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Desórdenes relativos a la menstruación y como tratarlos

Contenido del artículo
Menstruación
Disminorrea
Síndrome premenstrual

La menstruación es un ciclo de eventos fisiológicos regulares de la mujer, que comienzan en la adolescencia y usualmente continúan hasta la edad media tardía. Las mujeres pueden hoy en día auto-tratarse para dos de los más comunes de estos desórdenes: la dismenorrea primaria y el síndrome premenstrual.

La menstruación

La menstruación es el resultado del ciclo reproductivo-hormonal mensual de la mujer, un ciclo corresponde al tiempo entre la aparición de flujo menstrual y el comienzo del próximo. La comprensión del ciclo menstrual puede ayudar en mucho a auto-medicarse correctamente en caso de desórdenes tales como: dolor abdominal; calambres o cólicos; irritabilidad y retención de fluido.

La edad promedio en que aparece la menarquía (primer ciclo menstrual) está alrededor de los 12 años de edad, sin embrago puede aparecer tan temprano como a los 9 o tan tarde como a los 16. La aparición de la menarquía parece estar influenciada por diferentes factores tales como: la raza, factores genéticos, estatus nutricional y la masa corporal.


El ciclo menstrual promedio es de 28 días, pero puede variar siendo normal entre 21 y 35 días. La menstruación usualmente dura 5 días, con una variación de ± 2. La mayor pérdida de sangre normalmente ocurre en los días 1 y 2 y el flujo menstrual está constituido principalmente de sangre y de residuos de células de las membranas interiores del útero.

La perdida de sangre promedia unos 30 a 50 ml, pero puede estar entre 20 y 60 ml por ciclo. Una pérdida de mas de 80 ml resulta anormal y puede conducir a la anemia.

Hay dos eventos principales que se producen durante el ciclo, ambos gobernados por hormonas:

1.- La maduración y la liberación del óvulo desde los ovarios.

2.- La preparación del tejido que recubre el interior del útero para la implantación del óvulo fecundado.

Todo el ciclo menstrual depende de la actividad hormonal del hipotálamo (una glándula que está en la base del cerebro), la glándula pituitaria o hipófisis que está cerca del hipotálamo (también en la base del cerebro), y los ovarios (son dos y están situados a ambos lados del útero). El hipotálamo juega un papel directriz en el ciclo menstrual.

Los bajos niveles en la sangre de las hormonas estradiol y progesterona, existentes al final de ciclo menstrual anterior, activan la producción de ciertas sustancias en el hipotálamo, llamadas sustancias liberadoras de gonadotropinas, las que a su vez inducen a la hipófisis a segregar las hormonas gonadotrópicas: lutropina y la folículo-estimulante. Estas hormonas foliculo-estimulantes promueven la maduración de los folículos ováricos, que son estructuras formadas por una acumulación de células dentro de los ovarios y que resultan en los precursores de los óvulos (una suerte de "huevo" que dará origen a una nueva vida).

La presencia de la hormona folículo-estimulante promueve la maduración de un grupo de folículos ováricos y estos folículos en maduración a su vez segregan el estrógeno estariol que incentiva el crecimiento de los tejidos que recubren internamente el útero, preparando el camino para la implantación allí del óvulo fecundado. El comienzo del ciclo de maduración de los folículos, debido a la hormona folículo-estimulante, y del crecimiento de los tejidos del ovario por el estariol segregado por ellos, se produce en el día 1 de la menstruación (cuando empieza el flujo menstrual). El período folicular (tiempo de maduración del folículo) es variable, y puede durar entre 13 y 21 días, con un promedio de 14.

Alrededor del día 8, uno de los folículos en desarrollo resulta dominante, lo que produce el efecto usual de que solo un óvulo resulte maduro para la fase de ovulación, y con ello, la formación de un solo embrión si el ovulo se fecunda.

La fase de ovulación dura unos 3 días, durante este período hay un pico en la producción de la lutropina segregada por la hipófisis. El alto nivel de lutropina favorece la terminación de la maduración del óvulo y estimula la producción de prostaglandinas y de enzimas proteolíticas (degradadoras de proteínas) que son necesarias para la ovulación (liberación del óvulo maduro). Durante el pico de producción de lutropina, los niveles de estrariol disminuyen y se pueden producir algunas veces algo de sangramiento a medio ciclo menstrual.

La ovulación típicamente se produce entre 35 y 44 horas después del comienzo del pico de producción de lutropina y libera unos 5-10 ml de líquido folicular que puede causar dolor abdominal en algunas mujeres.

La fase post-ovulatoria llamada fase luteal  es el período de tiempo entre la ovulación y el comienzo del flujo menstrual, y es más constante en duración, unos 14 días ± 2.


