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Lipogénesis y lipolisis

Las grasas almacenadas en el cuerpo no "se ponen viejas" en el almacen, ya que constantemente se están desglosando las de mayor tiempo de almacenaje y liberándolas a la sangre para su uso, mientras que las nuevas que arriban se van colocando "en espera" en el lugar de las eliminadas para su uso posterior. En otras palabras, la "rosca" que usted tiene en la cintura hoy, no tiene las mismas moléculas de grasa que tenía el mes pasado.

Lipogénesis

Si la glicerina y los ácidos grasos resultado de la dieta no son necesarios en ese momento para producir energía, se recombinan como triglicéridos y se almacenan. Alrededor de la mitad de los triglicéridos generados se alojan bajo la piel, y la otra mitad termina en otros depósitos de grasa que hay en el cuerpo. La fabricación de triglicéridos o lipogénesis se lleva a cabo cuando las existencias de ATP y glucosa en las células son elevadas.

Si están completas las necesidades de ATP en las células, la acetil CoA y el gliceraldehído-fosfasto comienzan a acumularse, tal acumulación funciona como una señal que hace que ambas sustancias sean desviadas de su ruta normal hacia el ciclo de Krebs (el ciclo de Krebs se describe en el artículo Metabolismo humano) hacia la ruta química de la síntesis de triglicéridos.

Cada uno de los metabolitos anteriores sirve para producir uno de los dos bloques construtivos de los triglicéridos. Veamos:

1.- Acetil CoA: las moléculas de acetil CoA se unen juntas para formar cadenas de ácidos grasos cuyo número de carbonos crecen de dos en dos (recuerde que la acetil CoA tiene dos carbonos). Esta particularidad es la que explica la razón por la cual casi la totalidad de los triglicéridos en el cuerpo contienen un número par de carbonos. Como la acetil CoA es una sustancia intermedia en el catabolismo de la glucosa y además, ser el punto de partida para fabricar ácidos grasos puede permitir la fácil conversión de la glucosa a ácidos grasos y por lo tanto en grasa.

2.- Gliceraldehído-PO4: las moléculas de gliceraldehído-fosfato se convierten a glicerina, la que luego se condensa con los ácidos grasos para formar los triglicéridos.

De lo dicho anteriormente se deduce que aunque la ingestión de grasas sea baja, la dieta rica en carbohidratos proporciona la "materia prima" para auto-formar la grasa corporal. Cuando el azúcar en sangre se eleva, la lipogénesis es la ejecución principal de tejido adiposo (el tejido que almacena la grasa) y también es importante en el hígado.

Lipolisis

La lipolisis es el proceso contrario a la lipogénesis, es decir, el rompimiento de las moléculas de grasa almacenadas en el cuerpo en sus bloques constitutivos, ácidos grasos y glicerina. Tanto la glicerina como los ácidos grasos producidos en la lipolisis entran al torrente sanguíneo para suministrar "combustible" a los órganos del cuerpo para la respiración aeróbica. Ciertos órganos del cuerpo como el hígado, el músculo cardíaco, y los músculos del esqueleto en reposo prefieren los ácidos grasos como combustible energético primario.

La lipolisis se torna intensa cuando la ingestión de carbohidratos es muy baja, en tales condiciones, el cuerpo trata de llenar con grasa el vacío energético dejado por la escases de glucosa. Para utilizar las grasas como combustible, estas entrarían al ciclo de Krebs convertidas a acetil CoA, no obstante, la posibilidad de que la acetil CoA, entre normalmente al ciclo de Krebs depende de la existencia de su tranportador, el ácido oxaloacético, y este último se utiliza, ante la escases de carbohidratos, para formar glucosa y alimentar el cerebro. Sin el ácido oxaloacético, la oxidación de las grasas es deficiente, la acetil CoA se acumula y el hígado la convierte a cetonas o cuerpos cetónicos que al final terminan en la sangre. Esta cetogénesis incluye sustancias como el ácido cetoacético, el ácido β-hidroxibutirico, y la acetona todas nacidas del ácido acético, las que son una importante fuente energética para las células.

Cuando las cetonas se acumulan en el cuerpo debido a que se producen a un ritmo superior al que pueden ser utilizados como energía por los tejidos, resulta en un estado denominado cetosis, la que es una consecuencia común de la inanición, la dieta imprudente, y de la diabetes mellitus. Debido a que la mayoría de los cuerpos cetónicos son ácidos orgánicos, la cetosis severa resulta en la acidosis metabólica, en la que el sistema amortiguador del pH de la sangre no puede mantener su valor dentro de los límites adecuados y este cae a niveles nocivos.  Estudios recientes han demostrado que la dieta con niveles muy bajos de carbohidratos no conducen a cetosis severa y se produce lo que se ha denominado cetosis dietética, que lejos de ser perjudicial parece ser beneficiosa al cuerpo. Lea este artículo para saber más sobre la cetosis y las dietas muy bajas en carbohidratos.



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