticultura una sensación rápida de éxito. De hecho, las habichuelas y los guisantes deben estar presentes en todo huerto, debido a que son fáciles de cultivar y producen un alimento rico y saludable.

Los guisantes y las habichuelas tienen características similares, ambos tienen flores parecidas a mariposas y tienen la capacidad de ayudar a ciertas bacterias a alimentarse de sus raíces a cambio de que estas fijen el nitrógeno del aire y lo proporcionen a la planta, efecto conocido como simbiosis.

La mayoría de las habichuelas y algunos guisantes son cosechas de tiempo cálido, mientras que los llamados "guisantes de huerto" son de tiempo fresco.


Habichuelas

Aunque en principio cualquier frijol común (Phaseolus vulgaris) puede proporcionar habichuelas para consumo, existen ciertas variedades que son particularmente productivas y dan una cosecha de vainas grandes y tiernas, deliciosas para la mesa. Las habichuelas necesitan solo un corto período de tiempo para entrar en producción y por ello son preferidas por la mayoría de los hortelanos.

El frijol común, probablemente originado en América Central, fue cultivado abundantemente por los indios en todas las Américas desde tiempos prehistóricos y viajó rápidamente por el mundo a manos de los exploradores y conquistadores, debido a la fácil transportación y manipulación de sus semillas y porque se adaptan a un gran número de tipos de suelo. Las variedades tiernas y desprovistas de fibras que conocemos hoy, las clásicas habichuelas de huerto, fueron desarrolladas hace menos de 100 años.

Las habichuelas son buenas fuentes de las vitaminas A y C, tiamina y riboflavina y además de calcio y de hierro.

Las habichuelas son cosechas de tiempo cálido y se afectan fácilmente por las heladas. La primera de las varias siembras sucesivas que pueden hacerse en el huerto, hay que empezarla en la época promedio segura libre de congelaciones. Usualmente poco se gana con sembrarlas antes ya que la siembra temprana requiere de mayor tiempo para la producción y existe el riesgo de que la semilla se pudra en el suelo frío. 

Las habichuelas crecen mejor si la temperatura promedio no excede los 30°C y el promedio de temperatura mínima no está por debajo de 10°C, pero el rango de temperaturas deseables está entre 21 y 27°C. Las temperaturas muy altas reducen el rendimiento debido a la caída de las flores.

El suelo debe estar cálido a la hora de sembrar las semillas, estas nacen mal si la temperatura está por debajo de 10°C y el rango óptimo está entre 15 y 30°C.

Las habichuelas crecen bien en una variedad de terrenos, los mejores son aquellos de buen drenaje y razonablemente fértiles. La condición física mejor del suelo es  que sea suelto, pero esto no es decisivo. Durante la germinación, los dos grandes cotiledones de la semilla emergen al exterior en la parte alta de la plámtula y este proceso es altamente impedido por suelo muy compacto o formador de costra superficial. Si usted vive en una zona de suelo muy compacto, lo mejor es cubrir las semillas con un material blando tale como arena, hojas desmenuzadas u otro material que no forme una costra. Si se forma una costra dura en la superficie es muy bueno romperla para ayudar a la semilla a salir del suelo.

Si su área es de lluvias pesadas resultará necesario sembrar las habichuelas en canteros elevados para garantizar el drenaje apropiado.
Las habichuelas no son grandes consumidoras de agua pero requieren un constante suministro de humedad, 2.5 cm de riego semanales en general son suficientes para la mayoría de los suelos. Una adecuada humedad es importante para la floración y la formación de las vainas. La humedad pobre o excesiva hacen que se caigan las flores y las vainas. Si el suelo está muy seco a la hora de sembrar es preferible regar primero y después plantar. 

Tipos de habichuelas

Hay dos tipos básicos de habichuelas, las de tipo arbustivas y las de tipo trepadoras. Las arbustivas son de crecimiento mas bajo y compacto y se pueden auto sostener como un matorral. Su altura oscila entre 30 y 60 cm. Las habichuelas trepadores son enredaderas que deben soportarse con tutores o llevadas a un enrejado.

