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Antecedentes de la civilización

Cuando grupos de individuos logran establecer modos de pensamiento y de convivencia que constituyen las bases de la vida en comunidad, y estas se transmiten de unas generaciones a otras, forman lo que se ha llamado una cultura. Los valores colectivos de una cultura se expresan en las artes, escrituras, creencias, costumbres y logros intelectuales. Cuando una cultura logra identificarse a si misma con claridad, especialmente a través de la escritura, y se organiza completamente como una entidad social, económica, y política, se distingue entonces como una civilización. Hay que destacar que aunque la escritura puede ser una de las piedras angulares para definir una civilización, en ocasiones, el resto de las manifestaciones, como por ejemplo, la construcción de obras arquitectónicas monumentales y una muy buena organización urbana han precedido a la escritura. Un ejemplo de tal situación se tiene en la civilización Inca, que nunca desarrolló la escritura.

El hombre precultural

Para describir los orígenes de las culturas, los hombres de ciencia y los antropólogos que estudian las instituciones de la humanidad se ven obligados a hacer ciertas conjeturas cuando se remontan a los primeros tiempos. La primera evidencia histórica de los albores de una cultura, se tiene en los artefactos encontrados pertenecientes al primitivo homo sapiens, que significa "el que sabe". Hace unos 35 000 años, la especie homínida (primate de la familia Hominidae que incluye a los humanos y sus ancestro fósiles) homo sapiens que había surgido unos 200 000 años a.C., probablemente en África, comenzó a imponerse en las planicies y bosques de Europa suplantando gradualmente al homo erectus (hombre de Neanderthal) que deambulaba la misma área desde unos 100 000 años antes.

Tanto el homo sapiens como el homo erectus construyeron herramientas, tal y como debieron hacer nuestros primeros ancestros. Los Kenya pithecus, que significa "simio de Kenya", que vivieron en la Garganta de Olduvai en África centro-este, entre 19 y 14 millones de años atrás, fabricaron solo rudimentarias herramientas o armas de piedra.

Lo mismo el homo sapiens como el Neanderthal cocinaron con fuego, se arroparon con pieles, y usaron herramientas. Los dos, evidentemente, sepultaron sus muertos en ceremonias rituales, lo que sirve de indicador de tempranas creencias y prácticas religiosas. Estas actividades sugieren la transmisión del conocimiento y de patrones de comportamiento social de unas generacines a las siguientes. Pero entre 35 000 y 10 000 años a.C., es decir, la última parte del período conocido como Paleolítico, o Edad de Piedra, cuando el homo sapiens se fue haciendo cada vez más dominante mientras decaía la linea del homo erectus, comenzaron a aparecer objetos que pueden ser considerados obras de arte, ya que al parecer expresan los valores y creencias del pueblo Paleolítico. De esta forma, el Paleolítico constituye la era en la que aparecen las formas más preliminares de cultura.

El hombre paleolítico

El período Paleolítico corresponde a la era glacial Pleistoceno, o Edad de Hielo. Con cierta periodicidad los glaciales se desplazaban al sur sobre los continentes europeo y asiático, obligando a los habitantes de esas áreas migrar hacia el sur, a los alrededores del Mediterráneo y dentro de África. Estos pueblos eran nómadas y seguían a los rebaños de animales que constituían su comida: bisontes, mamuts, ciervos y caballos salvajes, los que eran abundantes en aquellos tiempos. Sin embargo, los períodos de tiempo que transcurrian entre las diferentes migraciones obligadas por el clima, fueron suficientemente largos como para que pudieran crear obras de arte, algunas de las cuales han perdurado hasta hoy como huellas de su incipiente cultura.

El arte, la religión, y los rituales, se vinculaban como imágenes, palabras, o movimientos físicos que se combinaban para lograr éxito en la caza. La religión y los rituales fueron de enorme importancia en las culturas prehistóricas para las cuales cierto control sobre la naturaleza era necesario para sobrevivir. A diferencia con la mayoría del arte creado en eras posteriores, el arte prehistórico se piensa relacionado con ritos vinculados a plegarias para aplacar el poder de la naturaleza, utilizando el espiritualismo para ganar control sobre los elementos naturales.

Pintura mural paleolítica

Lo que conocemos hoy sobre la vida paleolítica se ha obtenido principalmente de las pinturas encontradas en las paredes rocosas de cuevas (pintura rupestre), especialmente en la región franco-cantábrica del sureste de Francia y el norte de España. La pinturas rupestres prehistóricas más famosas son aquellas que se encuentra en la cueva Lascaux en Francia (figura 1) que fueron creadas entre 15 000 y 10 000 años a.C. Estas pinturas son notablemente naturalísticas y en ellas muchos de los animales representados (bisontes, mamouts, ciervos, verracos, lobos y caballos) saltan o corren graciosamente transmitiendo un evidente sentido de animación.

figura 1

Figura 1. Panorámica de La Sala de los toros , Lascaux, Dordogne, Francia.


