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Contenido del artículo
Una descripción detallada de como hacer un huerto en casa.
El espacio
El ambiente
Planeando la siembra
Sustrato
La siembra
Rotación del cultivo
Sucesión de los cultivos
Siembra en el terreno
Siembra en contenedores

El huerto en casa

No es ni remotamente igual consumir los vegetales producidos en un huerto en casa que comprarlos en el mercado. Los del mercado han sido cosechados desde hace muchos días, almacenados, transportados y tratados de muchas maneras artificiales para mejorarles el color y la presentación. Pero aunque sean "muy bonitos", el sabor, que es lo importante deja mucho que desear comparados con los que puede producir usted en su casa. Agréguele a esto que durante la producción comercial muchas veces se abusa de los fertilizantes, las hormonas vegetales y los pesticidas, se usan variedades de máxima productividad, resistentes a las enfermedades o de lenta maduración para alargar el plazo de vida útil y así reducir las pérdidas durante el periodo cosecha-consumidor final. El productor comercial se ve obligado a dar prioridad a aquellos factores que le son convenientes en relación a la producción y el mercadeo, en detrimento muchas veces del sabor y la calidad. Son cada vez mas frecuentes los híbridos que se desarrollan para mejorar estos índices, pero muchas veces estas nuevas variedades son inferiores en cuanto a su valor como alimento o al paladar.

Cuando los vegetales se producen en casa se pueden usar las variedades tradicionales que son realmente exquisitas, y estas, a su vez, se pueden dejar en la planta hasta obtener el grado óptimo de maduración, con la mejor ternura y sabor de forma natural. El que prueba unos buenos tomates madurados en la planta y cortados frescos a la ensalada, encuentra después que los que compra en el mercado se pueden considerar imitaciones malas. Lo mismo sucede con casi todas las verduras.

El espacio

Si usted es uno de esos afortunados que tiene buen espacio en su jardín, puede utilizar los métodos tradicionales de siembra en filas con suficiente espacio entre ellas como para incluso utilizar métodos mecanizados de producción. Un área de 15 x 15 metros es razonable para una familia de 4 personas y puede ser de 30 x 15 metros si planea congelar o conservar parte de la producción, o la familia es de mas de 5 personas. Sin embargo, si usted planea atender su huerto con herramientas manuales el área puede ser reducida a la mitad y sembrar con las distancias entre filas también a la mitad. En un huerto de estas dimensiones no solo puede cosechar lechugas, tomates, rábanos, zanahorias, remolachas, cebollas y el resto de los vegetales de poco porte, si no que incluso puede cosechar algún maíz, calabazas y otros cultivos de mayor tamaño.

Si el espacio es reducido no nos tenemos que limitar al caso clásico de cultivo en filas, en su lugar los métodos de cultivo pueden estar limitados solo por la imaginación y la creatividad. Esto hace posible el cultivo urbano para tener la satisfacción de consumir jugosos tomates, vigorosas judías verdes y rábanos picantes.

¿Qué hay de malo en tener un cajón en la ventana o en el balcón con algunas flores en la "fachada" pero con cebollas, rábanos, zanahorias o lechuga en el fondo?

Una increíble cantidad de vegetales pueden cosecharse en espacios reducidos, solo con un poco de imaginación y algo de fertilizante químico. Mucha gente, de hecho, lo hace. Los tomates, las berenjenas y las enredaderas frutales agregan colorido al jardín fundamental.

Los pepinos, los melones y las sandías se pueden subir por los enrejados y las cercas. Una enredadera de pepino puede producir bien en tan poco como 25 litros de sustrato, si se fertiliza adecuadamente cada dos semanas.

La mayor parte de los vegetales, si no todos, se pueden cultivar en recipientes, así es que hasta los que no tienen terreno disponible pueden hacerlo. Como macetero se pueden utilizar muchas cosas, aparte de las macetas "oficiales" del mercado, cubos en desuso, recipientes de desecho de papel encerado, cajas de madera, latas de conserva de alimentos, y hasta los orificios de los bloque de construcción. Virtualmente en cualquier lugar donde se pueda almacenar sustrato durante un tiempo mas o menos largo puede servir.

Usted puede comprar o hacer el recipiente adecuado para el "cultivo vertical", las posibilidades son muchas y si usa un poco de ingenio puede utilizar cualquier recipiente largo y estrecho para este fin, lo mismo hecho de malla de alambre enrollada en forma circular y recubierta interiormente con plástico, un tramo de tubo  grueso o un bolso de tela fuerte cosido a propósito. Los "huertos verticales" pueden ser también colgados de algún soporte apropiado.

Si dispone de un área con piso duro, como de cemento o asfalto puede hacer en ella canteros elevados encuadrados con tableros de 25 mm de grueso y 150 mm de alto que se pueden llenar con sustrato preparado por usted mismo o comprado. Las medidas y la forma del cantero dependen del espacio disponible, pero en todos los casos se debe poder llegar a todas sus partes para darle atención a las plantas, un cantero de 1.2 metros de ancho es muy manejable.

Las llantas usadas de los automóviles proporcionan un excelente cantero pequeño redondo, si la llanta queda en una pendiente, debe estar asegurada con estacas, llenas de tierra sirven muy bien para cosechar muchos cultivos pequeños.

A no ser en la épocas de mucho sol en los climas calurosos, la calidez reflejada por el piso o por la llanta no afecta el cultivo, por el contrario en la mayor parte de los casos lo beneficia. Debe proveer al cantero los agujeros adecuados de drenaje y ubicarlos en lugares donde no se inunde cuando llueva, los vegetales no pueden crecer en sustrato inundado.

El ambiente

Luz


Si el lugar disponible tiene poco tiempo de sol, hay una solución alternativa, coloque pantallas recubiertas con papel de aluminio, piezas cromadas o espejos para reflejar la luz del sol desde los lugares donde esté disponible. Las paredes blancas reflejan la luz, así como el recubrimiento del suelo con gravilla blanca. Unas 6 horas de sol, bien directa, o bien reflejada es suficiente para la mayoría de los cultivos si la intensidad se mantiene alta. Los canteros no deben ser sombreados por árboles o edificaciones. Se han producido buenos pimientos, tomates y lechugas con solo tres horas de sol y luego luz reflejada el resto del día. Otra variante es colocar los maceteros sobre ruedas y moverlos para seguir el sol.

Humedad

Tenga en cuenta que en los contenedores y canteros sobre cemento el espacio es reducido y las plantas necesitan mas riego que cuando se siembran en el terreno abierto. Cuando los tomates, los pimientos y las enredaderas frutales están en producción necesitan mas agua aun que cuando solo estaban en período vegetativo. El suelo debe mantenerse húmedo para un buen rendimiento. Ciertos cultivos como la cebolla y los rábanos resultan excesivamente picantes si crecen secos. Nunca el suelo debe estar inundado ni permanecer excesivamente húmedo.

Localización

Mientras mas cerca de la cocina mejor. Es mucho mas fácil dar solo unos pasos y regresar con las manos llenas de lechuga o especies.

Hay cierta diferencia en relación a la direcciones hacia donde vayan las filas, si estas corren a lo largo del jardín se hace un tanto mas fácil el cultivo. La organización de la filas dentro del huerto debe hacerse de forma que los cultivos altos no den sombra a los mas bajos, por ejemplo, en el hemisferio norte si las filas van en la dirección este-oeste las plantas mas altas se deben sembrar en el lado norte del huerto. Tenga en mente que las plantas necesitan por lo menos 6 horas de sol diarias. Trate de ubicar el huerto en lugares donde los árboles, las edificaciones, las crestas o cualquier cosa que bloquee el sol.

Los árboles grandes no solo pueden sombrear los vegetales, también compiten por los nutrientes. Un árbol de madera con 45 cm de diámetro en el  tronco a la altura de las ramas principales  puede consumir 125 toneladas de agua en una temporada, es decir no solo dan sombra y roban los nutriente si no que también consumen mucha agua.

Algunos árboles como el nogal negro y sus parientes producen sustancias tóxicas para los cultivos en las raíces, debe alejarse el huerto a mas de 9 metros de uno de estos árboles y ese no es el único, otro que produce sustancias tóxicas en las raíces es la guayaba.