Cuando el folículo se rompe para liberar el óvulo, se le llama cuerpo lúteo y de ahí el nombre de fase luteal. El cuerpo lúteo se mantiene funcional unos 10 a 12 días, de modo que la duración de la fase luteal es consistente con este período (los 14 ± 2 días dichos arriba). El cuerpo lúteo segrega, en este perído, las hormonas progesterona, estradiol (que es un estrógeno) y andrógenos. El aumento en el nivel de la progesterona y los estrógenos altera los tejidos que recubren el útero preparándolos para la implantación del óvulo fertilizado. El nivel de progestorona y estrógeno alcanza su máximo a mitad de la fase luteal, lo que produce una disminución de las hormonas lutropina y las folículo-estimulante.

Si se produce el embarazo el embrión segrega una sustancia conocida como gonadotropina coriónica que soporta la función del cuerpo lúteo hasta que la placenta se desarrolle y comience a segregar la progesterona y el estrógeno necesarios para la continuación del proceso de formación de la nueva vida.

Si la fecundación no se produce, el cuerpo lúteo deja de funcionar y los niveles de progesterona declinan, lo que causa que el tejido formado en el interior del útero, para recibir el óvulo, se vuelva necrótico (muerto) u edematoso (liquado) y comience a fluir como flujo menstrual.
La disminución de los niveles de estrógenos (estradiol) y progesterona sensibilizan al hipotálamo y se recomienza el ciclo con la producción de las sustancias liberadores de gonadatropinas.

Haciendo un resumen del ciclo menstrual podemos decir:

1.- El nuevo ciclo comienza el mimo primer día de la aparición del flujo menstrual.

2.- En ese momento, el bajo nivel de estrógenos y progesterona en sangre activan la producción de las sustancias liberadoras de gonadatropinas  en el hipotálamo.

3.- Las sustancias liberadores de gonadatropinas promueven la producción de hormonas gonadotrópicas: lutropina y la folículo-estimulante en la hipófisis.

4.- La presencia de la hormona folículo-estimulante promueve la maduración de un grupo de folículos ováricos, precursores del óvulo.

5.- Estos folículos en maduración a su vez segregan estrógenos que incentivan el crecimiento de los tejidos que recubren internamente el útero, preparando el camino para la implantación allí del óvulo fecundado.

6.- Alrededor del día 8, uno de los folículos en desarrollo resulta dominante, lo que produce el efecto usual de que solo un óvulo resulte maduro para la ovulación.

7.- La fase de ovulación dura unos 3 días, durante este período hay un pico en la producción de la lutropina segregada por la hipófisis.

8.- El alto nivel de lutropina favorece la terminación de la maduración del óvulo y estimula la producción de prostaglandinas y de enzimas proteolíticas (degradadoras de proteínas) que son necesarias para la ovulación (liberación del óvulo maduro).

9.- Durante el pico de producción de lutropina, los niveles de estrógenos disminuyen y pueden producir algunas veces algo de sangramiento a medio ciclo menstrual.

10.- La ovulación típicamente se produce entre 35 y 44 horas después del comienzo del pico de producción de lutropina y libera unos 5-10 ml de líquido folicular que puede causar dolor abdominal en algunas mujeres.

11.- Cuando el folículo se rompe para liberar el óvulo se le llama cuerpo lúteo. El cuerpo lúteo segrega las hormonas progesterona, estradiol y andrógenos.

12.- El aumento en el nivel de la progesterona y de estrógenos altera los tejidos que recubren el útero preparándolos para la implantación del óvulo fertilizado.

13.- Si se produce el embarazo, el embrión segrega una sustancia conocida como gonadotropina coriónica que soporta la función del cuerpo lúteo hasta que la placenta se desarrolle y comience a segregar la progesterona y el estrógeno necesarios para continuar el proceso.

14.- Si la fecundación no se produce, el cuerpo lúteo deja de funcionar y los niveles de progesterona declinan, lo que causa que el tejido formado en el interior del útero, para recibir el óvulo, se vuelva necrótico (muerto) o edematoso (licuado) y comience a fluir como flujo menstrual.

15.- La disminución de los niveles de estrógenos y progesterona sensibilizan al hipotálamo y se recomienza el ciclo con la producción de las sustancias liberadoras de gonadatropinas.

Vea también el artículo Ciclo menstrual donde podrá encontrar otro enfoque del tema.

La Dismenorrea

La dismenorrea es la menstruación con dificultad o dolorosa y es uno de los principales problemas ginecológicos en diferentes partes del mundo.

