home
sabelotodo
logo
entrar
comentario
colaborar

Contenido del artículo
Respuesta sexual femenina
Producción de los óvulos
Ovogénesis
Ciclo ovárico

Fisiología del sistema reproductivo femenino

Para interpretar mejor lo que sigue a continuación se recomienda leer primero  el artículo Anatomía del sistema reproductivo.

Respuesta sexual femenina

Funcionalmente, la respuesta sexual femenina es similar a la masculina en muchos aspectos y puede separarse al igual que aquella en dos fases.

1.- Excitación sexual: en esta etapa el clítoris, la mucosa vaginal y los senos se alimentan con sangre adicional; los pezones se tornan erectos; y aumenta la actividad de las glándulas vestibulares para lubricar el vestíbulo y facilitar la entrada del pene. La suma de estos procesos son equivalentes, aunque con más extensión, a la fase de erección masculina. La excitación sexual se produce igualmente que en los varones por estímulos táctiles y psicológicos y está mediada por la misma ruta de nervios autónomos que en los varones.

2.- Orgasmo: en este caso no está acompañado por la eyaculación, pero se producen igualmente contracciones musculares en todo el cuerpo; el ritmo cardíaco y la presión sanguínea aumentan; y el útero comienza a contraerse rítmicamente. Al igual que en los varones el orgasmo femenino está acompañado por la sensación de intenso placer seguido por relajación. Al orgasmo femenino no le sigue un período "durmiente" como en el caso masculino, de modo que las hembras pueden experimentar múltiples orgasmos durante una misma experiencia sexual.

Para la concepción es indispensable que se produzca en los varones el orgasmo y la consecuente eyaculación, sin embargo, esto no es necesario en las hembras y la fertilización puede ocurrir con y sin orgasmo femenino.

Producción de los óvulos


Los óvulos o células sexuales femeninas son las que se funden con el espermatozoide masculino para que se produzca la fecundación e inicie la formación de una nueva vida. La ovogénesis es la secuencia de eventos que se producen en los ovarios y que dan lugar finalmente a la formación de los óvulos. La producción de óvulos activos comienza usualmente en las hembras a partir de la pubertad (entre 11 y 13 años de edad) y continúa hasta alrededor de los 51 años de edad a razón promedio de uno mensual en el adulto sano.

Antes de entrar en los detalles de como se forman los óvulos resulta necesario conocer las cuestiones generales más significativas que intervienen en la generación de una célula sexual o gameto con independencia del sexo. Primero que todo hay que saber que tener dos juegos de cromosomas, uno de cada padre, es un elemento clave para la proliferación y supervivencia de los seres humanos. La cantidad normal de cromosomas en la gran mayoría de las células humanas es de 46 y esta cantidad se conoce como diploide o número cromosómico 2n. Tal número de cromosomas contiene 23 pares de cromosomas homólogos, y uno de los cromosomas homólogos de cada par proviene del padre, cromosoma paternal, y el otro de la madre, cromosoma maternal. En términos generales cada homólogo del par luce igual al otro y contiene los genes que aportan el código genético para un mismo rasgo, más, sin embargo, no producen expresiones idénticas de ese rasgo.

A diferencia con la célula "normal", los gametos humanos tienen solo 23 cromosomas y se conocen como haploides o de número cromosómico n. En el gameto solo existe uno de los cromosomas homólogos de cada par, de modo que cuando el espermatozoide (gameto masculino) y el óvulo (gameto femenino) se funden durante la fecundación se restablece el número de cromosomas típico diploide de las células. Note que de esta forma cada rasgo de la nueva vida estará influenciado por el cromosoma materno y por el paterno.

Normalmente, durante la reproducción celular del cuerpo, en el desarrollo o reparación de los tejidos, la célula madre replica el juego completo de los 23 pares de cromosomas por división del núcleo, y luego se divide la propia célula para formar dos células "hijas" idénticas genéticamente con cromosomas idénticos y por tanto con la misma información genética, y a este proceso se le llama mitosis. Sin embargo, dentro de las gónadas (testículos y ovarios) la división celular para formar gametos no sigue únicamente el patrón de la mitosis y en su lugar el núcleo de la célula madre sufre dos divisiones consecutivas para dar lugar a cuatro células hijas cada una de las cuales tiene solo 23 cromosomas, es decir, la mitad de los que tiene la célula típica del cuerpo.

