sabelotodo






Lo sugerido en este artículo tiene solo carácter informativo y nunca podrá utilizarse  para auto-medicarse o en sustitución del diágnóstico del médico.

Vaginitis

Contenido del artículo
Causas
Síntomas
Diagnóstico
Tratamiento
Contraindicaciones
Incidencia
Prevención
Automedicación

Todo proceso infeccioso-inflamatorio que interesa la vagina se denomina con el término general de vaginitis, conocida también como colpitis atendiendo a sus raíces griegas: colpos, que significa vagina; itis, inflamación.

Causas

Son microbianas (Escherichia colli, klebsiella, gonococo, clamidias); agentes parasitarios; moniliasis; tricomoniasis; y virales: infección por HPV (virus del papiloma humano) o el virus del condiloma; e infecciosos por el virus del herpes genital. Existe un tipo de vaginitis, llamada atrófica, que no implica la presencia de un agente infeccioso, que se debe a la privación de estrógeno (falta de hormona femenina) en la posmenopausia.

Síntomas

La sintomatología es muy variada, y variable de persona a persona: secreciones vaginales de aspecto, cantidad y olor variables, según el agente causante; prurito (picazón) vaginal, disuria (emisión dolorosa o difícil de la orina), dolor al contacto sexual, sangramiento poscoito, dolor en bajo vientre, lesiones ulceradas a la entrada de la vagina con intensa ardentía, presencia de verrugas...

No siempre hay prurito, puede existir una infección vaginal sin sintomatología vulvar.

Tanto el flujo como la irritación y el prurito pueden estar relacionadas con otras dolencias y no siempre a vaginitis, pueden ser lesiones malignas del cuello uterino y de la vagina las que pueden producir flujo o secreción vaginal responsables de la irritación y el prurito. También puede verse en pacientes diabéticas no compensadas metabólicamente.

Diagnóstico


Además del examen ginecológico habitual es necesario que las pacientes sean sometidas a un examen colposcópico (espéculo vaginal) para valorar sobre todo infecciones virales en un estadío incipiente. También exámenes bacteriológicos de cultivo a la paciente y uretrales (a la paciente y a la pareja) cuando se requiera.

Tratamiento

Es específico en función del agente causante que, en ocasiones, se aplica sólo a la paciente, y otras veces a la pareja también.

Contraindicaciones

Desde hace mucho tiempo han sido eliminadas de la práctica higiénica diaria de las mujeres. No aseguran mejor "limpieza" de la vagina (aunque muchas aún lo piensan), si no todo lo contrario: al arrastrar la flora normal la privan de su capacidad de defensa y la exponen al riesgo de infección.

Incidencia

Es bastante común. Generalmente es una entidad propia de la mujer sexualmente activa.

Prevención

Para ello es imprescindible mantener una conducta higiénico-sanitaria diaria, evitando las "duchas" vaginales; una higiene adecuada antes y después del coito; usar preservativo, sobre todo con las parejas ocasionales; evitar por todos los medios la promiscuidad, y tratar a tiempo cualquier infección vaginal.

Automedicación

Muchas veces por comodidad, por no faltar al trabajo o por otras razones, las pacientes al presentar algún síntoma empiezan a automedicarse, con lo que la vecina, la amiga o la compañera de trabajo le sugieren, en lugar de ir a la consulta. Casi siempre resultan ser procederes terapéuticos inapropiados e ineficaces, y, además, pueden poner en peligro la vida de la paciente, ya que algunos estados patológicos como el cáncer escapa al diagnóstico, por no haber acudido a la consulta.

Mas información sobre las vaginitis y como auto-tratarlas la puede leer aquí.



Otras enfermedades humanas aquí.
El uso de los medicamentos sin receta en el tratamiento de enfermedades aquí.
Para ir al índice general del portal aquí.