La disminorrea se puede dividir en primaria y secundaria. La primaria es en general de origen desconocido y se asocia con dolores como cólicos en la zona abdominal durante la menstruación, sin que se pueda relacionar con problemas de la pelvis. La secundaria generalmente está relacionada con problemas de la pelvis.

Dismenorrea primaria

La dismenorrea primaria es una dolencia típica de las adolescentes hasta los 20 años de edad, y declina a partir de los 25 años de edad. La disminución de la incidencia y la severidad en mujeres con mas de 25 años de edad se explica parcialmente por el uso de anticonceptivos orales y el parto. El uso de antoconceptivos orales es mas frecuente después de la adolescencia y es conocido que estos productos son una terapia efectiva contra la dismenorrea. Durante el último trimestre del embarazo los nervios sensores (adrenérgicos) del útero casi desaparecen, y solo una parte se regeneran después del parto, lo que se cree explica la desaparición de la dismenorrea en muchas mujeres con hijos.  

Causas de la disminorra primaria

Las causas de la disminorrea primaria no son bien conocidas, pero se sabe que guardan relación con los niveles de cierta sustancias conocidas como prostaglandinas. El útero tiene la capacidad de segregar prostaglandinas. Los niveles de prostaglandinas son 3 o 4 veces mayor en las mujeres con dismenorrea que en aquellas que no la tienen, y alcanzan su máximo valor en los dos primeros días de la menstruación, cuando la dismenorrea aparece.

Al final de la fase luteal, como ya se ha apuntado, los niveles de progesterona bajan, y esto induce la elevación del nivel de otras sustancias, como las prostaglandinas y los leucotrienos, que están implicadas en fuertes contracciones uterinas, estrechamiento del cuello uterino, contracción de los vasos sanguíneos y el aumento de la sensibilidad de los terminales nerviosos de dolor del útero. Esta combinación puede resultar en isquemia (reducción de la afluencia sanguínea) y dolor. El uso de antiinflamatorios no esteriodes (AINEs), como el ibuprofeno, naproxeno y ketoprofeno, que inhiben la producción de prostaglandinas, son efectivos en el alivio del dolor. Sin embargo, el hecho de que algunas mujeres no responden al tratamiento con AINEs sugiere que los leucotrienos juegan también un papel importante en la dismenorrea primaria.

Durante la menstruación normal las contracciones duran de 15 a 30 segundos a razón de entre 1 a 4 contracciones cada 10 minutos. Estas contracciones favorecen la salida del fluido menstrual. Cuando hay dismenorrea, las contracciones son mucho mas fuertes (hasta 5 a 8 veces mas presión) y las contracciones pueden durar hasta 90 segundos con una frecuencia de menos de 15 segundos. Ambas situaciones, el alto nivel de contracción así como la alta frecuencia, contribuyen a la isquemia y por tanto al dolor.

Signos y síntomas de la dismenorrea primaria

El signo primario de la dismenorrea es el dolor, experimentado como cólicos en la región media del abdomen o la parte superior púvica, la que puede extenderse a la parte baja de la espalda y a la parte alta de los muslos. Síntomas tales como náuseas, vómitos, fatiga, debilidad, nerviosismo, vértigos, diarrea, y dolor de cabeza la pueden acompañar. El dolor surge algunas horas antes, o coincidente con el comienzo del flujo menstrual y dura generalmente unas 24 horas, pero puede persistir por 48 a 72 horas.

La dismenorrea primaria usualmente comienza a aparecer dentro de los primeros 3 años posteriores a la menarquía (primer ciclo menstrual), pero no dentro de los primeros 6 meses después del comienzo de las menstruaciones. Este cuadro clínico es apropiado para diagnosticar la dolencia, si el dolor es de leve a moderado, y la persona responde bien al uso de AINEs.

Si la disminorrea aparece durante alguno de los primeros ciclos menstruales, o algunos años después de la menarquía (a los 25 años de edad o más); si se tiene dolor pélvico fuera del período de menstruación y no está relacionado con su primer día; o la persona tiene ciclos menstruales irregulares; metrorragia (hemorragias procedentes del útero sin relación con la menstruación por su ciclo o cantidad); infertilidad, se debe sospechar de disminorrea secundaria.

Tratamiento de la disminorrea primaria

Muchas mujeres se decidieron a usar auto-medicación ante la disminorrea primaria usando productos sin prescripción, y una gran mayoría de ellas están satisfechas con la decisión tomada.

Metas del tratamiento.

El tratamiento de la dismenorrea primaria debe perseguir los objetivos siguientes:

1.- Proveer alivio o una significante mejora de los síntomas.

2.- Limitar el malestar y minimizar las pérdidas de las actividades usuales (ir a la escuela, al trabajo etc.).

