sabelotodo





Arquitectura árabe

Hay que comenzar diciendo que Arabia no es, ni fue nunca un país como muchos pueden pensar. Es una región del mundo, una península asiática en el Océano Índico, de modo que cuando se habla de árabes se está refiriendo a los habitantes de esa región, tal y como utilizamos para otros grupos humanos tales como europeos, americanos etc.

La península arábica tiene una gran extensión territorial y está ocupada en su mayoría por terrenos inhóspitos como extensos desiertos de clima riguroso y zonas de muy pocos recursos naturales. El descubrimiento relativamente reciente de bastos yacimientos de petróleo en la zona, han dado un vuelco decisivo a la importancia geográfica y política de los grupos humanos actuales que habitan la región.

Arabia estuvo poblada al principio por tribus nómadas de feroz autonomía que se dedicaban al comercio a través de caravanas y solo en las zonas fronterizas con el Mar Rojo, con mejores condiciones, existían asentamientos humanos fijos.

Alrededor del año 575 d.C nace un hombre que luego transformará toda la región y llevará a los árabes a una gran conquista de territorios que dan lugar a uno de los imperios más grandes de la historia. Este hombre fue Mahoma creador de la religión musulmana o Islam.

Mahoma, en su juventud fue pastor y luego conductor de caravanas, y según manifestó él mismo, tuvo varias apariciones divinas durante sus largas meditaciones que le impusieron la tarea de predicar una nueva religión para los árabes; una religión basada en el culto de un solo dios. Su prédica no fue fácil en un pueblo que adoraba a seres y objetos naturales numerosos y el rechazo a su doctrina le hizo sufrir persecuciones y otros muchos desasosiegos al comienzo. No obstante, logró extender su religión a toda Arabia y conseguir con ello la unidad de todas las tribus que más tarde terminaron en un pueblo lanzado a las conquistas en largas guerras de expansión con mucho éxito.

Los sucesores de Mahoma se llamaron Califas y durante el reinado de los cuatro primeros los árabes conquistaron a Siria, Palestina, Egipto y Persia, más tarde durante el reinado de los Omeyas, los árabes terminaron conquistando todo en norte de África hasta el Atlántico incluyendo a España y partes del imperio bizantino.

Las civilizaciones árabes desarrollaron una cultura muy rica que incluía adelantos técnicos desconocidos en Europa y que diseminaron por esas tierras en sus conquistas. El gran imperio árabe en sus tiempos de esplendor tuvo un gran florecimiento en las artes, las ciencias, la filosofía y la legislación y como conquistadores fueron más humanitarios y condescendientes que otros imperios.

La arquitectura

Las obras arquitectónicas mas significativas de los árabes fueron la mezquitas y aunque estas no aportan nada original en cuanto a formas constructivas, sí hacen un gran aporte en cuanto a la decoración que era muy rica y singular.

Mezquita de Taj  Majal
Figura 1. Mezquita de Taj  Majal en la India.
El llamado arco de herradura (ver más abajo), que es una de las formas arquitectónicas típicas árabes ya era conocido por los romanos y otros pueblos, y los árabes lo que hicieron fue hacerlos más cerrados.

No se puede generalizar en cuanto a la planta de las mezquitas árabes pero hay elementos que se utilizan con mucha frecuencia. Usualmente eran de planta cuadrada con un patio central provisto de una fuente para las abluciones, un gran salón para los creyentes denominado liván, y a continuación de éste el oratorio o santuario llamado mirhab. Junto al mirhab se halla el púlpito o mimbar muy importante en las mezquitas árabes. Las dependencias centrales de la mezquita árabe estaban rodeadas por otras estancias llenas de columnas que soportan arcos de poca altura en relación al tamaño de la mezquita. Los techos planos soportados por las columnas, consecuentemente, eran de poca altura también y esta última característica hace que la construcción de las primeras mezquitas en general no era muy monumental.

En las mezquitas los muros y los arcos interiores están profusamente decorados con un entrelazado muy diverso de dibujos geométricos llamados arabescos de gran efecto ornamental. Exteriormente, los muros y paredes eran bastante simples y con poca o ninguna decoración.