Sustrato

Siembra en el terreno

En algunos lugares el suelo es de arcilla pesada, pero esto no debe ser un impedimento para hacer el huerto, hay modos de hacer el suelo mas friable (desmenuzable). Una manera práctica de determinar la textura del suelo es la siguiente, tome las manos llenas de tierra y apriétela con fuerza durante 10 segundos, si luego el terrón se rompe en pedazos cuando se deja caer de 1 metro de altura la textura está bien. Si la bola formada no se rompe, resulta necesario modificar su textura para hacerla mas apta al cultivo. Los suelos francos son los mas apropiados pero no siempre se dispone de ellos.

Si el terreno resulta inadecuado el mejor acondicionador es la materia orgánica, tales como el compost, esfagnos, aserrín de madera, hojas desmenuzadas, virutas de madera, estiércol seco o verde, residuos de la cocina y similares. Estos serán convertidos en humus bajo la raíces, el humus abre la arcilla y alimenta las lombrices que son muy buenas aireadoras.

Nunca agregue arena a los suelos arcillosos pesados para aflojarlos, el resultado será una mezcla tipo concreto que pondrá el suelo mas duro aun. La caliza ayuda a aflojar los suelos arcillosos y mejora la entrada de aire. Se puede utilizar piedra caliza pura molida o caliza dolomítica, esta última también tiene magnesio y como el magnesio es un nutriente importante para las plantas su uso se prefiere, pero hay que tener en cuenta que es mas cara. También se puede usar cal, pero como esta forma es mas concentrada se debe usar menor cantidad. A groso modo se puede decir que 45 kilogramos de caliza molida equivalen en el tratamiento del suelo a 33 kg de cal apagada y a 25 kg de cal viva.

Aun con una textura adecuada y donde ni haya que agregar acondicionadores, el suelo puede ser ácido o alcalino, la acidez se expresa como pH. Un pH de 7 es neutral, un pH menor de 7 indica acidez y mayor de 7 alcalinidad. La mayoría de los vegetales crecen mejor con el pH entre 6 y 6.5, ligeramente aćido. Si el pH es 5 o menor, o mas 7.5 el problema debe corregirse. La acidez del suelo es relativamente fácil de resolver, para ello se agrega cal, pero para los terrenos alcalinos la solución es mas difícil y lenta, la alcalinidad puede provenir de diferentes fuentes en el suelo y la solución ser diferente en cada caso, pero, en general se puede mejorar agregando abundante materia orgánica, algunas partes de ciertas plantas como las cáscaras de pino, sulfato de hierro y en particular azufre elemental. En cualquier caso la respuesta del suelo es lenta y los materiales en general son caros, por lo que el tratamiento generalmente se limita a la capa mas superficial. El pH del suelo se mide con aparatos relativamente comunes y baratos que están en el mercado. Las cantidades de sustancia "correctora" solo se pueden determinar con exactitud en centros especializados.

Si se necesita agregar algún corrector de pH distribuya la cantidad recomendada uniformemente por toda el área y luego mezcle con la capa superficial para preparar la siembra.

Siembra en contenedores


Si su huerto se va a desarrollar en contenedores, la calidad del sustrato adquiere una importancia vital, especialmente para aquellos cultivos de larga vida.

Para preparar un sustrato de relleno de una maceta, lo primero que hay que tener en cuenta, son las exigencias en este sentido propias de la planta a cultivar, no obstante, salvo raras excepciones, un mismo sustrato es utilizable para todos los vegetales comunes. Las cualidades del sustrato que se deben tener en cuenta son:

1.- Compacidad del sustrato; lo mejor es que el sustrato sea de carácter franco, ni muy arenoso ni muy compacto.

2.- Capacidad de retención de agua; es conveniente, que el sustrato retenga bien la humedad, pero sin encharcamiento, debe tener un buen drenaje.

3.- La cantidad de nutrientes ; el sustrato debe proporcionar a las plantas todos lo nutrientes que necesitan.

4.- La acidez del suelo; este es un punto muy importante para el éxito del proyecto, en una buena parte de los casos, el terreno neutro o casi neutro (pH=7) es adecuado.

5.- Sustancias nocivas;  el sustrato debe estar libre de sustancias tóxicas, tales como herbicidas.

6.- Costo y disponibilidad;  el costo del sustrato debe ser razonable y estar disponible en su zona.

7.-Semillas de malas yerbas; es muy conveniente que el sustrato no tenga semillas de malezas las que serían un problema a la hora del cultivo.

8.- Enfermedades y plagas; un punto muy importante es que el medio de cultivo esté libre de insectos y enfermedades.

9.- Peso del sustrato; un factor adicional que hay que agregar al proyecto del sustrato es su peso, en algunos casos resulta adecuado utilizar un sustrato relativamente pesado que dará estabilidad a la maceta, mientras en otros es todo lo contrario, se necesita ligereza debido a que se tendrán que trasladar con frecuencia u otros motivos como que se va a colocar en un balcón.

Composición

Lo mas barato es, por supuesto, utilizar la mayor cantidad de suelo natural, así es que primero echemos un vistazo a este suelo. Para simplificar un tanto la enorme complejidad de los suelos, vamos a convenir, que para nuestra aplicación resulte suficiente con considerar las partículas del suelo por su tamaño.

De acuerdo a esta convención hay 4 tipos de partículas en el suelo:

Gravas:
Las gravas son fragmentos de rocas que tienen mas de dos milímetros de diámetro. Una suerte de arena basta o gruesa con pedazos de rocas que pueden ser relativamente grandes; hasta varios centímetros. Debido a su naturaleza granular, las gravas son notablemente permeables y retienen muy poca humedad.

Arenas:
Las arenas son aquellas partículas de roca de dimensiones menores que las gravas, cuyo origen puede ser natural o por rocas trituradas por el hombre. Se consideran arenas aquellas partículas cuyas dimensiones oscilan entre 0.05 y 2 mm. Lo mismo que las gravas, las arenas, especialmente las mas gruesas, son muy permeables y su retención de humedad es escasa.

Limos:
Los limos están constituidos por partículas aún mas pequeñas que las arenas, cuyo origen puede ser inorgánico (desintegración de rocas) u orgánico, producto de la división de material de origen vivo o su descomposición.  El diámetro de las partículas de los limos esta comprendido entre 0.005 y 0.05 mm. Dependiendo de su composición los limos pueden ser mas o menos permeables y retener cantidades de humedad variable.

Arcillas:

Las arcillas son las partículas mas finas del suelo, con diámetros menores a 0.005 mm. Tienen origen inorgánico y en general son partículas cristalinas de silicatos de aluminio, hierro o magnesio hidratados. Generalmente son muy impermeables debido a su compacidad y se endurecen notablemente cuando se secan.

La compacidad, permeabilidad y la retención de agua finales del suelo dependen principalmente de la proporción en la que estos componentes estén presentes.

Preparación del sustrato para el contenedor final.

Tratemos de preparar un sustrato óptimo para el contenedor donde la planta desarrollará su ciclo de vida completo.

Existen en el mercado muchos productos preelaborados para su uso en macetas, pero en general están dirigidos a la planta pequeña o a la germinación de las semillas. Comúnmente son demasiado ligeros para mantener estable una maceta grande y alta, y demasiado "secos" para sostener la elevada pérdida por transpiración de agua de plantas de gran follaje sin riego casi diario. Los hay también mas pesados, pero en general en estos casos, son para agregar al suelo y no tienen la permeabilidad adecuada para el contenedor. Otro problema con los sustratos comerciales es su precio, lo que resulta en realidad caro si se tiene que rellenar un contenedor de grandes dimensiones.

Estas mezclas comerciales, usadas directamente, resultan convenientes para hacer germinar las semillas y durante las primeras etapas de crecimiento de las plantas en macetas pequeñas, como veremos mas adelante.

A menos que se pueda conseguir un sustrato óptimo para macetas grandes en un vivero comercial, o que se compren sustratos comerciales de diferentes tipos y se mezclen apropiadamente, lo mejor es preparar el sustrato por usted mismo.

De acuerdo a lo visto arriba usted puede hacerse una idea general de la composición granulométrica del suelo de sus alrededores y evaluar la posible cantidad de este, en la elaboración de la mezcla que utilizará en la maceta. Pero en general, aunque le parezca apropiado, no debe usarse suelo natural sólo en la maceta, ya que es común que el cumplimiento de los requisitos necesarios, aunque aparentemente estén bien en el terreno, no se cumplan una vez en el contenedor. También existe la posibilidad de utilizar tierra de otra localidad o comprar tierra vegetal común en el mercado. No obstante, el suelo natural, de su patio o de otro lugar, no debe ser utilizado directamente, este debe ser esterilizado, para evitar las enfermedades y las semillas de malas yerbas. La esterilización se puede hacer o bien usando un horno o por medio de la solarización.