Enfoque general del tratamiento

Para algunas de las muchas muchachas adolescentes y mujeres que experimentan disminorrea primaria, el dolor, los cólicos y los otros síntomas asociados interfieren con sus actividades usuales como ir a la escuela o al trabajo. No obstante, en esencia, todas reciben alivio al problema usando medicamentos prescritos o sin prescripción. La inmensa mayoría de ellas (80 a 90%)  se pueden tratar eficazmente con AINEs, anticonceptivos orales o una combinación de ambos.

Se pueden usar además medidas no farmacológicas que ayudan a mejorar la dolencia. Veamos.

Terapia no farmacológica


Muchas adolescentes que no usan medicamentos manifiestan haber sentido alrededor de un 50% de alivo al malestar, manejando la disminorrea por alguna de estas formas:

1.- Reposo.

2.- Aplicación de calor.

3.- Ejercicio.

4.- Masajes o frotación.

De todas las medidas, la que parece mas efectiva es la aplicación de calor, y de hecho esta práctica se recomienda comúnmente. Incluso se han desarrollado almohadillas calentadoras para el tratamiento de la disminorrea primaria.

Las opiniones acerca de la efectividad del ejercicio son encontradas entre los especialistas, pero la participación en ejercicios regulares ha ayudado a algunas mujeres.

El hábito de fumar es un factor agravante y la severidad de la dolencia aumenta con el número de cigarrillos consumidos diariamente.

Terapias farmacológicas

Los dolores debidos a la dismenorrea responden bien al uso de analgésicos sin prescripción, especialmente si se usan en conjunto con calor. Los analgésicos se deben comenzar tan pronto como aparecen los síntomas o al iniciarse la menstruación.

Están disponibles sin prescripción varios analgésicos orales para manejar la dismenorrea. Esta disponibilidad es muy variable de un país a otro, por lo que no se pueden plantear terapias universales, nos referiremos sin embargo, a los productos mas universalmente utilizados y disponibles sin prescripción médica aun en los países mas exigentes en este campo. Estos son:

1.- Ácido acetilsalicílico (Aspirina)

2.- Acetaminofén o Acetaminofeno.

3.- Los antiinflamatorios no esteroideos, llamados AINEs (o NSAIDs en Inglés): Ibuprofeno, Ketoprofeno y Naproxeno.

Estos analgésicos aunque se expenden libremente, no son absolutamente benignos y escoger el adecuado para usted debe responder a una cuidadosa selección en dependencia de su condición física y otros elementos de riesgo que se verán mas adelante.

Todos los analgésicos sin prescripción, participan en reacciones químicas periféricas que inhiben la producción de las prostaglandinas.

Se debe consultar un médico en los casos siguientes:

1.- Si el dolor abdominal se produce en un tiempo que no está inmediatamente antes, o durante los primeros días de la menstruación.

2.- Si la intensidad del dolor se incrementa o aparecen nuevos síntomas.

Si ninguna de las anteriores exclusiones de auto-tratamiento existen, entonces debe tener en cuenta lo siguiente:

1.- Si padece de: pólipos nasales, úlcera gástrica recurrente o crónica; gota; desórdenes en la coagulación, o lleva una terapia de anticoagulantes; o es alérgico a la Aspirina =======> NO use Aspirina NI alguno de los AINEs (Ibuprofeno, Ketoprofeno y Naproxeno).

2.- Si tiene menos de 12 años de edad: ========> EVITE el uso de Naproxeno.

3.- Si tiene menos de 15 años de edad y aparenta tener una enfermedad viral: ========> EVITE la Aspirina.

4.- Si tiene menos de 16 años de edad: =========> EVITE el Ketoprofeno.

5.- Si no está en ninguna de las limitantes anteriores entonces puede usar cualquiera de los analgésicos.

Para las dosis recomendadas en el tratamiento para adultos vea la tabla 1. Para niños use la tabla 2. Ambas a continuación.

Tabla 1. Dosis recomendadas  de analgésicos sin prescripción para adultos
Agente
Forma de la dosis
Dosis usual
Dosis máxima diaria
Aspirina
Tabletas de liberación inmediata, entero recubierta*, efervescente, masticable y de liberación extendida; cápsulas, supositorios; goma de mascar.
650-1000 mg cada 4 a 6 horas
4000 mg
Acetaminofeno
Tabletas de liberación inmediata, de liberación extendida y masticables; cápsulas; cápsulas y tabletas de gel; gotas orales; elixir; suspensiones líquidas; soluciones
325-1000 mg cada 4 a 6 horas
4000 mg
Ibuprofeno
Tabletas de inmediata liberación y masticables; cápsulas; cápsulas de gel; gotas orales; suspensión.
200-400 mg cada 4 a 6 horas
1200 mg
Naproxeno sodio
Tabletas
220 mg cada 6 a 8 horas
660 mg
Ketoprofeno
Tabletas
12.5-25 mg cada 6 a 8 horas
75 mg
* Son tabletas que tienen un recubrimiento de protección solo soluble en los intestinos.


