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Lo sugerido en este artículo tiene solo carácter informativo y nunca podrá utilizarse  para auto-medicarse o en sustitución del diágnóstico del médico.

Dolor

Referido en los primeros escritos de la mayoría de las civilizaciones, el dolor ha acompañado al hombre probablemente en todas las etapas de su evolución. Con previsora visión en el siglo XXI, no son pocos los especialistas que han enunciado ya, que el dolor va a seguir existiendo porque constituye una necesidad fisiológica para la conservación de la vida. Es sencillamente una alarma de un organismo en apuros.

Origen y naturaleza


El dolor es un fenómeno fisiológico muy complejo. No se trata de un botón que se oprime y un timbre que suena. Es un amigo, cuando nos informa de que algo dañino ocurre en nuestro organismo, y un enemigo cuando su presencia hace miserable la vida.

No es casual por ello, que cuando la posibilidad de una solución eficaz se prolonga, el paciente busca entre lo más sensato y también lo más insensato para mitigar su sufrimiento.

Se conocen algunos mecanismos que desencadenan el dolor. Por ejemplo: un trauma provoca la concentración de sustancias generadoras de dolor (algogénicas), como serían las prostaglandinas y el potasio, entre otros, pero todavía prevalecen grandes lagunas para su comprensión.

No es posible medir el dolor. Esta es una experiencia subjetiva de cada persona, matizada por el conocimiento de las causas del dolor, su gravedad, estado de ánimo.

Se describen varios tipos de dolor, como el originado por trastornos vasculares, o el que provoca una úlcera gástrica, o el dolor del cáncer, cada uno de ellos con mecanismos propios y características que los hacen diferenciables.

La percepción del dolor es un mecanismo muy complejo que depende de múltiples factores. Se diría entre ellos la experiencia previa, la significación del dolor, el impacto social y familiar de ese dolor, y el psiquismo, no así realmente la edad y el sexo.

Es posible que no podamos objetivar la causa orgánica de un dolor crónico. Este tiene un aspecto que es subjetivo: el dolor en sí, y los exámenes clínicos y de Rayos X, Tomografia Axial Computadorizada y otros, pueden ser, y muchas veces lo son, negativos, no siendo posible demostrar una lesión orgánica.

Para ejemplificar la naturaleza compleja del dolor se ilustra con anécdotas como la de los soldados con heridas graves que no perciben la sensación dolorosa, o la de los deportistas lesionados que no la experimentan hasta que la prueba finaliza, ello sin duda depende de hasta qué grado está comprometida nuestra atención. El fragor de la lucha, en la guerra o en los deportes, puede ciertamente, por un tiempo, impedir la percepción del dolor.

Cuando se tienen los conocimientos teóricos para desentrañar sus causas y los medios adecuados para el tratamiento, casi siempre se puede controlar el dolor, o al menos mitigarlo.

Los procederes son múltiples para el tratamiento del dolor y dependen de la naturaleza y causas del dolor. Se utilizan los analgésicos, los antinflamatorios, los opiáceos débiles (codeína), los opiáceos fuertes (morfina, fentanil). Otros agentes como la clonidina. Los morfínicos por vía epidural y otras, la estimulación de determinadas partes del sistema nervioso central. También procedimientos como el láser, la acupuntura, la fisioterapia. Pero es necesario recalcar que no es lo mismo tratar una lumbalgia (dolor en la parte baja de la espalda) o una bursitis que el dolor causado por el cáncer.

El dolor en general, y el dolor crónico en particular, abruman al hombre, de tal manera que es necesario luchar por librar al ser humano de este terrible enemigo.

El dolor agudo o crónico es un problema de salud mundial. Para su comprensión adecuada es necesario conocer su fisiología a nivel del sistema nervioso, sus mecanismos de producción, los neuromediadores y las diferentes modalidades de tratamiento. En resumen: es una especialidad médica muy compleja en pleno desarrollo todavía.

Los enlaces siguientes le pueden llevar a un enfoque de como tratar con medicamentos sin prescripción los dolores musculares, los dolores de cabeza y los de las articulaciones:

Dolores musculares

Dolores de cabeza

Dolores en las articulaciones



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