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Hongos

Los hongos proliferan por todas partes, desde los trópicos hasta las frías tundras, lo mismo en el entorno acuático como en el ambiente terrestre. Son, además de abundantes, muy diversos en forma y tamaño, van desde seres microscópicos como las levaduras, hasta criaturas con varias decenas de toneladas de peso. Los hongos fueron los que posibilitaron que las plantas colonizaran las tierras al asociarse a tallos sin raíces y ayudar en el suministro de alimentos y agua.

Características que distinguen a los hongos

Aunque la diversidad de especies de hongos es asombrosa (los micologistas creen en la existencia de 1.5 millones de especies), ellos presentan ciertas características distintivas que comparten y que los define como tales, y estas son:

Heterotrofismo característico: Todos los hongos son heterótrofos y consiguen el alimento derramando enzimas en el sustrato donde viven, ya sean hojas muertas o la piel de los animales. Una vez que las enzimas hacen su trabajo, absorben las moléculas orgánicas liberadas, es decir, habitan sobre su propia comida utilizando digestión externa.

Diferenciación celular: Los hongos multicelulares crecen primariamente en forma de filamentos, lo que hace que el cuerpo esté constituido por largos y delgados hilos denominados hifas. Las hifas pueden juntarse y formar estructuras complicadas como la de los champiñones o setas. En las hifas, no todas las células constitutivas tienen la misma forma, de modo que existen diversos tipos de estas.

Pueden formar dicariones: Muchos hongos que se reproducen sexualmente experimentan una etapa en la cual dos células haploides conviven en una misma célula por algún tiempo antes de fundirse y formar un núcleo diploide. La célula en este estado bi-haploide se conoce como dicarión.

Tienen paredes celulares con quitina: Las paredes de las células de los hongos, además de polisacáridos, tienen en su composición quitina, el mismo material duro del que están hechos los carapachos de los cangrejos y camarones.

Hacen una mitosis nuclear característica: Durante la mitosis, la envoltura nuclear no se pierde y reconstruye como sucede en plantas y animales, en su lugar, los cromosomas replicados son arrastrados a los polos del núcleo y no a los de la célula como sucede en la mayoría de los eucariotas.

La estructura de los hongos

Los hongos pueden ser del tipo levaduras, constituidos por una sola célula, o multicelulares con varios tipos de células en su cuerpo. Nos centraremos en las células llamadas hifas que como ya hemos dicho son filamentos delgados escasamente visibles a simple vista. Algunas hifas son como tubos continuos o ramificados llenos de citoplasma con varios núcleos, otras resultan cadenas de células acopladas extremo con extremo y separadas por tabiques transversales llamados septos, los que rara vez aíslan completamente una célula de la otra, exceptuando las células reproductivas entre las cuales el septo es una completa barrera de separación. Típicamente, el citoplasma fluye entre las células a través de poros en el septo, por lo que toda la hifa puede considerarse una sola larga célula. Esta "corriente" de citoplasma explica por que algunos hongos como las setas crecen tan rápido, las que vemos formadas en solo una noche cuando aparecen en el jardín, ya que las proteínas sintetizadas en toda la hifa puede trasladarse a los extremos en crecimiento activo.

Un conjunto de hifas conectadas se denomina micelio y este encadenamiento de hifas puede alcanzar varios metros de largo creciendo en dos dimensiones, no tridimensional. Tal micelio puede crecer en el suelo, en la madera o en cualquier otro sitio donde el hongo se desarrolle realizando digestión en todas las partes activas del hongo.

Durante ciertas etapas del ciclo vital de dos de los cuatro principales grupos de hongos se forman las estructuras reproductivas como un entretejido de hifas. Entre los hongos con esta capacidad están las setas y las morillas o múrgoles, cuyas estructuras se expanden tal rápido, debido al elevado crecimiento de las hifas, que aparecen abruptamente en el jardín listos para la reproducción.

Las paredes celulares de los hongos están hechas de polisacáricos y quitina, no usan la celulosa como las plantas y muchos protistas. Esta característica ha hecho pensar a los biólogos que los hongos están más cerca evolutivamente de los animales que de las plantas, ya que del mismo material (la quitina) está construido el esqueleto externo de los artrópodos (insectos y crustáceos).