Tabla 2. Dosis pediátricas recomendadas para los analgésicos sin prescripción.

Agente
Dosis por peso corporal
Edad en años
Dosis individual en mg
Acetaminofenoa
10-15 mg/kg
entre 9 y 10
400


11
480


12 o más
650
Aspirinaa
10-15 mg/kg
entre 9 y 10
405


11
456


12 o más
650
Ibuprofeno
7.5 mg/kgb
 12 o menos
Como lo indique el médico


más de 12
200-400 mg cada 4 a 6 horas (máximo 1200 mg/día)
Naproxeno sodio
No se recomienda
 12 o menos
No se recomienda


mas de 12
220 mg cada 8 a 12 horas (máximo 600 mg/día)
Ketoprofeno
No se recomienda
menos de 16
No se recomienda


mas de 16
12.5 mg cada 6 a 8 horas (máximo 75 mg/día)
a Las dosis individuales se pueden repetir cada 4 a 6 horas según necesidad hasta 4 a 5 dosis diarias. No exceda 5 dosis en 24 horas.
b Máximo 30 mg/kg/día

Se puede agregar aquí que se pueden encontrar en el mercado analgésicos que combinan diferentes ingredientes. Si va a utilizar alguna de estas combinaciones debe seguirse por las recomendaciones y dosis que vienen en el medicamento. No utilice los analgésicos sin prescripción no combinados adicionalmente al uso de los combinados, puede sobrepasar la dosis máxima recomendada de alguno de los componentes.   

Contraindicaciones de los analgésicos

Siempre es bueno recalcar en cuales situaciones los diferentes tipos de analgésicos de uso interno sin prescripción no se deben utilizar, es decir sus contraindicaciones.

Aspirina


La Aspirina ( aplicable a los AINEs con menos severidad) puede favorecer el sangramiento en zonas con alta afluencia de vasos sanguíneos capilares como en el sistema gastro intestinal si hay úlceras, la base de las amígdalas después de su extracción quirúrgica, el zócalo de los dientes después de una extracción dental. Una simple dosis de 650 mg puede duplicar el tiempo de sangramiento. El uso de este fármaco se debe suspender al menos 48 horas antes de una intervención quirúrgica. La Aspirina está contraindicada en personas con hipoprotrombinemia (deficiencia de protrombina el factor de coagulación de la sangre); deficiencia de vitamina K; hemofilia (enfermedad de nacimiento que produce deficiencias en la coagulación sanguínea). De hecho, cualquier persona que tenga historia de desórdenes de sangramiento no debe usar la aspirina, en estos casos el acetaminofeno es una buena alternativa.

Otro caso donde la aspirina está contraindicada es en menores de 15 años de edad con alguna enfermedad viral, debido al riesgo de padecer una severa y aguda enfermedad, potencialmente fatal, conocida como Síndrome de Reye. Enfermedades como la varicela o la influenza (gripe) junto al uso de la Aspirina puede desencadenar el síndrome. Como la diferenciación visual entre una influenza y un catarro común puede llevar a confusiones, es mejor precaver y nunca dar aspirina a un menor de 15 años cuando está resfriado.
La Aspirina se deben excluir del tratamiento si se tiene gota.

Acetaminofeno

La única contraindicación del acetaminofeno es la hipersensibilidad (sensibilidad exagerada) al medicamento. Una precaución que hay que tener con el acetaminofeno es que puede ser tóxico para el hígado cuando se usa en dosis superiores a 4 g por día o por largo tiempo. El riesgo es mayor en personas con alguna enfermedad del hígado, en aquellas que consumen tres o mas tragos de alcohol al día o las que se alimentan mal.

AINEs (ibuprofeno, naproxeno y ketoprofeno)

Estos analgésicos están contraindicados en pacientes con intolerancia a la Aspirina u otro NAIDs.

Particularidades en el uso de los analgésicos para el alivio de la dismenorriea.

Aspirina

La Aspirina puede ser adecuada para tratar los síntomas moderados, sin embargo cuando se usa en dosis bajas solo tiene un leve efecto en la disminución de la síntesis de prostaglandinas y por tanto, es moderadamente efectiva para mujeres que tengan algo mas que mínimos síntomas de dismenorrea. Para las dosis recomendadas vea las tablas 1 y 2. La Aspirina es mejor si se toma con comida o un vaso de agua. La Aspirina tiene el efecto adverso de aumentar el flujo menstrual. Tenga en cuenta las contraindicaciones explicadas arriba.