Para adaptar las cualidades del suelo natural esterilizado a nuestro propósito debemos mezclarlo con ciertos componentes que podrán optimizar sus propiedades, entre estos están:

1.- Arena fina, limpia y esterilizada; de no contar con ella en el mercado, o que resulte demasiado cara, podemos prepararla nosotros mismos partiendo de arena natural fina. Para ello la arena que disponemos se lava abundantemente con agua corriente y se somete luego a la esterilización, o bien en un horno o por medio de la solarización. La adición de arena solamente, a las tierras muy arcillosas (compactas) no resuelve por si mismo el problema, el efecto final es equivalente a la arena que se agrega al cemento para hacer morteros.


2.- Algún componente que brinde porosidad al suelo;
este componente puede tener diversa naturaleza, los mas frecuentes son: las cáscaras desmenuzadas de árboles, especialmente del pino, la perlita expandida, la vermiculita, el carbón vegetal triturado, restos de esfagnos o de musgos y turba. La condición básica que debe tener es que sean duraderos en contacto con el suelo, que sean porosos para que retengan aire en su interior y que impida una compactación elevada. Algunos de estos materiales son inertes y no proporcionan nutrientes al suelo por lo que no se puede abusar de ellos.

3.- Materia vegetal compostada; el compost puede comprarse en el mercado o prepararse por uno mismo con anticipación, a partir de materia vegetal triturada, estiércol vacuno, cáscaras de granos, etc. Este compost es de granulometría muy fina por lo que reduce la permeabilidad del suelo y aumenta la compacidad, pero da a este una buena textura, además de proporcionar nutrientes y un ambiente adecuado para el desarrollo de los microorganismos indispensables en el suelo. Nunca debe usarse proporciones elevadas de materia vegetal cruda como componente de la tierra de la maceta, ya que al descomponerse mas tarde, hará colapsar el nivel de la tierra y con ello el hundimiento de las plantas dentro del contenedor.

4.- Cultivos biológicos;
este componente es opcional y no imprescindible, pero hay ciertos seres vivos que agregados al suelo, en especial para algunas plantas, representan una gran ventaja en su crecimiento y vigor, entre estos están los hongos micorizas, que establecen una dependencia simbiótica planta-hongo muy beneficiosa.

5.- Fertilizantes químicos;
resulta evidente que las plantas en maceta tienen relativamente poca cantidad de tierra para su sistema radicular y no pueden extenderlo a su gusto para buscar nutrientes mas alejados, por tal motivo se produce un agotamiento rápido de los nutrientes en el espacio disponible. Para palear esta situación, es común que se agreguen al sustrato que se prepara algunas cantidades de fertilizante químico de liberación lenta, que proporcionarán fuentes adicionales y duraderas de nutrientes a las plantas. Los fertilizantes en exceso resultan tóxicos, debe tenerse cuidado al agregarlos al sustrato. Una deficiencia se puede corregir luego, pero un exceso puede resultar mortal.

6.- Reguladores del pH;
el rango del pH (acidez o alcalinidad) óptimo para los vegetales está entre 6 y 6.5. Como aditivos al suelo para regular el pH de manera rápida se pueden usar: la cal o la ceniza de madera para subirlo (hacerlo mas alcalino), y el azufre para bajarlo (hacerlo mas ácido). No obstante el factor pH en el suelo reacciona con relativa lentitud, por lo que los aditivos correctores deben mezclarse profusamente con el resto del sustrato húmedo y esperar por lo menos 24 horas de estabilización antes de obtener una medición confiable. Si no hay apuro puede esperarse mas tiempo. De todas formas el pH del sustrato preparado para la maceta y con las plantas en crecimiento, debe vigilarse de tiempo en tiempo a fin de hacer las correcciones necesarias de manera sistemática. Como correctores del pH de mas lenta acción y durabilidad están: para subirlo: las conchas de caracoles trituradas o arena de carbonato de calcio; para bajarlo: el aserrín de madera, la cáscara de árboles triturada, las virutas de madera, la cáscara de semillas de algodón y particularmente los restos de esfagnos. En general la materia orgánica de cualquier tipo, unas mas que otras, proporcionan acidez al terreno.

Como los suelos naturales son tan diversos no pueden establecerse recetas "mágicas" para utilizarlo como componente del sustrato, a no ser que se cuente con la posibilidad de tener análisis minuciosos del suelo, debe su ingenio, sentido común y mejor aún su experiencia, guiarlo para conseguir un buen suelo partiendo de lo que aquí se ha visto hasta ahora y de los materiales de adición disponibles.

Partiremos de que lo primero que debemos hacer es evaluar y mejorar las características básicas de la tierra disponible, en cuanto a la textura, la permeabilidad y la retención de humedad e ir agregando los aditivos necesarios.

Hay ciertos síntomas y signos que pueden seguirse para guiar el proceso, por supuesto de manera aproximada:

1.- Coja un puñado de la tierra húmeda pero no saturada de agua. Si se puede formar una bola compacta y dura apretándola entre las manos, el suelo puede ser demasiado compacto. Será necesario agregar arena y/o algún aditivo que brinde porosidad.

2.- Si se escurre el material entre los dedos o la bola formada se desmorona fácilmente puede tener exceso de arena, agregue compost o algo de arcilla si se dispone de ella.\

3.- Deje caer la bola formada desde la altura de las rodillas, si solo se aplasta o se rompe en dos, hay que poner arena. Una bola de mezcla adecuada se desmorona al caer al suelo.

4.- Prepare una bola pequeña y déjela secar al sol, si al secarse es compacta y difícil de romper con las manos, el terreno es aun muy pesado, agregue arena. Si agregando arena no se resuelve el problema agregue entonces perlita, vermiculita, carbón vegetal triturado o arena gruesa si no se dispone de los anteriores.

5.- Tome una maceta mediana y llénela con la tierra dejando los 4-5 cm superiores vacíos, apriete la tierra ligeramente, luego ponga agua poco a poco hasta saturar la tierra y que el agua salga por los orificios inferiores. Una vez la tierra esté saturada, llene la maceta con agua hasta el borde y haga una evaluación de la velocidad de drenaje, un buen sustrato demorará poco tiempo en escurrir el agua, digamos que se puede observar como el nivel del agua baja lentamente, (un minuto, o dos a los sumo, puede ser un buen tiempo para que desaparezca el agua sobre el sustrato), si el nivel del agua baja rápidamente, o no se puede llenar la maceta porque se escapa por los agujeros de drenaje tal y como se agrega, el drenaje es excesivo, agregue algún material fino, compost o arcilla. Si el agua se mantiene demasiado tiempo (no puede apreciarse el nivel descender), falta drenaje, agregue arena o algún componente grueso. Estas indicaciones son aproximadas pero pueden servir para establecer límites seguros de la permeabilidad del sustrato.

6.- Si resulta con demasiado peso, pueden agregarse componentes inertes y ligeros pero que retengan bien la humedad como la vermiculita o el carbón vegetal. La adición de restos de esfagnos o de musgos, en cantidades considerables, también aligeran el peso pero pueden reducir algo la permeabilidad y la retención de la humedad de acuerdo al tipo de tierra base por lo que se requerirá luego un riego mas frecuente. Los esfagnos acidifican el suelo, téngalo en cuenta.

Finalmente puede agregarse un fertilizante completo de liberación lenta de fórmula pareja, como el 6-6-6, 10-10-10 o 14-14-14 de manera muy moderada, una buena cantidad es la de utilizar 114 gramos del 14-14-14 por cada 30 litros de sustrato, o la cantidad equivalente de las otras formulaciones.

Puede resultar conveniente antes de usarlo en la maceta hacer un chequeo y ajuste final del pH.

Planeando la siembra

Antes de comenzar a preparar el huerto es muy bueno realizar cierto planeamiento para lograr los mayores rendimientos del área disponible. Los mas entusiastas sembradores en casa hacen diferentes siembras de semillas con algunos días de separación para las ensaladas a fin de tener la disponibilidad de cosecha por largo tiempo, por ejemplo, si usted siembra semillas de lechuga, cebollinos y rábanos con 10 días de separación (si dispone del espacio) cuando haya consumido las primeras, las otras estarán listas para el consumo. Dependiendo del clima, algunas lechugas se pueden sembrar a lo largo de todo el año proporcionando hojas frescas todo el tiempo si solo se toman las externas que han madurado y se dejan las del centro para que la planta continué creciendo.