Use las arbustivas para una producción rápida y las trepadoras para una cosecha larga. Siembras sucesivas cada 10-14 días de las arbustivas le proveerán de habichuelas por toda la temporada. Como las habichuelas trepadoras tienen una larga vida productiva es casi seguro que con una sola siembra sea suficiente.

Siembra de las habichuelas

Si tiene la posibilidad de disponer en el mercado todas las temporadas de semillas frescas, es mejor comprarlas que guardar sus propias semillas, algunas habichuelas pueden portar virus en las semillas. No remoje las semillas antes de plantarlas, muchas variedades de habichuelas tienden a agrietarse y nacer pobremente bajo condiciones de extrema humedad.

Las habichuelas arbustivas se siembran comúnmente en hileras separadas de 45 a 75 cm con las semillas colocadas cada 2.5 a 5 cm aparte en la fila, luego se clarean para dejar las plantas entre 5 y 10 cm.

Las de tipo trepadoras también se siembran en filas a la misma separación que las arbustivas pero dotadas de una vía de soporte, una cerca, estacas alambradas, una reja etc. Otra forma de sembrarlas es utilizando un sistema a cuadros con 75 cm de lado con 6 a 8 semillas por hueco, los que luego se clarean para dejar 4 o 5 plantas en cada plantón. En el centro de cada hueco se clava una estaca vertical, o cuatro estacas a los lados del hueco para amarrarlos juntos arriba en forma de choza. Es bueno ayudar a las plantas, entrenándolas para que trepen por el enrejado.

Las semillas no deben cubrirse con mas de 2.5 cm de tierra en suelos pesados y no mas de 3.5 en suelos arenosos.

Fertilización de las habichuelas

Si el terreno recibe una aplicación general de estiércol, compost o fertilizante comercial, no será necesario volver a fertilizar en el futuro en toda la temporada. Si no ha sido aplicado fertilizante al terreno, una moderada fertilización con uno comercial, de fórmula 5-10-5, es todo lo que hace falta. Evite una fertilización fuerte con nitrógeno, producirá el efecto de mucho follaje, un retraso en la floración y poca producción de vainas.

Control de malezas en las habichuelas

Recubrir el terreno con mantillo o con plástico negro es bueno, ya que esto mantiene la humedad y evita el crecimiento de malezas.
Controle las malezas con el azadón o por aporque, pero hágalo muy superficialmente ya que las raíces de las habichuelas están cerca de la superficie del suelo. El aporque tiene la ventaja adicional de dar mas soporte a la planta y el desarrollo de raíces adicionales.

Enfermedades y plagas de las habichuelas


Las habichuelas son susceptibles a enfermedades y plagas, el número y la intensidad de los ataque depende, claro está, de la zona geográfica, pero en general pueden afectarse por virus, hongos e insectos.

Las enfermedades se pueden controlar mejor usando métodos preventivos, tales como, usar semillas libres de enfermedades; sembrar variedades resistentes cuando están disponibles; y tratando las semillas con pesticidas o fungicidas.

Practicando la limpieza y la sanidad en el huerto ayuda a controlar muchas enfermedades e insectos. No manipule las plantas cuando están húmedas, ya sea por el rocío o por lluvia, esto ayuda a reducir los males debidos a bacterias. No siembre habichuelas en el mismo terreno año tras año, los hongos que producen la pudrición de las raíces proliferan y mantienen en el suelo con esta práctica.

En caso de ser necesario el control final de los insectos se puede hacer usando un insecticida aprobado.

Cosecha de habichuelas

Las vainas son mejores para comer cuando están aun jóvenes, con las semillas pequeñas, las paredes sin fibra o con muy poca fibra y la pulpa interior firme. El tiempo disponible para la recogida es de pocos días y una demora inadecuada hará la vaina initilizable o de baja calidad comestible.

Las variedades arbustivas es normal que produzcan 3 o 4 recogidas, mientras que las trepadoras producen numerosas cosechas consecutivas. La recogida frecuente es importante en ambas variedades porque esto causa que las plantas continúen formando vainas mas tiempo.

Rendimiento de las habichuelas

El rendimiento varía notablemente, pero en términos generales se puede decir que las de tipo arbustivo pueden producir 23 kg por cada 30 m de fila y las trepadoras 27 kg.