Acetaminofeno

El acetaminofeno, al igual que la Aspirina, está indicado para el tratamiento de trastornos leves. El acetominofeno tiene muy poco efecto reductor de la producción de prostaglandinas y se sabe que es menos efectivo que los AINEs para el tratamiento de la disminorrea. Vea las tablas 1 y 2 para la dosificación.

AINEs

Los medicamentos pertenecientes a este grupo, ibuprofeno, naproxeno sodio y ketoprofeno están considerados por muchos clínicos como los mas efectivos para el tratamiento de la disminorrea. Sin embargo, las dosis indicadas en los tratamientos por prescripción son a menudo mayores que las establecidas en las etiquetas de los productos para uso sin prescripción, de modo que si no siente alivio usando las dosis máximas de las tablas 1 y 2, debe consultar un especialista de la salud.

El uso de los AINEs debe comenzar tan pronto como comience el dolor; no hay pruebas de que comenzarlo antes de la dismenorrea tenga algún valor. Si existe la posibilidad de resultar embarazada, la terapia se debe comenzar solo después que comience el flujo menstrual.

El alivio óptimo del dolor y los cólicos resulta mejor si el medicamento se toma a tiempos regulares durante 48 a 72 horas en lugar de "cuando lo requiera el dolor".

El efecto de alivio se obtienen en los 30 a 60 minutos posteriores a la ingestión del analgésico. Si la dosis máxima sin prescripción de uno de los AINEs no resulta en alivio entonces pruebe con alguno de los otros.

La mayoría de los analgésicos tienen un techo de acción, e incrementar las dosis por encima de ese techo no resulta en alivio adicional, pero sin embargo pueden incrementarse los riesgos inherentes a los efectos adversos de la droga. Si el uso de los AINEs en dosis sin prescripción no produce el efecto terapéutico esperado se puede probar usando anticonceptivos orales.

Los principales efectos adversos de los AINEs, en general, son de tipo gastrointestinal por ejemplo, malestar estomacal, vómitos, acidez estomacal, dolor abdominal, diarrea, estreñimiento y anorexia (falta de apetito); y síntomas relativos al sistema nervioso central como dolor de cabeza o mareos. Los efectos adversos relacionados con el sistema gastrointestinal decrecen si el AINE se toma junto a las comidas.

Guia general para tratar la dismerorrea primaria.

1.- Si le resulta efectivo aplique calor con una almohadilla calentadora o una bolsa de agua caliente al abdomen.

2.- Pare de fumar.

3.- Limite el consumo de alcohol durante la menstruación.

4.- Participe en ejercicios regulares si esto mejora los síntomas.

5.- Use AINEs como mejor alternativa para aliviar los síntomas de dismenorrea. Ibuporfeno, naproxeno y ketoprofeno.

6.- Comience a tomar los analgésicos cuando empiece el período menstrual o cuando el dolor u otro síntoma aparezca. Use los medicamentos de forma regular tal como se recomienda, y no solo cuando los síntomas están presentes.

7.- Ingiera los AINEs con comida para limitar los efectos adversos comunes relativos al sistema gastrointestinal: malestar estomacal, acidez, diarrea, o estreñimiento.

8.- No use AINEs en los casos de alergia o intolerancia a la Aspirina por alguna razón.

Síndrome premenstrual

El síndrome premenstrual es un desorden compuesto por una combinación de cambios físicos y de ánimo que suceden a la mujer durante la fase luteal del ciclo menstrual, los que mejoran o desaparecen por completo dentro de los primeros días del flujo menstrual y están ausentes durante la primera semana posterior a la menstruación. El diagnóstico del síndrome se basa en los síntomas físicos y de estado de ánimo que ocurren de un modo cíclico.

Un estado severo del síndrome premenstrual se conoce como Desorden Disfórico Premestrual constituido por una constelación de síntomas cíclicos tan severos que producen un impedimento funcional u ocupacional a la persona.


Aproximadamente el 80% de las mujeres experimentan algún síntoma físico o de ánimo antes de la aparición de la menstruación, por ejemplo, sensibilidad en los senos, distensión abdominal, antojos de comidas. Estos síntomas son normales del ciclo de ovulación y se conocen médicamente como molimina. Sobre un 66% de las mujeres sienten cambios positivos, aumento de la productividad, mas energía y creatividad. No es alto el porcentaje de las mujeres que sienten síntomas que interfieran con su vida diaria, pero se dice que sobre un 3-8% si los sufren, lo que hace pensar en Desorden Disfórico Premenstrual.

