Acomodando la forma de las dosis de medicamentos
En la vida práctica hay ocasiones en que las formas físicas de las
dosis de medicamentos
por vía oral se deben modificar para ser administradas; los casos mas
comunes son:
- Las dosis individuales mas pequeñas disponibles en las
farmacias son mayores a las que deben suministrarse. Por ejemplo, para dosificar a un niño
partiendo de las dosis disponibles en el mercado para adultos.
- El paciente no quiere, o no puede, ingerir una tableta o
una cápsula entera, lo que sucede a menudo con niños, ancianos o
pacientes con traumas.
En estos casos (y otros) se acude a la modificación del modo de
administración para utilizar el medicamento en polvo, ya sea
pulverizando la tableta o extrayendo el contenido de la cápsula.
Hay casos sin embargo donde este procedimiento no puede utilizarse,
estos pueden ser:
- Las tabletas o cápsulas son de lenta liberación o
recubiertas con capas protectoras para que lleguen intactas a los
intestinos, cuya formulación o recubrimiento es especial para esos
propósitos. La pulverización de la tableta o el vaciado de la cápsula
arruina esta propiedad.
- Las tabletas recubiertas con capas que ocultan algún sabor
desgradable de la sustancia activa, o para proteger la boca o la
garganta de la irritación, o para evitar el teñido de los dientes. Lo
mismo que en el caso anterior si se pulveriza la tableta o se saca el
contenido de la cápsula, se pierde la protección.
- Las tabletas sub-linguales o bucales, pueden tener
ingredientes activos que requieren de esta ruta de administración y no
otro para su actividad terapéutica.
El caso mas común de la necesidad de usar las dosis en polvo es para
suministrar a pacientes que no pueden tragar la tableta o cápsula
entera. En estos casos:
1. Siempre
segúrese de que la forma de la dosis es alguna que puede ser
manipulada. Es decir que la tableta no sea de aquellas que no pueden
ser pulverizadas debido a los problemas listados arriba. La
documentación del medicamento normalmente indica si algunas de estas
características están presentes.
Si la dosis a utilizar es la unidad entera de una tableta o cápsula,
hay algunas alternativas convenientes.
- Para las cápsulas, el polvo puede obtenerse fácilmente
abriendo la cápsula y extrayendo el contenido.
- Las tabletas deben ser trituradas, por lo que se debe usar
un
método apropiado. En el mercado hay aparatos manuales trituradores de
tabletas dirigidos para el uso de los pacientes, cuya compra puede
justificarse si se triturarán tabletas por bastante tiempo. Un modo
barato y fácil es colocar la tableta en un bolso plástico pequeño y
triturarla con la parte trasera de una cuchara. La trituración debe
llevarse a cabo hasta que la tableta se haya reducido a polvo fino.
2. Cuando
la
dosis necesitada es una parte fraccional de una tableta o cápsula, o el
contenido debe ser mezclado con otro ingrediente, lo mejor es hacer la
división de la cantidad (de la tableta o de la mezcla) una vez en
polvo. Para hacer la división disperse la tableta triturada, o los
ingredientes a mezclar, sobre un trozo de papel limpio y seco, mezcle
(en tal caso) a profundidad ambos productos, y divídalos en las
porciones adecuadas con el filo de un cuchillo seco. Las cantidades
separadas se pueden almacenar para próximas dosis en un lugar seco y
hermético tal como en pequeñas bolsas plásticas sellables. Si la
cantidad sobrante es menor que la necesaria para una próxima dosis
completa, deseche el sobrante, no intente remezclarlo con una nueva
trituración, lo mas probable es que no le quede bien dosificada.
Tema relacionado:
Dosis pediátricas.
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