Una buena pregunta es ¿cuantas plantas debo sembrar para obtener el máximo rendimiento con el espacio que se dispone?, la tabla 1 da una idea de la cantidad de plantas que se pueden sembrar en una fila para diferentes vegetales así como del tiempo que debe esperarse para el consumo. Tenga en cuenta que es una cantidad aproximada, cada vez son mas las variedades de forma enana que son muy adecuadas para sembrar en casa.

Tabla 1. Plantado de vegetales en filas
Vegetal
Cantidad de plantas o semillas
por 30 metros de fila
Distancia entre filas
en centímetros
Distancia entre plantas
en centímetros
Número de días
para la cosecha
Espárragos
66 plantas o 28 gramos de semillas
90-120
18
2 años
Judías verdes arbustivas
230 gramos
30-45
8-10
45-60
Judías verdes enredadera
230 gramos
60-90
10-15
60-70
Judías Lima arbustiva
230 gramos
60-75
10-15
65-80
Judías Lima enredadera
115 gramos
60-90
30-45
75-85
Remolachas
28 gramos
18-30
5
50-60
Brócoli
*50-60 plantas o 7 gramos
30-45
35-60
60-80
Col o repollo
*50-60 plantas o 7 gramos
30-45
35-60
60-90
Zanahoria
15 gramos
18-30
5
70-80
Coliflor
*50-60 plantas o 15 gramos
30-45
35-60
70-90
Apio
200 plantas
60-75
10-20
125
Acelga
60 gramos
45-90
15
45-55
Berza
115 gramos
30-75
15-40
50-80
Maíz
115 gramos
30-90
30-45
70-90
Pepinos
15 gramos
120-180
60-120
50-70
Berenjena
4 gramos
30-90
45-60
80-90
Ajo
230 gramos de dientes
40-60
5-10
140-150
Lechuga de bola
7 gramos
45-60
15-25
70-75
Lechuga de hojas
7 gramos
40-45
5-8
40-50
Melón cantaloupe
50 plantas o 15 gramos
150-250
60-90
85-100
Mostaza
7 gramos
40-45
15-30
30-40
Ocra o quimbombó
60 gramos
90-105
30-60
55-65
Cebolla
30 gramos
90-105
7-10
80-120
Perejil
7 gramos
40-60
15-20
70-90
Chícharos o guisantes
345 gramos
45-90
10-12
60-90
Pimientos
4 gramos
60-90
45-60
60-90
Rábanos
28 gramos
35-60
3
25-40
Espinacas
28 gramos
60-75
7-10
40-60
Tomates
14 gramos
60-120
45-90
70-90
Calabacines
20 gramos
90-240
45-120
70-100
Melón de agua o sandía
28 gramos
180-240
90-180
80-100
Nabo
14 gramos
35-60
5-7
30-60
* de trasplante

Si dispone de poco espacio y la siembra será en contenedores o canteros la tabla 2 le puede servir de guía.

Tabla 2. Número de plantas por un área de 30 x 30 centímetros

Vegetal
Número aproximado
de plantas para un área de 30 x 30 cm
Habas
3-4
Remolacha
251
Brócoli
3
Col o repollo
2
Zanahoria
1002
Coliflor
2
Acelga
9
Maíz (enano)
4
Pepino estándar
13
Pepino enano
23
Berenjena
1
Endivia
4
Ajo
36
Puerro
64
Lechuga de bola
4
Lechuga de hoja
6
Melón cantaloupe
13
Mostaza
9
Cebolla de cocinar
16
Cebollino
1004
Perejil
16
Maní
43
Chícharos o guisantes
253
Pimientos
4
Rábano
1445
Espinaca
4
Calabacín
1
Tomate regular
13
Tomate enano
2
Melón de agua o sandía
13

1. Se hace un aclareo cuando tienen 2.5 cm de diámetro y se usan como "verdes".

2. Aclaree sacando una si y una no y deje el resto crecer.

3. Sobre enrejado.

4. Puede aclarar para comer y dejar el resto como cebolla de cocinar.

5. Aclaree las mas pequeñas para comer y deje crecer las otras.


 
Los contenedores deben tener por lo menos 20 centímetros de profundidad para los vegetales pequeños y de tamaño mediano y unos 45 centímetros para los mas grandes, tales como tomates, berenjenas o maíz. En el caso de maíz lo mejor es sembrarlo en áreas de 120 x 120 centímetros para garantizar una buena polinización cruzada.

No es fácil saber cuanta ganancia se puede obtener del huerto, pero algo es cierto será ganancia para su figura y bienestar. Pocas cosas en relación al hogar brindan mas satisfacción que un buen jardín o huerto con independencia de lo que cueste o pueda producir. Se han hecho estudios que arrojan que un huerto puede rendir una "ganancia" del 75% sobre lo que se gasta. Y además se come mejor.

Rotación del cultivo

Los granjeros, por siglos, han demostrado que es muy bueno permutar los cultivos cada año. Los huertos en casa no se pueden rotar con tanta facilidad debido al espacio reducido, pero si planifica con cuidado podrá mantener cierta cantidad de rotación aun en esas condiciones. Muchas enfermedades en el suelo se incrementan notablemente si el mismo cultivo se hace en el mismo lugar año tras año, terminando por hacer imposible sembrarlos nuevamente. Otra ventaja de la rotación es que ciertos cultivos como las leguminosas (frijoles) adicionan nitrógeno al suelo.

El maíz es un caso particular, como es una planta alta y de follaje, no puede puede rotarse con facilidad debido a que dará sombra a las plantas pequeñas y probablemente tenga que sembrarlo siempre en el mismo lugar, esto debe ser compensado con una fertilización adecuada, ya que esta planta consume muchos nutrientes del suelo.

Los rábanos, tomates, lechugas, repollos, remolachas y zanahorias se pueden rotar con facilidad y alternarse con habas o judías cada año. 

Sucesión de los cultivos

Para sacar el mejor provecho a su huerto es inteligente planear la sucesión de las siembras. Esto significa obtener mas de una cosecha para las lineas, una de las cuales puede ser colectada en un época del año, por ejemplo, a finales de la primavera y la otra en el verano. Cada zona climática tiene sus características en cuanto a la temporada en la que puede sembrarse determinado vegetal, pero en todos los casos siempre habrá la posibilidad de manejar el huerto de forma inteligente para suceder unas siembras a otras y lograr mas de una cosecha del mismo cultivo o de plantas diferentes. Si usa un calendario apropiado para las siembras que se desarrollan mejor en épocas frescas y las siembra temprano después de haber pasado el peligro de una congelación, podrá, una vez recogida la cosecha, sembrar otros cultivos que son amantes del calor como la ocra y las limas. Hay otros muchos casos, por ejemplo los repollos, las zanahorias y las remolachas crecen bastante bien en el período cercano al otoño y no se afectan severamente por las congelaciones, de forma que pueden quizás sembrase después de cosechados los tomates, pimientos y berenjenas.

Otra cuestión que debe planificarse si se dispone del espacio, o de acuerdo a sus preferencias de gusto es ¿que cantidad de plantas debo sembrar para satisfacer las necesidades del hogar?. La tabla 3 le podrá servir de guía aproximada.