El síndrome premenstrual se puede producir en cualquier momento después de la menarquía, pero siempre durante los ciclos ovulatorios. Los síntomas desaparecen cuando sucede un evento que interrumpe la ovulación, como el embarazo o durante la lactancia.

Aunque los síntomas pueden aparecer temprano en la vida la mayor parte de los casos diagnosticados ocurren entre los 20s tardíos y los 30s años de edad. Es común que los síntomas disminuyan a medida que se acerca  la menopausia y desaparezcan después de esta.

Los factores que incentivan un síndrome premenstrual severo son: una historia anterior de depresión emocional,  trabajar fuera de casa y el uso del tabaco.

Causas del síndrome premenstrual

Las causas del síndrome no se conocen, pero se asume que la función normal del ovario y las consecuentes fluctuaciones de los niveles de progesterona y los estrógenos son los que desencadenan los síntomas, sin embargo no se detectan desbalances hormonales en la mujeres que padecen la dolencia lo que hace pensar que algunos individuos son biológicamente mas vulnerables que otros.

Se ha sugerido que las fluctuaciones cíclicas del calcio o de las sustancias que influyen en el nivel de calcio pueden explicar porqué algunas mujeres experimentan los síntomas del síndrome premenstrual. Los síntomas de síndrome premenstrual son muy parecidos a los la hipocalcemina (bajos niveles de calcio).

Signos y síntomas del síndrome premenstrual

Ninguno de los síntomas de esta dolencia son únicos de ella, no obstante la ocurrencia de síntomas específicos y sus fluctuaciones con las fases del ciclo menstrual pueden servir de diagnóstico.

Los síntomas del síndrome premenstrual típicamente comienzan o se intensifican una semana antes de la aparición del flujo menstrual y tienen un pico un día después o durante el primer día del comienzo del flujo. Las mujeres con síndrome premenstrual se sienten esencialmente libres de síntomas entre el día 4 y el 12 de su ciclo menstrual, y estos síntomas tienen la tendencia a ser peores durante los primeros años de la vida reproductiva e ir mejorando hacia la menopausa.

Los síntomas comunes incluyen:

1.- Ganancia menor de peso.

2.- Distensión o inflamación abdominal.

3.- Fatiga.

4.- Irritabilidad.

5.- Ansiedad o tensión emocional.

6.- Ánimo variable.

7.- Antojos de comidas.

8.- Sensibilidad o inflamación en los senos.

9.- Depresión.

La mayoría de las mujeres sienten síntomas de leves a moderados, los que no interfieren con el ritmo de sus vidas, siendo los principales: la ganancia de peso, la distensión abdominal y la sensibilidad o inflamación de los senos como síntomas físicos, y la fatiga, irritabilidad y la ansiedad como síntomas emocionales.

Los síntomas de Desorden Disfórico Premenstrual son muy parecidos a los del síndrome premenstrual, pero las mujeres con este padecimiento se ven limitadas en las relaciones humanas y la habilidad de funcionar bien en el trabajo debido a la severidad de los síntomas. Los síntomas más comunes son afectivos:

1.- Ánimo deprimido.

2.- Infelicidad.

3.- Auto desprecio.

4.- Cambios emocionales rápidos.

5.- Ira.

6.- Falta de interés.

7.- Aquejos físicos.

8.- Ansiedad.

9.- Dificultad para la concentración.

10.- Letargo.

Tratamiento

El síndrome premenstrual es un desorden multi-sintomático, que incluye síntomas de conducta y físicos. Un solo agente terapéutico no puede abarcar todos los síntomas. Pero se puede escogerse alguno que contribuya a la mejoría de los síntomas mas aquejantes.

Meta del tratamiento.

Las metas a alcanzar son dos:

1.- Comprender el síndrome.

2.- Mejorar o resolver los síntomas.

Enfoque general del tratamiento.

El tratamiento inicial debe estar enfocado a la educación y las medidas sin medicamentos, tales como: cambios en la dieta; ejercicios físicos; y aprender a manejar el estrés. Se debe tratar de aprender sobre el síndrome y obtener la comprensión y soporte familiar del problema. El conocimiento del problema le puede permitir a la mujer ejercer algún control sobre los síntomas y reducir el impacto de estos en su vida diaria.

Terapia no farmacológica

Algunas cuestiones no farmacológicas que pueden cooperar en la disminución de los síntomas son:

1.- Ejercicios aeróbicos.

2.- Tener un dieta balanceada evitando los alimentos salados o azucarados.

3.- Evitar el alcohol y la cafeína (café, te y chocolate).

4.- Consumir alimentos con más carbohidratos y bajos en proteínas en el período premenstrual.

5.- Utilizar técnicas de relajación.

