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Fractura de huesos y su reparación


Todos sabemos que aun con la elevada resistencia mecánica que tienen los huesos, en ciertas ocasiones, especialmente durante caídas o fuertes golpes, estos se quiebran en las personas jóvenes. La rotura de un hueso se conoce como fractura. En las personas de edad avanzada, los huesos se tornan más finos y débiles de modo que las fracturas se producen más a menudo.

Existen muchas formas de clasificar las facturas, algunas de estas son las siguientes:

1.- De acuerdo a la posición relativa de los extremos fracturados: en fracturas sin desplazamiento cuando ambos extremos mantienen sus posiciones normales; y  fracturas desplazadas cuando los extremos del hueso se apartan de la posición normal.

2.- egún el completamiento de la fractura: si el hueso se rompe a todo su ancho es una fractura completa; si solo se rompe parcialmente la fractura es incompleta.

3.- Por la orientación de la fractura con respecto al eje largo del hueso: si la rotura es paralela al eje largo del hueso se dice que es lineal; si es perpendicular al eje del hueso entonces se llama transversal; y si es inclinada con respecto al eje es oblicua .

4.- De acuerdo a si algún extremo del hueso penetra la piel: se llama fractura abierta si la penetra y el extremo del hueso sale al exterior, y fractura cerrada si no lo hace.

Otros nombres utilizados para caracterizar fracturas son:

1.- Fractura conminuta: cuando en la fractura el hueso se rompe en varias piezas (astillado).

2.- Fractura de torsión: cuando el hueso se ha roto debido a un ezfuerzo de torcedura que produce un perfil típico como espiral en las cara de la fractura.

El tratamiento de una fractura comienza con la reducción, que es el realineamiento de los extremos del hueso roto. La redución puede ser llevada a cabo por el médico manualmente, y en este caso es una reducción cerrada, o bien asegurando los extremos fracturados por cirugía con la utilización de espigas o alambres en la reducción abierta. Después que el hueso fracturado ha sido reducido se inmoviliza con enyesado o por tracción, a fin de permitir que el proceso de sanado comience.

El tiempo de reparación de una fractura cerrada está entre las seis a ocho semanas, pero este tiempo es considerablemente mayor en los huesos grandes que sostienen carga, así como en los huesos de los ancianos. El proceso de reparación de una fractura cerrada involucra cuatro etapas principales (figura 1):

Etapas de reparación de la fractura

Figura 1.  Etapas de la reparación de una fractura



1.- Formación de un hematoma: cuando se produce una fractura, los vasos sanguíneos del hueso, del periostio? y quizás de los tejidos adyacentes se desgarran y sangran. Como resultado se forma un hematoma que es una masa de sangre coagulada en la zona de la fractura. En poco tiempo las células que quedan desprovistas de alimentación mueren y el tejido en el área se inflama visiblemente y duele.

2.- Formación del callo cartilaginoso: en el plazo de algunos días crecen nuevos capilares en el área y las células fagocíticas? invaden la región para comenzar la limpieza de los residuos. Al mismo tiempo migran al sitio de la fractura desde el periostio y el endostio? cercano los fibroblastos? y osteoblastos? para comenzar a reparar el hueso. Los fibroblastos generan fibras de colágeno que tienden un puente en la abertura y conectan los extremos del hueso. Algunos de los fibroblastos se diferencian como condroblastos? que segregan una matriz cartilaginosa. Los osteoblastos presentes dentro del tejido reparador comienzan a formar hueso esponjoso. Los osteoblastos que se encuentran más alejados del suministro capilar segregan una matriz cartilaginosa externa abultada que luego se calcifica. A esta masa en conjunto se le llama callo cartilaginoso y al tejido que la conforma tejido de granulación.

3.- Formación del callo óseo: el callo cartilaginoso se convierte gradualmente en callo óseo como resultado del trabajo de los osteoblastos que comienzan a construir trabéculas entrelazadas y con ello la aparición de hueso esponjoso. La formación del callo óseo comienza sobre la tercera o cuarta semana después de la fractura y continúa por dos o tres meses más tarde hasta la formación de la unión firme.

4.- Remodelación del hueso: esta etapa comienza durante la formación del callo óseo y prosigue por varios meses después a fin de conformar adecuadamente el hueso. El material en exceso formado por fuera del vástago del hueso, en la parte abultada del callo cartilaginoso, y por dentro, en la cavidad de la médula, se va eliminando y se establece hueso compacto para reconstruir las paredes del vástago. Finalmente el área remodelada se asemeja a la original antes de la fractura, debido a que debe responder a los mismos factores que producen el continuo proceso de remodelación del resto de los huesos.



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