La reducción del número de cromosomas de los gametos se produce mediante una división celular peculiar, la meiosis en la cual la célula madre diploide, experimentará, como ya se dijo, dos divisiones celulares sucesivas sin que se produzca la duplicación de los cromosomas en una de las divisiones, lo que permite generar cuatro células haploides. Otra particularidad de la meiosis es que previo a una de las etapas de división, los cromosomas homólogos de cada par se alinean juntos al azar e intercambian secciones de sus estructuras de modo que los nuevos cromosomas dejan de ser genéticamente idénticos a los maternos y paternos presentes en la célula madre. La forma aleatoria del intercambio de información genética determina también que muy probablemente dos gametos nunca serán exactamente iguales, esto es, se introduce la variabilidad genética. La producción de células sexuales o  gametos masculinos (espermatogénesis) comienza en la pubertad y continúa durante toda la vida, pero en las hembras, el proceso homólogo u ovogénesis presenta una situación bastante diferente. Cuando una hembra nace lo hace con la cantidad total de células precursoras de óvulos dentro de los ovarios, y el tiempo durante el cual los libera se extiende desde la pubertad hasta la menopausa alrededor de los 50 años de edad,

Ovogénesis

Ovogénesis
Figura 1. Etapas de la ovogénesis mostrando los eventos de división celular.



En una hembra, el suministro de células precursoras de óvulos ya está determinado cuando se nace y el proceso de su liberación como célula sexual, u ovogénesis, demora años en completarse. Veamos como es el proceso:

1.- Período fetal: en el período fetal, esto es, antes del nacimiento, los ovogonios, que son las células madres diplóicas de los ovarios, se reproducen rápidamente por mitosis, lo que produce nuevas células diplóicas. A continuación, estas células entran en una fase de crecimiento y sientan las reservas de nutrientes dando lugar a los ovocitos primarios (figura 1), los que a su vez comienzan a rodearse de una capa simple de células foliculares aplanadas generando así los folículos primordiales. Note que  hay que separar dos estructuras diferentes pero muy relacionadas: las células madres verdaderas que darán lugar al gameto, primariamente ovogonios, que sufren el proceso de división meiótica; y los folículos, que incluyen además una suerte de encapsulamiento formado alrededor de ellas. Ambas estructuras tienen su proceso de desarrollo durante la ovogénesis. Los ovocitos primarios, es decir las células ya crecidas y con las reservas de nutrientes necesarias comienzan la primera división meiótica, pero luego esta se paraliza y no se completa. Al nacer, una hembra ya tiene la reserva de por vida de ovocitos primarios en forma de folículos primordiales, unos dos millones ubicados en la región de la corteza de sus ovarios aun inmaduros. Aunque parezca sorprendente los ovocitos primarios se mantienen en ese estado de inanimación durante toda la niñez esperando un período de entre 10 y 14 años hasta a pubertad.

2.- Pubertad: Al alcanzar la pubertad aun quedan en los ovarios unos 400 000 ovocitos primarios, y comienza en ese momento la activación de un número reducido de ellos cada mes para dar "terminación" a la obra de formar los gametos iniciada siendo aun un feto. El proceso que sigue a esta activación se describe a continuación.

De los ovocitos primarios activados cada mes, solo uno de ellos resulta finalmente "elegido" para completar la primera etapa de la meiosis y producir dos células haploides, es decir, con solo 23 cromosomas. Cuando se completa la primera etapa de la meiosis las células "hijas" tienen una notable diferencia de tamaño. La célula más pequeña se conoce como primer cuerpo polar mientras que la más grande, que tiene casi todo el citoplasma de la célula original, resulta ser el ovocito secundario.

El primer cuerpo polar continúa el proceso de división y sufre la segunda etapa de la meiosis produciendo dos cuerpos polares aun más pequeños. Por su parte, el ovocito secundario en los humanos comienza la segunda etapa de la meiosis y se detiene "a medio camino" sin completarla. En este estado es que se libera por el ovario, esto es, como óvulo aun infuncional. Si el ovocito secundario que ha sido ovulado no resulta penetrado por algún espermatozoide simplemente se deteriora. Pero si se produce la penetración del espermatozoide, el ovocito secundario completa rápidamente la segunda etapa de la meiosis, dando lugar a un gran óvulo y a un diminuto cuerpo polar. Si hacemos un recuento de todo el proceso, usted podrá haber notado que los productos potenciales de la ovogénesis son tres cuerpos polares diminutos y un gran óvulo. Todos ellos son haploides, pero solo el óvulo es un gameto funcional. Esta característica particular diferencia notablemente la ovogénesis de la espermatogénesis (producción de gametos masculinos) ya que en esta última el resultado final son cuatro gametos viables o espermatozoides.

La división desigual del citoplasma que resulta durante la ovogénesis asegura que un óvulo fecundado tenga una amplia reserva de nutrientes para su "viaje" de siete días hasta el útero. Por su parte, los cuerpos polares desprovistos de reservas alimentarias degeneran y mueren.

Note que cuando se alcanza la pubertad la reserva de ovocitos (400 000) es más que generosa teniendo en cuenta que se "utiliza" uno cada mes durante el período de vida reproductivo de la mujer de unos 50 años (digamos que entre 10 y 51 años de edad), lo que da un total de menos de 500 óvulos producidos a lo largo de la vida.