6.- Obtener habilidades para enfrentar los síntomas conociendo la dolencia.

Estos enfoques se pueden usar solos o en conjunto con otras terapias.

Terapia farmacológica

Las terapias con medicamentos sin prescripción que pueden ser efectivos se refieren al uso de vitaminas, minerales y AINEs. Veamos.

Piridoxina (Vitamina B6)

La piridoxina se ha sugerido como terapia para mejorar los síntomas del síndrome premenstrual, pero no se ha encontrado efectiva en algunos estudios sobre el asunto. Se recomienda que la dosis de vitamina B6 no sea mayor de 100 mg diarios debido al riesgo de alguna neuropatía (desorden funcional o cambio en los nervios de la periferia del cerebro). Los síntomas de toxicidad debido al alto consumo pueden ser: hormigueo o cosquilleo en la piel, dolor en los huesos, debilidad muscular y aumento exagerado de la sensibilidad del tacto.

Vitamina E

Dosis de 4000 UI al día se han recomendado para reducir la sensibilidad e inflamación de los senos, pero los estudios no convencen del todo en el beneficio de esta práctica. Con esta dosis es improbable tener efectos adversos.

Calcio

Se han hecho estudios que corroboran la efectividad de la ingestión sistemática de calcio dietético suplementario. La dosis a consumir debe estar dentro de las dosis recomendadas para mujeres en edad reproductiva, esta puede ser de 600 mg dos veces al día. El posible efecto adverso sería la aparición de cálculos en los riñones, pero esto no ha sido frecuente.

Mangnesio

En estudios limitados se ha demostrado que el magnesio tomado a razón de 360 mg diarios durante la fase luteal puede aliviar los síntomas afectivos del síndrome premenstrual. Los efectos adversos del magnesio no son comunes.

Potasio

Se ha sugerido que algunas mujeres responden al consumo de potasio a razón de 600 mg de gluconato de potasio al día por varios ciclos menstruales y que los síntomas se fueron aliviando gradualmente.

AINEs

Los AINEs se pueden utilizar para aliviar los dolores de cabeza que algunas mujeres sufren durante el síndrome premenstrual.

Algunos estudios reportan beneficios por ingestión de AINEs en el alivio de los síntomas físicos, e incluso afectivos, cuando se toman desde una semana antes y hasta los primeros días de la menstruación, pero este efecto se achaca grandemente a la coexistencia del síndrome con dismenorrea.

Diuréticos

Algunos productos comerciales que se expenden para tratar el síndrome premenstrual contienen diuréticos, ya que la acumulación de líquido (distensión o inflamación abdominal) es una de las principales quejas de las mujeres con la dolencia. Sin embargo, hay que diferenciar entre la redistribución y la retención de líquido (que se detecta como ganancia de peso). La inflamación abdominal debido al síndrome premenstrual es primariamente del tipo de redistribución de líquido; por lo tanto, los diuréticos que aparecen en esos medicamento comerciales que son para eliminar líquido retenido parecen poco probables de servir de ayuda para la mayoría de las personas con síndrome premenstrual. Otros componentes de algunas de esas formulaciones como la cafeína, que puede producir ansiedad, inquietud e insomnio no parece ser una buena opción para las mujeres que sufren de irritabilidad como síntoma.

Terapias complementarias.

Algunos productos naturales se han mostrado efectivos para aliviar los síntomas del síndrome premenstrual, principalmente los extractos de Vitex agnus.

Guía general para tratar el síndrome premenstrual.

1.- Trate de evitar el estrés

2.- Si es posible participe en ejercicios aeróbicos regulares.

3.- Durante los 7 a 14 días anteriores a la menstruación reduzca o elimine el consumo de sal, cafeína, chocolate y bebidas alcohólicas.

4.- Ingerir comidas ricas en carbohidratos y bajas en proteínas durante el intervalo premenstrual puede ayudar.

5.- Los medicamentos y los cambios en el estilo de vida pueden no ser efectivos en todas las mujeres y toma largo tiempo saber si la terapia está funcionando.

6.- La terapia con un solo medicamento puede aliviar solamente algunos síntomas; se requiere de varios medicamentos para obtener un control de síntomas óptimo.

7.- Tome 1200 mg de calcio diario en dosis divididas. No mas de 500 mg en una sola dosis. El calcio puede producir malestar estomacal o estreñimiento.

8.- Tome 360 mg de magnesio diarios solamente durante el período premenstrual. El magnesio puede causar diarrea.

9.- Tome 400 UI de vitamina E diariamente.
 
10.- Tome 100 mg de vitamina B6 diariamente. No exceda esta dosis, se pueden producir síntomas neurológicos.



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