home
sabelotodo
logo
entrar
comentario
colaborar


Lo sugerido en este artículo tiene solo carácter informativo y nunca podrá utilizarse  para auto-medicarse o en sustitución del diágnóstico del médico.

Bronquitis


Inflamación aguda o crónica de los bronquios.

En la bronquitis aguda se producen alteraciones de la mucosa y otras estructuras, que vuelven a la normalidad una vez que cesa el proceso de la enfermedad. En la crónica, estos trastornos persisten y los cambios que se originan en los bronquios pueden convertirse en irreversibles. Los bronquios son los conductos o tubos, con ramificaciones semejantes a árboles, encargados de conducir el aire desde la tráquea hasta la unidad funcional respiratoria (alveolo pulmonar).

Inicialmente puede haber congestión nasal, dolor de garganta, sensación febril, tos que al comienzo es seca, sensación de dolor en el pecho, expectoración que se hace productiva y puede acompañarse de falta de aire con silbidos en el pecho.

El diagnóstico de bronquitis crónica está dado por la persistencia de tos y expectoración al menos en un período de tres meses al año y durante dos años consecutivos. De ahí su carácter recurrente.

La bronquitis aguda puede afectar a personas de cualquier edad, aunque se observa con mayor frecuencia en niños y adultos jóvenes. La bronquitis crónica es la que se produce generalmente cuando cruzamos la curva de los 50 años.

Pueden producir bronquitis, las infecciones virales o bacterianas, los agentes irritantes como el tabaco, la inhalación de sustancias o partículas que produzcan también irritación y la contaminación ambiental.

La gripe es causada por infecciones virales, y la bronquitis crónica, en alrededor de un 90%, son originadas por esos mismos agentes.

También hay que tener en cuenta que una persona asmática cuando entra en crisis, se descompensa y será propensa a la bronquitis.

Los cambios bruscos de temperatura están asociados e inciden en el origen y desarrollo de la bronquitis.

El humo del cigarrillo no sólo daña a quienes lo consumen de forma voluntaria, sino también a las personas que rodean al fumador o fumadora. Por tanto, por ser un agente irritante, con gran cantidad de partículas químicas diferentes y de sustancias tóxicas, actúa, dañándola, sobre la mucosa bronquial. Te diría más: el tabaquismo en los padres constituye un factor de riesgo para sus hijos y pueden contribuir con ese nocivo hábito a desarrollarles un padecimiento de asma durante la infancia.

Tratamiento

La terapéutica está relacionada con medidas generales encaminadas a bajar la fiebre (cuando existe), la descongestión nasal, expectorantes y evitar o suprimir cualquier causa que origine irritación de los bronquios. Los pacientes no deben automedicarse antibióticos, atendiendo a que la bronquitis es una enfermedad esencialmente de causa viral que no responde a estos fármacos. Esta indicación sólo podría darla el médico cuando existan las evidencias de que es una infección bacteriana. En cuanto a la medicina verde, hay plantas como el orégano, la majagua, el aloe (sábila) que, ciertamente, son beneficiosas por presentar propiedades antinflamatorias y para ayudar a expulsar las secreciones.
 
Es importante que tengan conocimiento de la naturaleza y evolución de su enfermedad. Así, los fumadores, si dejan a un lado este hábito, podrán detener el avance de la dolencia. Asimismo, con saber y responsabilidad por su propia salud, acudirán oportunamente al médico para recibir los tratamientos adecuados y poder mejorar la calidad de vida. Insistiría en que el dejar de fumar constituye la medida más eficaz, e incluso menos costosa, para evitar el desarrollo de la invalidez que con el decursar produce la bronquitis crónica. Padres, médicos y maestros deberían erigirse en ejemplos a seguir, en la medida en que no practiquen este dañino hábito.



Otras enfermedades humanas aquí.
El uso de los medicamentos sin receta en el tratamiento de enfermedades aquí.
Para ir al índice general del portal aquí.