Debido a la naturaleza de células comunicadas de los hongos, no es esta la unidad relevante de reproducción, en su lugar lo es el núcleo, así tenemos que en los hogos multicelulares el núcleo no se desintegra y se reconstruye durante la mitosis. El huso mitótico se genera dentro del núcleo y el traslado de los cromosomas se realiza a través de microtúbulos que nacen en pequeñas y relativamente amorfas estructuras llamadas placas mitóticas.

Proliferación de los hongos

El modo más común de reproducción de los hongos son las esporas, las que pudieron haberse formado tanto sexual como asexualmente. Su medio frecuente de dispersión es el viento, y cuando estas esporas caen en un lugar apropiado dan origen a un nuevo micelio. La naturaleza microscópica de las esporas permite que estén suspendidas en el aire por largo tiempo y su dispersión sea efectiva. Algunos otros hongos utilizan a los insectos u otros animales pequeños como medio de transporte para sus esporas. Solo un grupo de hongos, los quitridios, conservan el flagelo ancestral como medio de movimiento en sus zoosporas.

Una diferencia importante entre hongos y la mayoría de los animales y plantas es que cada hifa (célula) puede albergar dos, tres o más núcleos. De acuerdo a esto, los hongos cuyos compartimientos de una hifa tienen un solo núcleo se denominan monocarióticos pero si tienen dos que conviven independientemente y son haploides entonces son dicarióticos. Las hifas dicarióticas tienen cierta similitud genética con los organismos diploides, ya que ambos genomas se transcriben.

En ocasiones varios núcleos se entremezclan en el citoplasma de un micelio que ha perdido la distinción entre las células. Si la hifa multinucleada, o dicariótica tiene núcleos derivados de dos individuos genéticamente distintos, la hifa se denomina heterocariota, contrariamente, las hifas homocarióticas son aquellas cuyos núcleos son genéticamente similares.

Muchos hongos son capaces de producir esporas, tanto asexual como sexualmente. Durante la reproducción sexual, dos tipos de hifas haploides de apareamiento compatible se juntan y funden. Lo que sucede después es bastante atípico, cuando dos células haploides se "aparean" en plantas y animales, así como en algunos hongos, inmediatamente se genera una célula diploide (2n), sin embargo, en algunos grupos de hongos se intercala un estado dicariótico (1n + 1n) antes de que los núcleos paternales se fundan y formen un núcleo diploide. Los dos grupos donde esta situación se produce, los basidiomicetos y ascomicetos, se diferencian en que en los ascomicetos la etapa 1n + 1n  dura poco tiempo y se produce solo en algunas células del aparato reproductivo; mientras en los basidiomicetos puede durar por la mayoría del tiempo de vida del hongo incluyendo tanto las estructuras alimentarias como reproductivas.

Usualmente el citoplasma de las hifas en los hongos fluye a través de las perforaciones en los septos que separan las células, o lo hace libremente cuando estos tabiques no existen. Las estructuras reproductivas son una excepción a esta regla común, cuando tales estructuras se forman ellas se mantienen completamente aisladas por un septo sin perforaciones.

Alimentación de los hongos.

Todos los hongos obtienen los nutrientes por digestión externa. Ellos vierten las enzimas digestivas a su alrededor y luego absorben las moléculas orgánicas resultado de la digestión. El cuerpo de los hongos está especialmente adaptado a este tipo de digestión, así tenemos que los hongos unicelulares presentan la mayor cantidad de área superficial con respecto al volumen de todos los hongos, lo que maximiza el área de absorción. Por su parte, las hifas de los hongos multicelulares forman un gran entramado que proporciona un área de absorción enorme al micelio.

Muchos hongos son capaces de romper la celulosa de la madera separando los enlaces entre las sub-unidades de glucosa y luego absorber estas moléculas como alimento. Adicionalmente, los hongos pueden digerir también la lignina, la sustancia que da fuerza a las paredes celulares de las plantas. Toda esta capacidad digestiva permite a los hongos obtener alimento de los árboles muertos y de una extraordinaria diversidad de sustancias orgánicas, incluyendo los diminutos nemátodos.

Para digerir los nemátodos, los hongos tales como la gírcola o champiñón ostra (Pleurotus ostreatus), excretan una sustancia que paraliza los nemátodos que se alimentan del hongo. Una vez inactivo el nemátodo, la hifa del hongo rodea y penetra sus cuerpos para segregar en el interior de este los jugos digestivos y absorber el contenido nutritivo de los gusañillos, de la misma forma que hace con las plantas. No obstante, el hongo puede crecer sin la presencia de nemátodos, por lo que se asume que estos se utilizan como fuente adicional de nitrógeno que muchas veces no es muy abundante en los sistemas biológicos.