Otras producciones, frijoles tiernos y secos

Si ha sembrado un área relativamente grande de habichuelas puede consumir parte de la producción como frijoles tiernos. Para ello deje madurar las vainas hasta que los frijoles estén mas grandes, pero no completamente desarrollados ni estén duros y secos. Las habichuelas de huerto pueden proporcionar buenos frijoles tiernos, pero es mejor sembrar para ello algunas de las variedades agrícolas especiales para este propósito. Dependiendo de la variedad, los frijoles tiernos estarán listos para consumo entre 55 y 75 días después de la siembra.

Los frijoles secos se cosechan cuando la vaina está madura y seca, o parcialmente seca. Si demora mucho en recoger las vainas en el estado apropiado, las semillas pueden terminar destruidas o rotas. 

Habas

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Habas secas

Las habas (Phaseolus lunatus) se cultivan por sus semillas tiernas o secas, las conchas de las vainas no se consumen.

Las habas se pueden separar en dos grupos en lo que al huerto se refiere: las de semilla pequeña y las de semilla grande. Ambas se pueden conseguir de tipo arbustivo y de tipo trepadoras.

La producción de habas es similar a la de las habichuelas, pero aquí vamos a hacer hincapié en algunas particularidades de este tipo de frijoles en cuanto a sus atenciones culturales.

La siembra de habas en el huerto del hogar se dirige mas al consumo de las habas tiernas cuando aun no han alcanzado el momento final de madurez, las vainas no se comen. Nutricionalmente son ricas en las vitaminas tiamina y riboflavina así como en fósforo e hierro.

Siembra de las habas

Las habas requieren se un terreno y aire mas cálido que las habichuelas y por lo tanto se siembran un poco después. A groso modo la regla dice que, las habas se siembran un par de semanas después de la fecha promedio de la última helada. Además las habas necesitan un período de 3 a 4 meses libre de heladas y con un ambiente diurno y nocturno tibio.

La temperatura del suelo es crítica para la germinación de la semilla y debe estar a mas de 18°C para que salga con fuerza. En las zonas muy frías y de corto período cálido probablemente no sea buena práctica sembrar habas, o, su cosecha se vea limitada a los tipos arbustivos de habas pequeñas que tienen un ciclo vegetativo mas corto.

Los suelo preferidos son los de textura ligera y con buen drenaje. Estas necesitan una fertilidad un tanto mayor que las habichuelas pero sin exceso de nitrógeno.

Para adelantar la siembra, en aquellos lugares donde el tiempo es corto, las plantas se pueden comenzar en el invernadero o lugar protegido y luego trasplantarse al huerto, teniendo sumo cuidado en no perturbar el sistema radicular. Como el período vegetativo es relativamente largo, la siembra de cosechas sucesivas queda solo limitadas a zonas cálidas, tropicales o subtropicales.

El tratamiento de las semillas con un insecticida o fungicida es vital si se siembran con el suelo a temperaturas menores de 18°C. Consulte y siga al pie de la letra las indicaciones de un especialista o de la etiqueta del producto para el tratamiento.

Enfermedades y plagas de las habas

Las habas también tienen varios enemigos, algunos de los cuales son comunes con las habichuelas. La mayor parte de los problemas están en relación con las semillas, por eso, el tratamiento mencionado arriba es muy importante para un arranque vigoroso de las plántulas. Las principales enfermedades de las habas se relacionan con los hongos y mohos y pueden ser controladas con fungicidas. También pueden ser atacados por nemátodos. Utilizar variedades resistentes puede ser una buena práctica.

Cosecha de las habas

Las habas están listas para la recogida cuando las vainas están bien llenas pero aun se mantienen brillantes y frescas en apariencia. La punta de la vaina debe sentirse esponjosa cuando se aprieta.

Rendimiento de las habas

Las de tipo arbustivo se podrán recoger durante unas 3 semanas y las trepadoras unas 4 o hasta una helada. Dependiendo de varios factores, que incluyen, fertilidad, temperatura, humedad y otros muchos, el rendimiento puede ser de 9 a 18 kg por cada 30 m de hilera.

Guisantes

guisantes
Guisantes verdes

Los guisantes del huerto hogareño (Pisum sativum L.) se originaron en el oriente de Europa y en Asia y se distribuyeron ampliamente en tiempos prehistóricos. Se puede seguir su pista hasta la Edad de Piedra, época desde la cual se han encontrado semillas secas. Sin embargo, el consumo de guisantes no se reporta hasta los conquistadores normandos  sobre el 1068.