El ciclo ovárico

A la sucesión de eventos que se producen en los ovarios todos los meses relacionados con la maduración del óvulo se le conoce como ciclo ovárico y dura como promedio unos 26 días (figura 2). Para facilitar la descripción y comprensión del ciclo es común que se divida en dos fases:

1.- Fase folicular: esta fase corresponde al crecimiento del folículo, nacido como folículo primordial al rodearse los ovocitos primarios de células foliculares durante la etapa fetal, según se anotó anteriormente. Típicamente este período dura desde el primero hasta el día 14 del ciclo.

2.- Fase lútea: es el período de actividad del cuerpo lúteo que se forma después de roto el folículo y expulsado el ovocito secundario, y transcurre entre los días 14 (ovulación a mitad del ciclo) y 26 como se describe más adelante.

La fase folicular

Ciclo ovárico
Figura 2. Vista esquemática del ciclo ovárico.
(los números en el diagrama indican la secuencia de eventos en el desarrollo del folículo, no su movimiento dentro del ovario)



La maduración del folículo primordial ocupa la primera mitad del ciclo ovárico e involucra varios eventos consecutivos que son:

1.- El folículo primordial se convierte en un folículo primario: Cuando el folículo primordial (1) se activa, las células aplanadas que rodean el ovocito primario se convierten en células cuboidales y el ovocito se agranda. En ese estado el folículo se llama folículo primario (2).

2.- El folículo primario se convierte en un folículo secundario: a continuación, las células foliculares proliferan hasta formar un epitelio estratificado alrededor del ovocito. Tan pronto como exista más de una capa de células foliculares, estas toman el nombre de células granulosas (3). Las células granulosas se conectan con el ovocito en desarrollo por uniones nexus a través de las cuales pasan los iones, metabolitos, y moléculas portadoras de señales químicas. Se forma la teca folicular: en la etapa que sigue (4) una capa de tejido conectivo comienza a formarse rodeando todo el folículo y esta capa constituye la teca folicular, la que en cooperación con las células foliculares segregan estrógenos. Al mismo tiempo, las células foliculares más interiores segregan una sustancia rica en glucoproteínas que forma una membrana gruesa transparente llamada zona pelúcida alrededor del ovocito. Se forma el antro: en la etapa marcada como 5 en la figura 2 se acumula líquido entre las células granulosas, el que eventualmente se aglutina para formar una cavidad llena de líquido conocida como antro. La existencia del antro distingue el nuevo folículo secundario del folículo primario.

3.- El folículo secundario se convierte en un folículo vesicular: el antro continúa expandiéndose a medida que se produce más fluido, terminando por aislar al ovocito "sentado" en un tallo a un lado del folículo junto con una cápsula de células granulosas que lo rodea llamada corona radiada. Cuando el folículo alcanza el tamaño completo (unos 2.5 cm de diámetro) se convierte en el folículo vesicular y abulta la superficie exterior del ovario (6). El folículo vesicular estará listo normalmente para el día 14 del ciclo. Como uno de los eventos finales de la maduración del folículo, el ovocito primario completa la primera etapa de la meiosis y forma el ovocito secundario y el primer cuerpo polar. Una vez que esto último ha sucedido se está en la etapa de "listo para ovular" pero la meiosis se detiene y no se completa la segunda etapa.

4.- Ovulación: ocurre cuando la abultada pared del ovario se rompe y expulsa el ovocito secundario con su corona radiada (7) dentro de la cavidad peritoneal. Durante la ovulación algunas mujeres experimentan dolores punzantes en la parte baja abdominal causados por el intenso estiramiento de la pared del ovario. Al episodio doloroso se le conoce como mittelschmerz o dolor intermenstrual. En el ovario de un adulto siempre hay varios folículos en distintas etapas de la maduración pero uno de ellos supera a los otros como folículo dominante y es el que llega al pico de maduración cuando las señales hormonales inducen la ovulación. El mecanismo de selección del dominante aun no está claro pero el resto de los folículos degenerani.

La fase lútea.

Después de la ovulación, el folículo roto colapsa y el antro se llena con sangre coagulada. A este estado del antro se le conoce como cuerpo hemorrágico y eventualmente resulta absorbido. Las células granulosas remanentes aumentan de tamaño, y junto con las células internas de la teca folicular forman una nueva glándula endocrina bastante diferente llamada cuerpo lúteo. Una vez formado, el cuerpo lúteo comienza a segregar progesterona (una hormona) y algo de estrógeno. El futuro del cuerpo lúteo dependerá de si el ovocito resulta fecundado o no. Si la preñez no resulta, el cuerpo lúteo comienza a degenerar en unos 10 días y su producción hormonal cesa, y en este caso lo que queda es un tejido blanco fibroso cicatrizal conocido como cuerpo albicans. Por otro lado, si se produce la fecundación y comienza la preñez el cuerpo lúteo persiste hasta que la placenta? esté preparada para tomar las riendas de la producción de hormonas por alrededor de tres meses.



Para ir al índice general del portal aquí.