La utilización de hongos por el hombre

Además de que algunas especies de hongos son una fuente directa de alimentos, es común que el hombre utilice la capacidad metabólica de los hongos para propósitos comerciales. Ciertos hongos nos proporcionan el vino y el sabor particular de algunos quesos por fermentación anaeróbica, también con el uso de hongos se produce la salsa de soja, el miso de la cocina japonesa y otras comidas fermentadas. La producción industrial de ácido cítrico depende de la actividad fermentativa de hongos mantenidos en cultivo. Por otro lado, el rompimiento de las moléculas de glucosa de los carbohidratos por las levaduras (hongos unicelulares) da lugar a etanol y dióxido de carbono lo que se aprovecha en la producción de pan, cerveza y vino. Del mismo modo se producen a gran escala proteínas para enriquecer el alimento de los animales, muchos antibióticos, y esteroides de uso médico. Por último, debemos mencionar que si está presente el agua, los hongos pueden descomponer casi cualquier sustancia química que contenga carbono, por lo que hay grandes expectativas en el uso de estos organismos en la bioremediación limpiando suelos y aguas contaminadas con toxinas, con metales pesados y tóxicos, e incluso con petróleo y sus derivados.

Los hongos en la cadena ecológica

Los hongos juegan un papel muy importante en la descomposición de materia orgánica en el planeta tanto viva como muerta. Por su trabajo de ruptura regresan a la biosfera muchas sustancias retenidas en las moléculas orgánicas con lo que entran de nuevo en el ciclo de circulación, tales rupturas liberan, por ejemplo, el carbono, el nitrógeno y el fósforo que son esenciales para la vida de otros organismos. Los hongos son casi los únicos capaces de romper la lignina, uno de los componentes mayoritarios de la madera.

Por otro lado, los hongos interaccionan íntimamente con otros seres vivos, interacción conocida como simbiosis. Las simbiosis de hongos con otros organismos puede separarse en dos grupos principales:

1.- Simbiosis obligada: En algunos casos la simbiosis resulta indispensable para que el hongo se pueda desarrollar, digamos que es esencial para la sobre vivencia.

2.- Simbiosis facultativa: En otros casos no es indispensable y el hongo puede sobrevivir sin el hospedero.

Veamos algunos detalles de tales simbiosis.

Líquenes

Los líquenes son asociaciones simbióticas entre un hongo y otro copartícipe fotosintético, y esta asociación dio lugar a que se acuñara originalmente la palabra simbiosis. En los líquenes están asociados un hongo y una cianobacteria o alga verde (en ocasiones ambas), comúnmente como simbiosis mutualista en la que ambos copartícipes resultan beneficiados de la interacción. En otras situaciones la simbiosis es parasitaria, es decir, el hongo se beneficia de la interacción pero perjudica al copartícipe.

La mayor parte del cuerpo visible del liquen está formada por el hongo, entre cuyos filamentos están ubicadas las cianobacterias o las algas verdes. Hifas especializadas del hongo penetran o rodean las paredes celulares fotosintéticas y transfieren directamente hacia el hongo los nutrientes. Aunque estas hifas penetran las paredes celulares no lo hacen con la membrana plasmática. Al parecer, señales bioquímicas procedentes del hongo hacen que el metabolismo de las cianobacterias, o de las algas verdes, generen sustancias que no producen cuando viven de forma independiente del hongo. En los líquenes el hongo copartícipe no crece normalmente sin la "ayuda" del otro organismo fotosintético y por ello se encarga de protegerlo de la desecación y de la luz intensa. Se han hecho experimentos en los que se ha aislado el hongo del copartícipe fotosintético, y aunque sobrevive, su crecimiento es muy lento.

Los líquenes, en ocasiones presentan colores sorprendentes y esto se debe a los pigmentos que probablemente sirvan para proteger al copartícipe fotosintético de la acción destructiva de los rayos solares.

La fuerte construcción del hongo unida a la capacidad fotosintética del copartícipe le ha permitido a los líquenes invadir los hábitat más severos como las cimas montañosas, las latitudes más norteñas o sureñas así como las superficies secas y desnudas de las rocas de los desiertos. En los ambientes más rudos, a menudo los líquenes son los primeros colonizadores y luego por descomposición de las rocas preparan el terreno para que puedan colonizar otros organismos.