Tabla 3. Rendimiento de los vegetales sembrados en fila.
Vegetal
Promedio de cosecha esperado
por 30 metros de fila (kg)
Cantidad de plantación por
persona para usar en fresco
Cantidad de plantación por
persona para conservar o congelar.
Espárragos
13
10-15 plantas
10-15 plantas
Judías arbustivas
54
4.5 metros
4-6 metros
Judías enredadera
68
1.6 metros
2.5-3 metros
Limas arbustivas
10 (habichuelas)
3.5-4.5 metros
4-6 metros
Limas enredadera
22 (habichuelas)
1.6 metros
2.5-3 metros
Remolachas
68
1.5-3 metros
3-6 metros
Brócoli
45
3-5 plantas
5-6 plantas
Col o repollo
68
3-4 plantas
5-10 plantas
Zanahoria
45
1.5-3 metros
3-4.5 metros
Coliflor
45
3-5 plantas
8-12 plantas
Apio (tallo)
180 tallos
10 tallos
X
Acelga
34
3-5 plantas
8-12 plantas
Berza
45
1.5-3 metros
1.5-3 metros
Maíz
120 mazorcas
3-4.5 metros
9-15 metros
Pepino
54
1-2 plantones
3-5 plantones
Berenjena
45
2-3 plantas
2-3 plantas
Ajo
18
X
0.5-1.5 metros
Lechuga de bola
45
3 metros
X
Lechuga de hoja
22
3 metros
X
Melón cantaloupe
100 frutas
3-5 plantones
X
Mostaza
45
1.5-3 metros 3-4.5 metros
Ocra o quimbombó
45
1.2-1.8 metros
1.8-3 metros
Cebolla
45
1-1.5 metros
9-15 metros
Perejil
13
0.3-1 metro
0.3-1 metro
Chícharos
13
3-4.5 metros
12-18 metros
Pimientos
27
3-5 plantas
3-5 plantas
Rábanos
100 racimos
1-1.5 metros
X
Espinacas
18-22
1.5-3 metros
3-4.5 metros
Calabacines
68
1-3 plantones
1-3 plantones
Tomates
45
3-5 plantas
5-10 plantas
Nabo
22-45
1.5 - 3 metros
1.5-3 metros
Melón de agua o sandía
40 frutas
2-4 plantones
X

La siembra

Aunque en principio todos los vegetales se puede sembrar en el terreno desde las semillas, la experiencia ha demostrado que en la mayor parte de los casos lo mejor es sembrarlos como posturas que han crecido en un ambiente adecuado en semilleros propiamente elaborados. No obstante y en general, las plantas de raíz o de bulbo subterráneo como rábanos, remolachas y zanahorias rinden mas si sus semillas se siembran directamente en el terreno y luego se entresacan para acomodar la distancia entre plantas.

En nuestro huerto debemos preferir mezclar los cultivos en vez de sembrarlos en bloque de la misma planta, se exceptúa el maíz que debe sembrarse en bloques para garantizar la polinización. Debemos distribuir, por ejemplo, las cuatro filas de judías entre filas de lechugas, rábanos, remolachas y lechuga en lugar se sembrarlas lado a lado, se ha demostrado que ese tipo se siembra reduce la acción de los insectos. Por eso, muchos horticultores interplantan caléndulas, capuchinas, margaritas y otras plantas de flores entre los vegetales.

Herramientas

No hace falta un arsenal complejo de herramientas para hacer un buen huerto, una buena cuchara de jardín, un azadón, un tridente, un rastrillo y una pala son los mejores aliados para construir un buen huerto. Solo en el excepcional caso de que pretenda hacer un gran huerto las herramientas motorizadas pueden considerarse verdaderamente útiles y en tal caso probablemente sea mejor alquilarlas que comprarlas.

Siembra por posturas



Idealmente las posturas deben crecer dentro de un invernadero equipado con controles automáticos de calefacción y/o ventilación. Usted puede adquirir en el mercado ciertos tipos de invernaderos pequeños para aficionados o si lo prefiere puede construir uno por usted mismo. Hay en muchas localidades planos disponibles en las agencias gubernamentales, pero también puede utilizar su propio ingenio. También existen diferentes mantas eléctricas de calefacción en el mercado diseñadas para proveer calor al semillero por debajo cuando se coloca sobre la manta. Pero si usted no tiene ni invernadero ni manta eléctrica puede generar las posturas en el interior de su casa o de alguna otra construcción.

Si depende solamente de la luz del sol para las plantas, los semilleros deben colocarse cerca de alguna ventana grande donde reciban la mayor cantidad de sol teniendo en cuenta la inclinación de este en los diferentes períodos del año.

Las lámparas fluorescentes del tipo "blanco frío" pueden proveer una buena iluminación suplementaria, aunque es mucho mejor utilizar ciertas lámparas del mercado que son especialmente apropiadas para iluminar las plantas. Si no tiene una de estas lámparas especiales, puede colocar los tubos de las lámparas fluorescentes convencionales lo mas próximos posible, como estás lamparas apenas producen calor se pueden ubicar muy cerca de las plantas sin que las "quemen" y suspendidas en un soporte adecuado se pueden subir y bajar para adaptarse al crecimiento de las posturas. Normalmente son suficientes de 12 a 16 horas de iluminación diaria para obtener un buen crecimiento y esto puede ser manejado por un temporizador. Es muy importante que la postura crezca vigorosa y robusta sin síntomas de alargamiento o delgadez excesiva por falta de luz.

Vegetales de trasplante.

Muchos tipos de vegetales pueden trasplantarse satisfactoriamente. Usualmente se clasifican en vegetales de temporada cálida y de temporada fresca dependiendo de la tolerancia al frío y a la preferencia de la variedad. La división de las temporadas en cálida y fresca no es universal para todas las regiones geográficas, hay que tener en cuenta esto, por ejemplo, las zonas ultra tropicales, la temporada fresca puede ser todo el invierno, allí la temperatura rara vez desciende de los 20 grados celsius, mientras que la temporada cálida corresponde a casi todo el resto del año. En estas zonas solo un "par de vegetales" se pueden sembrar en el verano pleno.

Todas las cucurbitáceas, pepinos, calabacines, sandías y el melón cantaloupe son vegetales de temporada cálida. Para tener éxito con las cucurbitáceas, las semillas deben sembrarse de forma que luego se puedan traspasar al terreno sin perturbar el sistema radicular. Otros vegetales de temporada cálida son los pimientos, los tomates y las berenjenas y estos se pueden trasplantar a raíz "desnuda", no obstante siempre es mejor hacer el trasplante sin alterar las raíces, estas plantas no se adaptan bien a la temporada caliente de zonas muy cálidas. Entre los vegetales que pueden soportar temperaturas bien cálidas están el maíz, la ocra, las habas, las judías, las sandías y los pepinos.

Los vegetales de tiempo fresco pueden ser  el repollo, la coliflor, el brócoli, la lechuga y la cebolla, estos se pueden trasplantar desde contenedores pequeños o a raíz desnuda.

Contenedores para semillas.

Hay disponibles en el mercado muchos tipos de pequeños contenedores, bien individuales, o bien en bandejas que pueden adquirirse, pero sin acudir a gastos, se pueden utilizar variantes mas económicas disponibles o cuando no existen tales contenedores "especializados". El tiempo de permanencia de la plántula desde la semilla a la siembra en el terreno es relativamente corta, y su sistema radicular a la hora del trasplante no es aun muy extenso así es que en principio cualquier recipiente plástico, de espuma de poliestireno, de barro cocido, los recipientes de papel encerado y otros materiales no tóxicos a las plantas pueden servir. Una condición importante es que sean de perfil cónico para poder extraer después con facilidad la plántula con la bola de raíces intacta, también es muy importante que el volumen sea adecuado, un recipiente muy grande consume mucho sustrato y uno muy pequeño puede restringir el desarrollo radicular en exceso. Con independencia del recipiente utilizado es imprescindible que tenga orificios de drenaje, los vegetales no crecen bien en terreno inundado o demasiado húmedo.

Sustrato de germinación

En la mayor parte de los casos el suelo "puro" no es en general un sustrato óptimo para sembrar las semillas, y es conveniente modificarlo un tanto, recuerde que las cantidades de sustrato para la germinación y el crecimiento de las posturas no es mucho, además que este es el "cimiento" donde se apoyará el huerto después. Dadas estas dos cuestiones siempre será conveniente invertir algo de recursos y tiempo en la preparación.

En general para obtener un medio de germinación de buenas cualidades lo que necesitamos es algo de suelo, un poco de arena y material vegetal como restos de esfagno o compost. Ambos se agregan al suelo para mejorar la aireación, el drenaje y la capacidad de retención de humedad. La razón principal de las modificaciones es porque las plantas que crecen en pequeños contenedores deben hacerlo en un medio lo mas cerca posible a la perfección para sostener satisfactoriamente el crecimiento y desarrollo de la plántula.

Algunos problemas están relacionados con la preparación de un buen sustrato de germinación, el primero es encontrar un buen suelo o tierra vegetal, aun en el caso de que esté disponible en su zona, este debe ser tratado con calor para destruir las semillas de las malas yerbas, los insectos o los agentes patógenos que luego pueden causar enfermedades o la pudrición de la semilla. Otro asunto importante es que debe asegurarse de que la tierra vegetal disponible está libre de herbicidas, esto es muy posible si la obtuvo de una zona de cultivos. Hay que tener en cuenta que muchos herbicidas son selectivos y aunque no produjeran daños al cultivo del lugar pueden ser tóxicos para la planta a germinar.

