home
sabelotodo
logo
entrar
comentario
colaborar

Contenido del artículo
Células linfáticas
Linfocitos
Macrófagos
Células dendríticas
Células reticulares
Tejido linfático

Células y tejidos linfáticos

Estos elementos son los cimientos estructurales del sistema linfático, de modo que resulta imprescindible examinarlos antes de entrar en la descripción de los órganos linfáticos, para poder comprender como es y como funciona el sistema.

Células linfáticas

Las células del sistema linfático son de vital importancia en la defensa inmunológica del cuerpo. Cuando un microorganismo logra atravesar la barrera epitelial comienza a proliferar rápidamente en el tejido conectivo holgado subyacente y esa actividad dispara la respuesta inflamatoria y pone en combate a dos de las células presentes en el sistema linfático: los fagocitos (macrófagos) y los linfocitos.

Linfocitos

Tejido linfático
Figura 1. Micrografía a gran aumento del tejido reticular de un ganglio linfático humano


Los linfocitos son un tipo de glóbulo blanco que fue descrito en el artículo sobre la sangre y son los principales combatientes del sistema inmunológico. Estos vienen al mundo de forma "cruda" en la médula ósea al igual que otros elementos formes de la sangre y entonces maduran en una de las dos variedades principales de células inmunocompetentes: las células T o linfocitos T  y las células B o linfocitos B, encargados de proteger el cuerpo contra los antígenos. Los linfocitos T dirigen la respuesta inmunológica y algunos de ellos atacan directamente a los invasores extraños destruyéndolos, las células B protegen el cuerpo al generar las llamadas células plasmáticas que segregan los anticuerpos dentro de la sangre y en otros fluidos del cuerpo. Los anticuerpos inmovilizan a los agentes extraños hasta que son destruidos por los fagocitos o de alguna otra manera.

Macrófagos

Los macrófagos del sistema linfático juegan un papel preponderante en la defensa y la respuesta inmunológica al fagocitar (devorar) a los agentes extraños, y por su contribución a la activación de los linfocitos T.

Células dendríticas

Son células con proyecciones en forma de ramas que recuerdan las dendritas de las neuronas de los cual han adquirido el nombre. Están especializadas también en funciones inmunológicas tales como las de los macrófagos.

Células reticulares

Son células que producen una red fibrosa reticular conocida como estroma que soporta las otras células en los órganos linfáticos.

Tejido linfático

El tejido linfático o linfoide es un tipo de tejido conectivo holgado conocido como tejido conectivo reticular que domina en todos los órganos linfáticos excepto el timo. Dotado de una red de fibras proporcionada por las células reticulares, el tejido linfático juega un papel primordial en la defensa del cuerpo contra los antígenos, debido a dos razones principales:

1.- Alberga y sirve como sitio de proliferación de los linfocitos.

2.- Proporciona un punto de vigilancia ideal para los linfocitos y los macrófafos.

Los macrófagos viven sobre las fibras de la red, y dentro del espacio entre las fibras existen enormes cantidades de linfocitos que han "escurrido" a través de las paredes de las vénulas postcapilares para residir temporalmente en el tejido linfático, el que luego dejan para salir a "patrullar" el cuerpo de nuevo. La estancia cíclica de los linfocitos entre los vasos sanguíneos, los tejidos linfáticos y los tejidos conectivos holgados del cuerpo asegura una pronta llegada de estos "combatientes" a las áreas infectadas o dañadas.

Los tejidos linfáticos aparecen en dos "diseños":

1.- Tejido linfático difuso: consiste en unos pocos elementos dispersos de tejido reticular que aparecen en casi todos los órganos del cuerpo, pero más frecuentes y numerosos en la lámina propia de las membranas mucosas y dentro de los órganos linfáticos.

2.- Folículos linfáticos: al igual que el tejido difuso carece de encapsulado, pero los folículos tienden a ser cuerpos esféricos y macizos, consistentes en paquetes de elementos reticulares y células muy compactos. A menudo aparece en el centro de los folículos una zona mas clara conocida como centro germinal donde predominan los linfocitos B y las células dendríticas foliculares. Los centros germinales se agrandan notablemente cuando las células B se dividen rápidamente para producir las células plasmáticas. En muchos casos los folículos forman parte de los órganos linfáticos grandes o se encuentran en forma de estructuras formadas de agrupaciones de folículos en las paredes intestinales (placas de Peyer) y en la apéndice.

Para ganar acceso a los órganos linfáticos use los enlaces a continuación:

1.- Ganglios linfáticos

2.- Timo.

3.- Bazo.

4.- Amígdalas.

5.- Placas de Peyer.



Otros temas de anatomía humana aquí.
Para ir al índice general del portal aquí.