Asociaciones simbióticas con plantas. Micorrizas

Como micorriza se conoce a la asociación mutualista entre algunos tipos de hongos y las raíces de las plantas vasculares. Esta relación simbiótica está presente comúnmente en alrededor del 90% de todas las plantas vasculares conocidas y se estima que sobre el 15% del peso total de las raíces de todas las plantas del mundo está constituida por los hongos. El beneficio mutuo está basado en el hecho de que el hongo funciona como una extensión del sistema radicular de la planta, incrementando notablemente la superficie de contacto con el suelo, así como del área superficial de absorción. Cuando las micorrizas están presentes, se aumenta notablemente la absorción del fósforo, el zinc, el cobre, y otros nutrientes presentes en el suelo. En el otro sentido, la planta suministra sustancias orgánicas con carbono al hongo que le sirven de alimento.

Existen dos tipos principales de micorrizas:

figura 1
Figura 1. Corte seccional de una raíz para mostrar la asociación micorrizal arbuscular.

figura 2
Figura 2. Asociación ectomicorrizal.

1.- Micorrizas arbusculares: Este tipo es por mucho el más abundante y común de los dos, e involucra alrededor del 70% de todas las especies de plantas. En las asociaciones micorrizales arbusculares las hifas de los hongos penetran las células más externas de las raíces de las plantas formando espirales, abultamientos, y ramificaciones diminutas que también se extienden al suelo circundante(figura 1).

Los hongos micorrizales arbusculares han sido objeto de estudios intensos debido a su potencial importancia en el aumento de rendimiento de las cosechas, especialmente en zonas con poca disponibilidad de fósforo en el suelo.

En los fósiles de plantas más primitivos se han encontrado a menudo raíces micorrizales arbustivas, y se cree que tales asociaciones jugaron un papel clave en la colonización de las tierras por las plantas. Muy probablemente el suelo en aquellos tiempos debió ser muy estéril, y desprovisto totalmente de materia orgánica. Hoy se sabe que las plantas asociadas a micorrizas se adaptan mucho mejor a los terrenos estériles, por lo que pensar en las asociaciones micorrizales como elemento que dio pie a la invasión de las tierras por las plantas resulta muy razonable. Además, debemos sumar a este razonamiento el hecho de que los parientes cercanos de aquellas plantas primitivas que aun viven, son muy dependientes de la micorrización.

Algunas plantas de tipo no fotosintéticas también forman asociaciones micorrizales, pero en este caso el hongo resulta "engañado" ya que la planta no tiene productos fotosintéticos que ofrecer por lo que se establece una simbiosis en una sola dirección. En estos casos, en lugar de una simbiosis bipartita se establece una tripartita, en la que el micelio de los hogos se extienden entre la planta no fotosintética y otra fotosintética como un puente de trasiego de sustancias. En esta asociación triple, la planta no fotosintética resulta parasitaria y se le denomina epiparásito. Ella no solo obtiene el fósforo del hongo, si no que también carbohidratos procedentes de la planta fotosintética. El epiparasitismo también se produce en la simbiosis ectomicorrizal que veremos a continuación.

2.- Ectomicorrizas: Este tipo de micorrizas involucra principalmente a árboles forestales tales como pinos, robles, abedules, sauces, eucaliptos y leguminosas dipterocarpáceas y caesalpinioides (leguminosas arbustivas).

Note en la figura 2 que las hifas de los hongos no penetran las células radiculares, en su lugar "serpentean" rodeando las células y el micelio se extiende alejándose del exterior de la raíz. Una sola raíz se puede asociar con diversas especies de hongos milímetro a milímetro.

Diferentes combinaciones de hongos ectomicorrizales y plantas tienen diferentes efectos en las características fisiológicas de la planta, influyendo en la posibilidad de que ellas puedan sobrevivir a diferentes condiciones ambientales.

Una simbiosis particular de este tipo se da en las orquídeas, las que dependen completamente de la asociación con hongos ectomicorrizales, especialmente en las etapas tempranas de su vida. Aquí, la orquídea vive parasitaria de los hongos.

Endófitos

Los hongos endófitos viven en el interior de las plantas y radican en el espacio entre las células. Esta asociación se puede encontrar a lo largo de todo el reino de las plantas y muchos de los casos son ejemplos de parasitismo o de comensalismo.