Si donde usted vive existe la posibilidad de comprar los llamados sustratos "sin suelo" esta puede ser la mejor opción para quitarse "dolores de cabeza" casi todas la formulaciones comerciales son apropiadas para germinar semillas y permitir el crecimiento de las posturas. Si prefiere elaborar su sustrato sin suelo y puede adquirir los ingredientes una buena receta para preparar unos 70 litros es:

1.- 35 litros de turba de musgo esfagno.

2.- 35 litros de vermiculita.

3.- 0.5kg de dolomita molida.

4.- 115 gramos de superfosfato.

5.- 57 gramos de nitrato de calcio.

6.- 200 gramos de sulfato de calcio.

7.- 28 gramos de micro nutrientes aglomerados ( FTE 503).

8.- 2 gramos de hierro quelado (Secuestrene 330 fe).

Como regla general los nutrientes agregados a la hora de preparar el sustrato pueden no resultar suficientes para desarrollar la plántula hasta el tamaño óptimo de trasplante. Si la postura se torna verde amarillento, lo mas probable es que se necesite agregar nutrientes nuevos. El problema se resuelve disolviendo 28 gramos de fertilizante químico de fórmula 20-20-20, o el equivalente en otras formulaciones, en 4 litros de agua y aplicarlo a las plantas como agua de riego cada 7 a 10 días, evite en lo posible que caiga sobre las hojas, o limpie el follaje con agua clara si cae en él.

Sembrando las semillas para posturas

Antes de adquirir semillas determine las mejores variedades para su zona así como las cantidades que va a necesitar. Puede resultar muy importante, si dispone de poco espacio, adquirir semillas de variedades enanas para las plantas de mayor porte.

La siembra de las semillas que darán lugar a las futuras posturas se puede hacer de diversas maneras y esto depende de la sensibilidad de la planta al manejo durante la operación de trasplante. Ya se ha dicho que las cucurbitáceas resultan afectadas si el sistema radicular se altera durante el trasplante, pero la mayor parte de los otros vegetales, tomates, pimientos, repollos, brócolis, berenjenas etc. pueden soportar el trasplante a raíz desnuda.

Antes de sembrar las semillas, con independencia del sistema utilizado, el sustrato debe ser regado abundantemente y se debe esperar hasta el otro día para colocar las semillas, algunas de las cuales aceleran su germinación si se remojan en agua ese mismo tiempo.

Semilleros en bandejas


Para aquellos cultivos que resisten bien el trasplante a raíz desnuda, los semilleros se pueden hacer en contenedores planos de poca profundidad pero bastante anchos. Con unos 8-10 cm de profundidad es suficiente para la mayoría de los vegetales. En el mercado hay bandejas para semilleros de muchos tamaños, algunas de las cuales, incluso, están compartimentadas en varios recipientes de perfil muy cónico interiormente para facilitar luego la extracción de las posturas con todo el sustrato a fin de no alterar la bola de raíces. Nosotros nos referiremos aquí a la bandeja sin esas divisiones.

Si no desea invertir en la compra de bandejas, las puede confeccionar usted mismo utilizando listones de madera u otro material con suficiente resistencia como para soportar el sustrato sin deformarse, la bandeja puede consistir solo en un rectángulo que serán las paredes, si se coloca apropiadamente sobre una superficie plana y rígida tal como un piso de cemento o la superficie de una mesa metálica.

Lo mas común es que se hagan surcos rectos de poca profundidad y ancho en la superficie del sustrato utilizando algún aditamento apropiado, el mango de una cuchara por ejemplo, separados un distancia de unos 6-8 centímetros y con 6-8 milímetros de ancho. En el fondo de surco se distribuyen las semillas lo mejor posible para que cuando germinen, la población de posturas no sea muy densa, no mas de 8 plantas por cada 5 cm de longitud. La profundidad del surco dependerá del tipo de vegetal, una idea de esto se tiene en la tabla 3. Una vez distribuidas las semillas los surcos se cubren con el sustrato de los alrededores para dejar la superficie plana.

Lo mejor es mantener el semillero hasta la germinación en un ambiente cálido (22-28°C) para obtener una germinación rápida y abundante, las semillas a bajas temperaturas se dificulta la germinación.

Tabla 3. Profundidad de siembra de las semillas

Cosecha
Profundidad de siembra
en milímetros
Espárragos
15-20 (cm)
Remolachas
6-12
Brócoli
6-12
Repollo
6-12
Zanahorias
6-12
Coliflor
6-12
Apio
3
Acelgas
6-12
Cebollinos
12
Ajo
38
Col rizada 6-12
Puerros
12
Lechuga de bola
6
Lechuga de hojas
6
Mostaza
6-12
Cebolla (semillas)
12
Perejil
6
Chícharos o guisantes
25-50
Rábanos
12
Espinacas
12
Nabos
6-12
Limas
25-35
Judías
25-35
Melón cantaloupe
25
Pepinos
25
Berenjenas
6
Ocra o quimbombó
25
Pimientos
6
Calabacines
25-35
Tomates
6
Sandía o melón de agua
25-35

Después de sembradas las semillas debe verificar a diario la apariencia del semillero y regar ligeramente si está seco. Tenga cuidado de no sobre regar el semillero ya que las semillas nacen mal o no lo hacen del todo en terreno inundado o demasiado húmedo. Tan pronto como las plántulas emergen, lo óptimo es hacerlas crecer a una temperatura algo mas baja que la utilizada para la germinación. Algunos vegetales de estación cálida como las enredaderas, las berenjenas y los pimientos germinan bien a temperaturas de hasta de 32°C, mientras que el resto de las verduras lo hacen entre 16 y 27°C. Sin embargo para el desarrollo de estas posturas lo mejor es tener una temperatura de 15°C en la noche y entre 21-24°C por el día.

Los vegetales de temporada fresca pueden crecer bien a temperaturas tan bajas como ente 7-10°C.
Todos los vegetales, excepto las cucurbitáceas, con las que se prefiere utilizar el otro método de posturas en contenedores desarrollado mas abajo, nacen demasiado juntos en el semillero como para permitir el desarrollo de una postura vigorosa y robusta. Para resolver este inconveniente se pueden hacer dos cosas:

1.- Entresacar y desechar plántulas para establecer una distancia óptima en las que queden.

2.- Extraer las plántulas y sembrarlas individualmente en contenedores.

El mejor tiempo para hacer estas operaciones es cuando las plántulas tienen una altura de unos 2.5 cm y están aun en el estado de cotiledón, es decir antes de que las hojas verdaderas se han desarrollado de manera apreciable.

Para separarlas se riega abundantemente el sustrato de los nuevos contenedores donde se van a sembrar, y luego con un objeto de punta redondeada haga "un corte" por el centro entre las lineas de la bandeja. Partiendo del corte levante las posturas con todo y sustrato, con una herramienta plana, tal como una de las etiquetas de madera que se usan para nombrar las plantas, u otro objeto similar como una tira de plástico flexible. Luego gentilmente separe las plántulas tratando de conservar lo mejor posible sus raíces aunque parte del sustrato de caiga. Inmediatamente coloque las plantas separadas en un orificio hecho a propósito en el centro del nuevo contenedor y aprisione ligeramente el sustrato contra las raíces, teniendo cuidado de no dañar el tallo ni las raíces. Enseguida riegue el contenedor cuidadosamente.

Es aconsejable mantener las plantas trasplantadas en la sombra por un día antes de exponerlas a pleno sol, sin embargo no deben permanecer a la sombra por mas de un día o dos y deben recibir plena luz del sol rápidamente. Un factor muy importante que debe tenerse en cuenta, lo mismo en el riego normal como a la hora del traslado al recipiente individual es que el agua de riego debe estar a temperatura ambiente, si el agua está muy fría o muy caliente puede colapsar las posturas.

Semilleros en contenedores individuales

Otra forma muy utilizada para hacer los semilleros es la de sembrar directamente las semillas en contenedores individuales llenos con sustrato. Este método sirve para cualquier cultivo pero es particularmente apropiado para las cucurbitáceas, pepinos, sandías y melones, así como para aquellas plantas corpulentas en las cuales las posturas deben tener un tamaño relativamente grande antes del trasplante en el terreno. Para el autor de este artículo este es el método preferido, y ha sido utilizado con éxito aun para los cultivos de raíz o bulbos, como zanahorias y remolachas, cuya raíz principal no puede ser perturbada en absoluto.