El consumo de guisantes tiernos o verdes no fue común hasta el siglo XVIII, pero con la aparición del enlatado y la congelación, los guisante se convirtieron en una cosecha importante de vegetales. Hay que distinguir los guisantes aptos para el huerto que se consumen tiernos como "guisantes verdes" de los que se siembran en el campo para su uso como guisantes secos.

Los guisantes son un cultivo de temporada fresca y rápida cosecha. Deben sembrarse temprano para que lleguen a la madurez en un ambiente fresco y tengan un buen rendimiento.

Los guisantes de huerto suben mejor, en las zonas mas cálidas, durante el otoño, el invierno y comienzos de la primavera; en las zonas templadas, en el otoño o en la primavera; mientras que en las zonas frías, se pueden cosechar desde la primavera hasta el otoño, pero, si el verano no es muy cálido, solo resultarán productivos en la primavera.

Suelo para guisantes

Los suelos arenosos o pedregosos usualmente resultan en una cosecha mas temprana, pero las plantas en esos tipos de suelos generalmente sufren estrés de agua si no se riegan.

Seleccione un cantero de siembra plano, nivelado y con buen drenaje. El cantero se debe trabajar hasta una profundidad de al menos 7 cm. Un cantero bien preparado es muy importante para la brotación uniforme de las semillas y el establecimiento de las plántulas. Los guisantes crecen muy mal en el suelo de poco drenaje o tierras saturadas de agua.

El pH adecuado está entre 5.5 y 6.7. Un suelo con muchos residuos de materia orgánica o nitrógeno no es bueno para los guisantes, crecen mucho y producen poco.

Siembra de guisantes

Los guisante se siembra a una profundidad de entre 2.5 y 3 cm en suelos pesados y a unos 5 cm en suelos ligeros, tan pronto como el terreno se haya trabajado de forma apropiada, a razón de 8 o 10 por cada 30 cm.

Las semillas deben ser tratadas con un protector comercial y plantadas en una linea simple o doble. Las lineas dobles se separa a unos 15 cm lo que permite a las variedades arbustivas o enanas aferrarse y sujetarse unas a otras. Para el caso de la linea simple las hileras para las variedades arbustivas se separan un metro y para las plantas mas altas a una distancia de 1.3 m.

Si se necesita soportar las plantas, se debe colocar una malla, o lineas de alambres entre las filas. Las variedades mas altas producen mejor en enrejados, sin embargo dejarlas sin soporte forma un matorral que se protege de las malezas.

Las plantas con tutores o enrejados necesitarán algo de deshierbe a mano. Evite la azada profunda ya que esto puede afectar las raíces.

Enfermedades y plagas de los guisantes

Hay algunas enfermedades e insectos que atacan a los guisantes. Las medidas preventivas son la mejor forma de lucha contra ellos, por ejemplo, el tratamiento preventivo de la semillas; no dejar nunca las enredaderas viejas en el campo; no sembrar guisantes consecutivamente en la misma zona.

Si aparece una enfermedad o insecto no familiar a usted, consulte a un técnico o uno de los excelentes libros y boletines disponibles en las bibliotecas, o busque el problema en Internet.

Cosecha de los guisantes

Recoja las vainas cuando parezcan bien llenas pero antes de que se pongan duras o mates en el color. Los guisantes son ricos como alimento cuando están de tamaño completo, sin embargo unos pocos días antes de esta etapa los guisantes tienen suficiente sabor y son mas tiernos.

La cantidad de recogidas pueden ser al menos 2 o 3 ya que no todas las vainas se maduran al mismo tiempo, pero usualmente el período dura de 7 a 10 días.

Tire de las vainas con cuidado, de los contrario puede arrancar la planta. Para la mejor calidad recoja los guisantes justo antes de cocinarlos o conservarlos, ya que la conversión del azúcar en almidón comienza unas pocas horas después de recogidos.

Hay ciertas variedades de guisantes de huerto que tienen vainas tiernas, frágiles, suculentas y libres de fibras las que se pueden consumir como las habichuelas.

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