Asociaciones simbióticas mutualistas con animales

Una diversa gama de simbiosis animal-hongo se han podido detectar, una de ellas es la que se tiene entre los rumiantes y los hongos. Los rumiantes hospedan hongos en sus intestinos que le ayudan en mucho a digerir las hierbas que consumen.

Las hierbas tienen un alto contenido de celulosa y lignina que no puede ser digerida por el rumiante, sin embargo, ciertas enzimas producidas por los hongos si pueden descomponer las hierbas, y liberar con ello sustancias que de cualquier otra forma no estarían disponibles al animal. En esta asociación el hongo se beneficia del ambiente rico en nutrientes presente en el intestino del rumiante.

Asociaciones simbióticas parasitarias con animales.

Algunos hongos pueden hospedarse como parásitos en los animales, y por supuesto en nosotros mismos, como el caso de la candidiasis producida por levaduras alojadas en la boca o en la vagina humanas. Por otro lado, las alergias producidas por hongos son comunes y estas poblaciones infecciosas pueden llegar a "contagiar" a edificaciones lo que genera un gran grado de riesgo para sus habitantes.

Un caso de asociación simbiótica parasitaria hongo-animal que puede servir de ejemplo es el de la enfermedad quitridiomicosis que afecta a los anfibios y que fue detectada en el 1998. Los biólogos han observado una declinación de la población de anfibios en todo el mundo durante los últimos 40 años. Esta declinación se corresponde con la presencia del hongo Batrachochytrium dendrobatidis. Las ranas enfermas son más propensan a tener estructuras en forma de un matraz (flasklike estructures en inglés) presentes en la piel. Los ensayos llevados a cabo infectando a propósito ranas sanas con el hongo replican los síntomas de la enfermedad.

Asociaciones simbióticas parasitarias con plantas

Son muchas las asociaciones simbióticas patógenas entre plantas y hongos, y las pérdidas de rendimiento de las cosechas por tales enfermedades son cuantiosas. Consideremos brevemente dos ejemplos:

1.- El desarrollo de especies de fusarium en los alimentos en mal estado genera sustancias altamente tóxicas para los animales.

2.- Algunas cepas de Aspergelium flavus crecen en los granos de maíz y las semillas de algodón, y este hongo produce Aflatoxina la que está entre los mayores carcinogénicos conocidos.

Clasificación de los hongos

Hoy en día se piensa que los hongos son parientes más cercanos de los animales que de las plantas, teniendo en cuenta la creciente información que se tiene de su secuencia molecular. El parentesco entre los diferentes hongos no se presenta muy claro de modo que clasificarlos no es tarea fácil y las filogenias aceptadas se han establecido a través de un proceso de cambio constante. Examinaremos cuatro grupos de hongos:

1.- Chytridiomycota: Los grupos Chytridiomycota y Zygomicota son monofiléticos, es decir, provienen de un ancestro común, pero los otros dos grupos no lo son, y cada uno de ellos tiene un ancestro particular.

El grupo Chytridiomycota (conocidos como quitridios) contiene hongos acuáticos flagelados y están más cercanamente emparentados con los hongos ancestrales. Sus zoosporas móviles son el rasgo distintivo de este grupo de hongos. Debido a que como los quitridios tienen flagelos, se piensa que este rasgo debió haberse perdido entre los ancestros de los hongos modernos. Igualmente, como la mayoría de los quitridios son acuáticos es probable que los hongos aparecieron por primera vez en el agua, como lo hicieron plantas y animales.

2.- Zygomycota: Este grupo contiene solo algo más de 1000 especies con nombre, sin embargo, ellos son notablemente diversos. Dentro de este grupo están algunas de las más comunes levaduras del pan, así como otros hongos encontrados en la descomposición del material orgánico de frutas. De la misma forma se incluyen en este grupo a los Glomales, clado propuesto de forma tentativa que incluye a las micorrizas arbusculares.

Los zigomicetos (o cigomicetos) se caracterizan por la falta de septos en sus hifas, excepto cuando forman esporangios o gametangios y el grupo ha sido nombrado debido a una característica particular que sucede en el ciclo sexual reproductivo de sus vidas, durante el cual se genera una estructura denominada zygosporangium.