Con el tiempo, aparece en las mezquitas la cúpula, y se utiliza primordialmente la cúpula rebajada, la cúpula apuntada y la cúpula bulbiforme (figuras de la 2 a la 4 abajo) las que le dan a los templos árabes su aspecto peculiar. Más tarde se agregan los minaretes o alminares que son torres altas y cilíndricas desde donde el muecín o almuédano llama a los fieles a oración.

Cúpula rebajada
Figura 2. Cúpula rebajada

Cúpula bulbiforme
Figura 3. Cúpula bulbiforme

Cúpula apuntada
Figura 4. Cúpula apuntada

Las mezquitas se construyeron en todos los territorios dominados por los árabes, en la hoy Arabia Saudí, en Siria, Persia, Egipto, Constantinopla, la India, España y otros lugares. Entre las que pueden destacarse está la gran Mezquita de la Meca por ser el centro del islamismo; en Egipto la Mezquita de Ibn Tulun y en la India la de Taj Mahal (figura 1 arriba).

Arcos

El arco característico de la arquitectura árabe fue el de herradura, pero también se utilizaron arcos de los tipos peraltado, tumido, lobulado y otros arcos con formas variadas motivadas por la fantasía del diseñador. Véase en las figuras desde la 5 a la 9 a la derecha. 

Arco de herradura
Figura 5. Arco de herradura

Arco peraltado
Figura 6. Arco peraltado

Arco tumido
Figura 7. Arco tumido

Arco lobulado
Figura 8. Arco lobulado

Arco de fantasía
Figura 9. Arco de fantasía

Columnas

Casi nunca la columna tenía base, era cilíndrica y normalmente lisa. Sobre el capitel se colocaba una imposta más ancha que la columna con forma de pirámide truncada e invertida, y sobre este, en sus partes salientes, descansaban los arcos que eran el sostén de la estructura o del techo. Con frecuencia, sobre la imposta nacían pilastras altas que servían de soporte a nuevos arcos más altos. Las impostas podían tener cuatro salientes en cruz y apoyados en ellos cuatro arcos que se enlazaban a su vez con otros y que podían formar una arquería muy complicada a modo de elegantes conjuntos muy típicos de la construcción árabe (vea la figura 10).

Capiteles

Los capiteles de las columnas solían tener un ábaco alto y estar abundantemente decorados, es frecuente el uso del doble capitel a fin de soportar diferentes niveles de arcos en la estructura de la edificación. No se puede detectar una identidad clara en los capiteles ya que tomaban la influencia de la arquitectura local de la zona donde se fabricaba el templo a lo largo de su carrera expansionista. Los motivos ornamentales de los capiteles tenían usualmente a los vegetales como modelo pero estilizados y ordenados geométricamente.  

Mezquita-Catedral de Córdoba
Figura 10. Interior de la Mezquita-Catedral de Córdoba. Observe el uso de los elementos descritos.

Motivos ornamentales

Los motivos ornamentales utilizados por los árabes solo se limitó por la imaginación, su riqueza es enorme, variada e inagotable. Normalmente la decoración se basa en la utilización de lineas principales que van definiendo figuras geométricas variadas y repetitivas a lo largo y ancho de toda el área, las que luego se llenan en el interior con los llamados arabescos (figura 12) que son motivos decorativos muy complicados con fundamento en formas vegetales como las hojas de acanto, las palmetas, los helechos, la piña, la granada y otros, usados de forma estilizada que se entrecruzan y llenan toda la superficie ornamentada con un denso conjunto de formas que están ordenadas a un ritmo constante aunque a primera vista puedan parecer desordenadas.

Otro elemento utilizado, y que aporta riqueza a los decorados, es el uso primero de caracteres de caligrafía cúfica (figura 11 a la derecha) y luego de caligrafía cursiva árabe, la caligrafía cúfica es la forma más primitiva de escritura árabe, y ambas escrituras se combinaban con los elementos ya descritos para conseguir magníficos resultados ornamentales.

Caligrafía cúfica
Figura 11. Caligrafía cúfica.

Arabesco
Figura 12. Típico arabesco

Los azulejos se utilizaron también como elementos de adorno importantes en los zócalos y arrimaderos (las partes bajas de las paredes donde se pueden arrimar muebles y otros objetos) decorados con los mismos dibujos descritos.

Otras arquitecturas antiguas aquí.
Para ir al índice general del portal aquí.