Las pinturas de Lascaux, así como las localizadas en Vallon-Pont-d'Arc en la región de Ardèche en el sureste de Francia, están localizadas profundas en las cuevas, a las que a menudo es bastante difícil llegar, por tal motivo, los artistas debieron trabajar utilizando lámparas de aceite para la iluminación. No hay evidencia alguna de que habitaron seres humanos en los locales donde están las pinturas, en su lugar, la gente parece haber vivido cerca, o en las entradas de las cuevas donde si hay iluminación natural. La pregunta: ¿por qué se realizaron las pinturas tan profundo en las cuevas? solo tiene respuestas especulativas. Una teoría sostiene que pintar animales diversos en lo profundo de las cuevas podía facilitar su apareamiento y con ello contar con mayor cantidad de animales para la caza.

Escultura paleolítica

Son muy pocas las piezas esculturales de materiales durables hechas en el Paleolítico que se conservan, y mucho menos aun las hechas de materiales perecederos como la madera. Son escacas las representaciones de figuras humanas durante este período y las pocas conocidas son mayoritariamente de figuras femeninas. La más famosas de todas es la llamada Venus o Mujer de Willendorf hecha de piedra y de pequeño tamaño como para caber en una mano. Está fechada entre 25 000 y 20 000 años a.C. Su nombre se deriva del lugar donde fue hallada en el occidente de Austria cerca del Rio Danubio (figura 2).

figura 2
Figura 2. Venus de Willendorf.

Los grandes pechos y el abultado abdomen sugieren embarazo, indicando que este trabajo quizás tenga un posible vínculo con la fertilidad humana. De hecho, las figuras encontradas pertencientes al Paleolítico casi siempre tienen estas características, por lo que quizás sean un tipo de ídolo que fue concebido para promover la fertilidad humana, de la misma forma que las pinturas en las cuevas pudieron tener la intención de "crear" animales para la caza.

Con el decursar del tiempo las comunidades humanas del Paleolítico van adquiriendo nuevos valores socio-tecnológicos que le permiten abandonar las prácticas nómadas de cacería como única vía de superivencia, y comienzan a utilizar como fuente adicional de alimentos a la agricultura, y esta a su vez proporciona las pre-condiciones en las cuales descansará luego la civilización.

El hombre neolítico

Para el 8 000 a.C. tiene lugar probablemeete la más importante transformación en la historia de la civilización humana. Alrededor del mundo, en el Medio Oriente, en Sur y Centro América y en el Sudeste de Asia, los seres humanos comienzan a dejar de cazar y se van convirtiendo en agricultores, arando la tierra, sembrando semillas, desarrollando cosechas y domesticando animales para utilizarlos no solo como fuente de alimentación y pieles, si no también como bestias de carga, inaugurando así lo que se conoce como período Neolítico o Nueva Edad de Piedra. Los primitivos cazadores y recolectores van dando lugar a pastores y agricultores por lo que empiezan a desarrollarse sociedades que se asientan más permanentemente en un sitio. La vida más asentada revoluciona completamente la forma de vivir de los pueblos prehistóricos y crea las condiciones para la existencia de comunidades cada vez más numerosas que generan a su vez las pre-condiciones que pueden dar lugar a las civilizaciones. Tales pre-condiciones incluyen la habilidad para cultivar maíz, trigo, arroz, y cebada, en conjunto con la domesticación de los hasta ahora salvajes: cerdos, cabras, ovejas, y ganado. Estos desarrollos cambian radicalmente las condiciones de la existencia humana.

Pintura mural neolítica

Entre las pinturas llegadas hasta hoy de ese período están las del Desfiladero Valtorta en la costa sudeste de España. Estas pinturas fechadas en algún momento después del 8 000 a.C y posiblemente tan tarde como en el 3 000 a.C indican que la caza se mantiene aun como una importante preocupación para esos pueblos, pero en ellas resulta evidente que se han producido cambios y avances. Las pinturas en el Desfiladero Valtorta se diferencian de aquellas de la zona franco-cantábrica en que no están localizadas profundamente en la cuevas, en su lugar, han sido realizadas en las paredes de caliza lisa de los cobertizos de piedra y debajo de los salientes en los acantilados. El tema representado difiere también notablemente, ahora la figura humana adquiere prominencia mostrando personas cazando animales, peleando y danzando juntas como un grupo o comunidad, como se muestra en la pintura de la figura 3.

figura 3

Figura 3. Pintura encontrada en el desfiladero Valtorta en Levante,  España.


Note que en esta espléndida pintura la escena muestra a los cazadores portando arcos y flechas, armas no vistas en el arte franco-cantábrico.

Arquitectura neolítica

No han perdurado obras arquitectónicas anteriores al Neolítico, y de este último, solo existen unas pocas construídas de materiales suficientemente durables como para soportar el largo período de tiempo que nos separa de aquella era. Seguramente, la más famosa de todas estas obras es el cromlech, o círculo de piedras con propósito religioso, conocido como Stonehenge, localizado en la Planicie de Salisbury en Wiltshire, Inglaterra, que se completó para el 2 000 a.C. (vea la figura 4 a continuación)

figura 4

Figura 4. Vista de una parte del Stonehenge.

El Stonehenge no es el único cromlech prehistórico sobreviviente, pero es el más impresionante y mejor conservado.

Para más detalles sobre el Stonehenge pulse aquí.

 

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