Durante la reproducción sexual se produce la fusión de gametangios con numerosos núcleos haploides. Estos gametangios están separados en las hifas por septos completos y se pueden formar en diferentes tipos de hifas capaces de aparearse, o en una sola hifa. Una vez que los núcleos haploides se fusionan, formando cigotos con núcleos diploides, el área en la cual la fusión ha tenido lugar se desarrolla como el zygosporangium. Tal zygosporangium, que puede contener uno o más núcleos, adquiere un recubrimiento grueso que le ayuda a soportar condiciones no favorables al crecimiento. Durante la germinación de los zygosporangium se producen la meiosis seguida de mitosis y se liberan con ello esporas haploides de las que crecen hifas haploides. Note que este tipo de reproducción siempre producirá núcleos haploides en las hifas y solo existirán núcleos diploides en los cigotos.

También los zigomicetos utilizan la reproduccion asexual y, de hecho, es la que ocurre con mayor frecuencia. Durante este proceso, las hifas del hongo que están en la superficie en la que se alimenta, crean cúmulos de tallos erectos, denominados esporangioporos. En el extremo del esporangioporo se forma un esporangio separado por septo. Aquí se generan esporas de paredes finas que son derramadas sobre el sustrato en una posición en la que pueden ser transportadas y dispersadas por el viento en busca de nuevas fuentes de alimento para germinar y desarrollarse.

3.- Basidiomycota: En este grupo están algunos de los hongos que nos son más familiares como los champiñones, las setas, y los bejines, pero también muchos de los patógenos importantes de las plantas incluyendo royas y tizones. Las infecciones con royas aparentan metales oxidados y los tizones lucen negros y polvorientos debido a las esporas. Aunque algunos son comestibles, otros son alucinógenos o fatalmente venenosos. La denominación del grupo proviene de la estructura de reproducción sexual característica llamada basidium con forma de cachiporra (un tallo erecto con un abultamiento en el extremo). Dentro del basidium se lleva a cabo la cariogamia, la que da lugar a la única célula diploide en todo el ciclo de vida del hongo. Inmediatamente después de la cariogamia se lleva a cabo la meiosis y en este grupo de hongos las cuatro células haploides resultado de la meiosis se incorporan dentro de las basidioesporas. En la mayoría de los miembros de este grupo las basidioesporas nacen en el extremo de los basidium en delgadas proyecciones. El ciclo de vida de los basidiomicetos continua con la generación de hifas monocarióticas (con un solo núcleo) producto de la germinación de las esporas. Tales hifas no tienen septos en las etapas tempranas, pero luego eventualmente las forman entre los núcleos de las hifas monocarióticas. El micelio del basidiomiceto producido por una hifa monocariota se denomina primario. Se pueden fundir diferentes tipos apareables de hifas monocariotas para forman micelios dicariotas o secundarios.

4.- Ascomycota: Los ascomicetos incluyen alrededor del 75% de los hongos conocidos y entre ellos están algunos de los más familiares y económicamente importantes, como levaduras del pan, los mohos comunes, las morillas y las trufas, así como otros que producen serias enfermedades a las plantas. Los ascomicetos que producen la penicilina se agrupan en el género Penicillium.

La cualidad distintiva del grupo Ascomycota es la estructura reproductiva particular denominada asca (o asco). Dentro del asco sucede el único período de tiempo en el que existen núcleos diploides (cariogamia) en todo el ciclo de vida de los individuos. Las ascas están diferenciadas dentro de una estructura construida por hifas densamente entretejidas que dan lugar a la porción visible de las morillas o de los hongos en forma de taza, denominada ascocarpio.

Rápidamente, una vez sucedida la cariogamia, se desarrolla la meiosis para formar cuatro núcleos haploides hermanos, los que usualmente se vuelven a dividir por mitosis para dar lugar a ocho núcleos haploides que se convierten en ascosporas. En muchos ascomicetos las ascas se van poniendo tensas cuando maduran, y finalmente estallan para lanzar las ascosporas que contienen. Las ascosporas pueden ser proyectadas a una distancia de hasta 30 cm, lo que resulta realmente sorprendente si tenemos en cuenta que cada una de ellas tiene unos 10 micrones de tamaño.

También con frecuencia los ascomicetos se reproducen asexualmente, y de este proceso surgen los conidios, esporas separadas por septos en el extremo de las hifas especializadas llamadas conidióforos. Tales conidios participan en la rápida colonización de las nuevas fuentes de alimento. Muchos conidios son multinucleados.



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