Como recipientes para la siembra se pueden usar muchos tipos, desde los comerciales hechos de plástico, de papel prensado, de fibras de coco etc, hasta recipientes que ha conservado usted después de usar el contenido, como los envases plásticos tan comunes hoy en muchos productos: yogur, leche, mantequilla, jaleas, mermeladas etc. La condición que deben cumplir es que sean de perfil cónico para facilitar la extracción de la postura sin alterar la bola de sustrato y que tengan el volumen apropiado. Es deseable que sus paredes no sean transparentes ya que la entrada de luz al sustrato propicia un buen ambiente para la proliferación de algas.

Un producto muy barato y asequible son los vasos descartables de poliestireno expandido o vasos térmicos como también se conocen, los hay desde menos de 0.12 hasta casi 0.5 litros.

Para sembrar las semillas, los contenedores se llenan con el sustrato previamente preparado y se riegan bien, luego, en el centro, se practica un agujero de la profundidad recomendada, se colocan unas 3 o 4 semillas y se tapan con sustrato. Se riegan de nuevo con agua a temperatura ambiente y se colocan en un lugar donde la temperatura esté alrededor de 24°C por el día y que no baje de 15°C en la noche, lo que probablemente sea en el interior de su casa.

Cuando germinan se aclarean las posturas cortando cuidadosamente cerca del suelo con unas tijeras los tallos las sobrantes hasta dejar 1 o 2 por vaso en el caso de las cucurbitáceas, pero solo una para el resto de los vegetales.

Riego de las posturas

El riego apropiado requiere algo de práctica. Cuando las plántulas son jóvenes es muy fácil sobre regarlas. Nunca mantengas las posturas o contenedores con ellas en algún lugar donde se acumule el agua. Lo mismo en bandejas que en contenedores individuales lo mejor es agregar agua de riego hasta que comience a salir por los orificios inferiores de drenaje, en ese momento parar. No vuelva a regar hasta que las plantas muestren síntomas de necesidad de agua, pero hay que mantener la vigilancia, no se debe permitir un fuerte marchitamiento, pero un ligero marchitamiento puede ser el indicador mas apropiado de la necesidad de nueva agua.

El tiempo de permanencia en el semillero depende del tipo de vegetal y de la estación, unas tres semanas después de sembradas las semillas es usualmente adecuado para las cucurbitáceas, pero los otros vegetales pueden necesitar ente 6 y 7 semanas y hasta 8 semanas en el caso de los pimientos y las berenjenas.

Algunos agricultores "endurecen" las posturas antes del trasplante y esto es generalmente una buena práctica. Recuerde que las plantas en los semilleros pueden haber crecido en un ambiente de interior, sin influencia del viento, en una temperatura relativamente estable, con una iluminación quizás menos intensa que la acción directa del sol y sin falta de riego. En estas condiciones las plántulas crecer rápidamente pero su porte tiende a ser esbelto y algo débiles.

Para endurecer las posturas antes de ponerlas en el suelo o contenedor final, lo común es que se saquen al exterior, se sometan a pleno sol durante 2 o 3 semanas antes del trasplante y se reduzca el riego a solo cuando las plantas están algo marchitas. Es siempre mejor contar con posturas erectas, saludables y robustas para sembrar en el terreno, que aquellas altas y débiles que están menos preparadas para resistir el rigor de las condiciones de la intemperie.

Siembra directa

Siembra el lineas

Las lineas rectas hacen el huerto de vegetales mas atractivo y fácil de atender. Para lograrlo puede utilizar una cuerda fina y resistente estirada entre dos estacas clavadas en los extremos de la linea. Para agregar fertilizante previo a la siembra haga un trinchera de unos 5-8 cm de ancho a cada lado de la cuerda en toda su longitud, aplique la cantidad adecuada de fertilizante en la trinchera y llénela con la tierra. Luego haga un pequeño surco a la profundidad adecuada de acuerdo a la semilla a sembrar debajo de la cuerda, es decir en el medio de la trinchera. En el surco distribuya las semillas uniformemente a una distancia apropiada tomándolas una a una con los dedos, para el caso de semillas grandes, o haciendo una distribución lineal dispersa para las semillas pequeñas. Una vez colocadas las semillas tape el surco utilizando la parte trasera de un rastrillo o cualquier otro medio que no perturbe la posición de la semilla. La distancia entre las lineas debe ser adecuada al tipo de cultivo (tabla 1). Después de la germinación la linea debe ser aclarada cortando con una tijeras cerca del suelo las plantas necesarias a fin de dejar el resto a la distancia adecuada.

Siembra en plantones

Las semillas de los vegetales de enredadera, pepinos, melones, calabazas y calabacines se pueden sembrar en "colinas" hechas sobre el terreno. Varias semillas se ponen en cada lugar de siembra algo apartadas, cuando nacen se dejan solo 2 o 3 en cada plantón. Mezclando una pala llena de estiércol estable o compost en cada colina mejora mucho el crecimiento y el rendimiento de esos cultivos. El plantón se hace con la tierra de los alrededores trayéndola al centro para elevarla un tanto sobre el nivel del resto del terreno,

El trasplante

El arte de traspasar las plántulas del semillero al lugar definitivo donde crecerán y producirán frutos tiene su particularidades. Si las posturas crecieron en contenedores individuales habrá muy poco o ningún daño en el trasplante, pero si no es así y las plantas han crecido en una bandeja, la conmoción que sufrirán se reduce mucho si las posturas se sacan con una bola de sustrato en las raíces. Estas plantas deben ponerse en el terreno inmediatamente después de arrancadas y se siembran en los surcos, previamente preparados, o en los contenedores finales, algo mas profundo que lo que estaban en el semillero, se rellena la bola de raíces con la tierra y se compacta ligeramente. Si tiene las llamadas soluciones de trasplante ponga entre 120 y 240 mililitros de solución alrededor de las raíces del trasplante o si no simplemente agua, el suelo bajará un tanto, vuelva a rellenar con tierra al nivel adecuado.

Trasplante las posturas en las últimas horas de la tarde o en un día nublado. Las plantas trasplantadas durante las horas mas cálidas y soleadas del día se resienten severamente, pero aun trasplantada a la mejor hora o ambiente, la plántula tomará días en recuperarse completamente, por lo que, si es posible, se le debe proporcionar sombra los primeros días. El riego durante estos días críticos no puede descuidarse y es mejor que estén regadas en exceso que con poca humedad, especialmente si hay mucho sol y no se les proporciona sombra. Tenga en cuenta que el riego debe hacerse con cuidado, la planta no está firme en el suelo y se cae muy fácilmente.

Siembra en contenedores

La siembra de vegetales en contenedores puede ser muy divertida y representa un reto para aquellos que tienen muy poco o ningún espacio disponible por lo que este método se convierte en una alternativa. Lo único que necesita para cosechar en contenedores es abundante sol y un espacio donde pueda poner el contenedor.

Muchas verduras se prestan para cultivarse en contenedores, lo que usted debe hacer es conseguir aquellas variedades mas apropiadas para ello, pero si no, intentarlo con cualquier variedad adaptando las condiciones a las exigencias del cultivo. Pensar en cultivar, por ejemplo maíz requiere, dado el extenso sistema radicular, de contenedores muy grandes, otros como los tomates, los pepinos y las judías requieren de tutores de soporte, pero otros pueden crecer al tamaño promedio en contenedores relativamente chicos o el "sacos" colgantes.

La cosecha de vegetales en contenedor tiene ciertas demandas. Absolutamente se necesitan 5 o mas horas de sol pleno (o sol reflejado), el espacio suficiente para poner el contenedor y una fuente de agua con una manguera o en su lugar una regadera. Una de la demandas se puede cumplir, se puede colocar el contenedor en cualquier lugar, en el patio, en la terraza, en el balcón, en el borde de una ventana, en el techo, en los pasillos. Si no dispone de nada de esto entonces puede pensar en el cultivo colgante o vertical.

Un inconveniente de la siembra en contenedores en ciertos espacios es el drenaje. Con contenedores pequeños la situación se puede resolver utilizando una bandeja para colectar el exceso de agua, pero los contenedores grandes deben colocarse en un lugar con piso, ya sea de tierra, cemento o asfalto o bien practicarse directamente sobre el suelo en la forma de un cantero. En cualquier caso, el agua no debe permanecer alrededor del contenedor ya que puede conducir a la pudrición de la raíz, el lugar entonces, debe drenar el agua en exceso, por eso, se recomienda levantar un tanto del piso el contenedor con calzos apropiados. Tenga en cuenta que el agua sobrante que sale por los agujeros de drenaje puede manchar el piso.

Tamaño del contenedor

Para el cultivo de verduras la medida mínima del macetero es de 15 cm de diámetro por 20 de profundidad, este tamaño puede sostener lechugas, pimientos enanos, rábanos, hierbas aromáticas y otros cultivos de raíces superficiales. Las zanahorias y las remolachas así como otros vegetales de bulbos necesitan mas espacio y profundidad para que puedan llegar a la madurez y tamaño plenos.

Contenedores mas grandes aun son necesarios para los tomates, pepinos, judías, calabacines y es casi impensable el maíz. Las plantas grandes como la ocra y la berenjena también requieren de grandes contenedores.



Riego

Probablemente el riego sea la tarea mas crítica en la siembra en contenedores. Los mas frecuentes fracasos en este campo se deben más al riego que a cualquier otra cosa. Si las plantas reciben mucho riego se puede desarrollar la pudrición de la raíz y los que reciben muy poco se marchitan y mueren, el riego impropio también conduce a la caída de las flores. El sustrato ideal es el que tiene una gran retención de la humedad pero buen drenaje, las plantas necesitan amplitud de humedad para evitar el estrés.

Muchos cultivadores riegan las macetas en las mañanas hasta que el agua comienza a salir por debajo, pero este método solo es recomendable si el sustrato es de rápido drenaje y tiene el recipiente suficientes agujeros para la salida del agua. Si el clima es seco y cálido es posible tener que volver a regar en la tarde, las plantas en recipientes secan el medio mucho mas rápido que en el suelo. Lo mejor es regar las plantas a mano, los sistemas de riego por aspersión empapan el follaje lo que puede conducir a la proliferación de enfermedades. No riegue las plantas con agua caliente ni muy fría, las mangueras dejadas al sol calientan mucho el agua del interior, deje correr el agua hasta que salga "al tiempo" antes de regar las plantas.

Fertilización

Los vegetales que crecen en contenedores están atrapados. Una vez que utilizan los nutrientes del sustrato no tienen a donde ir a buscarlo. La fertilización frecuente es la respuesta. Hay diferentes productos en el mercado de fertilizantes premezclados con los macro-nutrientes que son fundamentales, nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K) y muchos de ellos contienen además los micro-nutrientes que son otros elementos indispensables, pero que las plantas utilizan en cantidades muy pequeñas, boro, hierro, cobre, zinc, molibdeno y otros. En otro grupo de nutrientes que se consumen en cantidades algo grandes pero que en general no están presentes en los fertilizantes están el magnesio y el calcio, pero estos dos últimos por lo general están en suficiente cantidad en el sustrato para el período vegetativo de una planta de corta vida como un vegetal.

Las mezclas fertilizantes se pueden usar de dos formas, como mezcla soluble, o como un granulado de liberación lenta. Los solubles se aplican generalmente con el agua de riego, mientras que los de lenta liberación se agregan al preparar el sustrato o después, mezclando los gránulos con las primeras capas de sustrato en la maceta o el terreno. En todos los casos hay que regirse estrictamente por las indicaciones del fabricante. La sobre-fertilización es perjudicial y hasta letal para las plantas.

Debido al riego intenso del contenedor el agua va diluyendo y sacando del sustrato una buena parte de los nutriente antes de que la planta los pueda aprovechar. Considere utilizar la mitad de la recomendación del fabricante con el tiempo entre fertilizaciones reducido a la mitad como un vía para solventar este problema.

Escogiendo los vegetales para contenedor

Los vegetales que crecen mejor en contenedores comparten ciertas características. Deben crecer en espacios confinados, necesitar un mínimo de soporte y producir mucho para que compensen los esfuerzos. Algunos vegetales como el maíz y los espárragos tiene tal sistema radicular que tratar de cultivarlos en contenedores, si lo encuentra de ese tamaño, se hace muy difícil.

A continuación listamos en la tabla 4, aquellos vegetales que usted puede considerar, especialmente de las variedades enanas, mejor adaptadas al cultivo en macetas muchas de las cuales han sido hibridizados especialmente para adaptarlas a los maceteros. Las hemos separado en tres grupos: al primero pertenecen aquellas plantas relativamente fáciles de cultivar en contenedores por ser de pequeño porte y de hábito compacto; en el segundo se incluyen aquellas que requieren un poco mas de atención y cuidados; y en el tercero se agrupan las mas difíciles de cultivar.

Tabla 4. Dificultad relativa de los vegetales en contenedor

Grupo 1:

Remolachas: Necesitan por lo menos entre 25 y 30 cm de profundidad de suelo a 10 cm entre plantas.

Repollo: Trate se sembrar las variedades tempranas y enanas.

Lechuga: No necesita un contenedor muy grande, si cosecha las hojas con frecuencia y el clima es fresco tendrá ensalada por mucho tiempo.

Cebolla: Se pueden producir bien en contenedores, pero los mas prácticos son los cebollinos.

Col rizada: Si cosecha las hojas exteriores sistemáticamente tendrá una fuente permanente de vegetal. Use un contenedor grande.

Rábanos: Cualquier variedad es excelente para contenedor, lo puede usar en los bordes de los contenedores grandes de otras plantas.

Espinacas: Necesita un contenedor grande.

Zanahoria: Necesitan entre 30 y 50 cm de profundidad de sustrato para desarrollar completamente sus raíces y un sustrato suelto.

Hierbas aromáticas: Todas pueden crecer en contenedores.

Colinabo: Tiene una apariencia inusual y es tema de admiración en un contenedor.

Ruibarbo: Necesita un contenedor grande, cualquier variedad es de apariencia vistosa.


Grupo 2:

Acelga: Necesitan un contenedor muy profundo, 60 cm y un sustrato con suficiente soporte para un sistema radical grande.

Alcachofa: Es un productor consistente pero requiere un contenedor muy grande.

Berenjenas: Necesita un contenedor grande para crecer bien y un ambiente cálido.

Col de Brucelas: Necesita un contenedor grande pero es un productor pesado por planta.

Mostaza verde: Es una buena cosecha en el contenedor, coseche las hojas sistemáticamente.

Pimientos: Necesitan contenedores muy grandes pero ciertos tipo son muy productivos.

Ocra: Es una planta de gran porte y requiere de un contenedor muy grande.

Tomates: Hay muchos tipos de tomates, los mas pequeños son factibles para el contenedor con facilidad, los grandes necesitan soportes.


Grupo 3:

Calabaza: Es imprático sembrar calabazas en contenedores.

Calabacines: No son buenos para los contenedores por su tamaño.

Chayote: No es apropiado para sembrar en contenedor.

Espárragos: No se recomienda para contenedores.

Guisantes: Requieren mucha atención, necesitan contenedores grandes y rinden poco. No corresponden al esfuerzo.

Judías y habichuelas: Use las variedades arbustivas, las de enredadera necesitan soportes o enrejados.

Maiz: No se recomienda para contenedores.

Melones: Por el bajo rendimiento y el gran tamaño es impráctico sembrar melones en contenedor.

Pepinos: Necesitan un contenedor grande y generalmente un soporte. Hay variedades muy enanas y productivas.

Algunas características de los grupos de vegetales

Ciertos grupos de vegetales son similares en comportamiento y de esta forma se pueden tratar como una "familia". En este artículo los hemos separado en los grupos siguientes:

El grupo de la col o repollo: repollo, coliflor, col de Bruselas, brócoli y colinabo que se caracterizan por ser resistentes al frío.

El tomate y sus parientes: tomates, pimientos y berenjena.

Vegetales con hojas para ensalada: lechuga, apio, endibia, mastuerzo, escarola, achicoria.

Cebolla y sus parientes; cebollinos de dientes, cebollas, ajos, chalotes, cebollinos, puerro,

Cosechas de raíz: remolachas, zanahorias, apionabo, chirivías, salsifí, rábanos, nabos, colinabos.

Hojas verdes para la cocina: acelga, berza, espinaca, mostaza.

Legumbres: habas, judías, guisantes.

Cucurbitáceas: pepinos, sandías, melones, calabazas, calabacines... y calabaza de olor.

Los vegetales de larga espera: Espárragos y ruibarbo
Hierbas aromáticas: perejil, albahaca, hojas de cebollinos y porros, culantro, eneldo, levístico, mejorana, mentas, orégano, romero, ajedrea, estragón, tomillo.

Ocra o quimbombó.

Chayotes.

Otros vegetales de huerto: rábano picante, apionabo, alcachofa, maní, berro.

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