home
sabelotodo
logo
entrar
comentario
colaborar

Jabones


El proceso de fabricación del jabón se ha mantenido casi sin cambios desde hace mas de 2000 años. El procedimiento implica la saponificación de una grasa animal o un aceite vegetal. Químicamente las grasas y aceites se conocen como triglicéridos. Ellos contienen grupos funcionales éster.

La saponificación es un proceso en el cual una grasa o aceite se calienta en presencia de una solución alcalina. Originalmente la solución alcalina se obtenía por lixiviación de ceniza de madera o por la evaporación de aguas alcalinas. En la actualidad se utiliza la solución de hidróxido de sodio como la fuente del álcali. La solución alcalina hidroliza las largas cadenas de los ácidos y aceites en sus partes componentes y la vez produce las sales correspondientes de los ácidos carboxílicos (jabón) y un alcohol (glicerina). Si se le agrega sal común el jabón precipita, luego se lava del álcali sin reaccionar y moldea en barras.

Los ácidos carboxílicos presentes en el jabón rara vez son del mismo tipo en una grasa dada, de hecho la molécula de un triglicérido simple puede contener tres radicales diferentes (R1COOH, R2COOH, R3COOH) y no todos los triglicéridos de un aceite o grasa pueden ser idénticos. Las sales de los ácidos carboxílicos del jabón usualmente contienen entre 12 y 18 carbonos en un arreglo lineal. Los ácidos grasos con número par de átomos de carbono predominan y las cadenas pueden ser insaturadas.

Los aceites o las grasas que mas se usan para fabricar jabón son la manteca y el sebo de fuente animal y los aceites de coco, palma y oliva de origen vegetal. La longitud de la cadena carbonada y el número de dobles enlaces en la porción de los ácidos carboxílicos determinan las propiedades del jabón resultante, por ejemplo, la sal de un ácido saturado de larga cadena hace el jabón mas duro y menos soluble en agua.

El cebo es el principal producto utilizado en la manufactura de jabones. El tejido graso del ganado se trata con vapor y la capa de sebo que flota se extrae. Los fabricantes de jabones usualmente mezclan el sebo con aceite de coco y saponifican la mezcla. El jabón resultante contiene mayoritariamente las sales de los ácidos esteárico, palmítico y oléico procedentes del sebo y las sales de los ácidos laúrico y mirístico del aceite de coco. El aceite de coco se agrega como ablandador y para el aumento de la solubilidad del jabón. La manteca de los cerdos difiere del sebo en que tiene mas cantidad de ácido oléico.

Un jabón hecho de aceite de coco puro es muy soluble en agua, contiene esencialmente la sal del ácido laúrico con algo de ácido mirístico. Es tan soluble que incluso hace espuma en agua de mar. El aceite de palma contiene dos ácidos básicos, el palmítico y el oléico en partes casi iguales. La saponificación de este aceite rinde un jabón que es un importante ingrediente del jabón de tocador. El aceite de oliva contiene mayoritariamente ácido oléico.

Los jabones de tocador son cuidadosamente desprovistos de cualquier álcali sobrante del proceso de saponificación y se deja toda la glicerina posible en el jabón, al que se le agregan perfumes y, en ocasiones, agentes medicinales. Si se usa hidróxido de potasio en lugar del de sodio las sales formadas son potásicas y rinden jabones líquidos que se usan como tales y para la confección de cremas de afeitar. Los jabones para la limpieza se les incorpora abrasivos tales como arena fina o piedra pómez.

Una desventaja de los jabones es que son ineficaces en el agua dura. Las aguas duras contiene sales de calcio, magnesio o hierro en solución. Cuando el jabón se usa en aguas duras se forman las sales insolubles de estos elementos de los ácidos grasos las que se precipitan como una nata, formando capas insolubles en las bañeras y se adhieren a las telas dándoles un apariencia grisácea o con rayas.
Una importante ventaja de los jabones es que son biodegradables, los microorganismos consumen el jabón y lo degradan a dióxido de carbono y agua desapareciendo de esta forma del ambiente.

Acción limpiadora

La suciedad son partículas embebidas en una capa de grasa adheridas a las telas, la piel u otra superficie. Las moléculas polares del agua no pueden por si solas sacar las partículas de suciedad retenidas en la capa no polar del aceite. Sin embargo uno puede extraerlas con jabón debido a la doble naturaleza de este. El jabón tiene una "cabeza" polar soluble en agua (la sal carboxílica) y una "cola" larga soluble en aceite (la cadena carbonada). La cola se disuelve en la película de grasa pero la cabeza iónica permanece fuera de ella y fuertemente retenida por el agua. Cuando una cantidad de moléculas de jabón han disuelto sus colas en la gotita de grasa, termina siendo arrancada de la superficie junto con la suciedad y arrastrada por el agua de lavado. A esta formación física en la que un cuerpo insoluble se "solubiliza" se le llama micela.

Preparar jabón en casa


Aunque el jabón es un producto muy barato usted puede querer hacer el suyo en particular para darle un toque personal en cuanto a aroma, color y textura.

Para hacer jabón se puede utilizar en principio cualquier tipo de aceite vegetal o grasa animal (incluso usada), pero las mezclas de diferentes tipos puede dar un jabón de una buena textura y solubilidad.

El experimento que sigue parte del uso de manteca, que produce un jabón bastante duro y poco soluble, pero usted puede utilizar una mezcla de manteca y aceite vegetal (especialmente el de coco) para producir un jabón mas blando y soluble.

Siga el esquema operativo siguiente:

1.- Prepare un disolución concentrada de sosa cáustica (hidróxido de sodio) al 25% en una mezcla a partes iguales de agua y alcohol etílico al 95%. Es decir 250 g de sosa por cada litro de mezcla de agua y alcohol. Opere con mucho cuidado la disolución es extremadamente cáustica. Si el alcohol de que dispone es de otra concentración haga el cálculo de las equivalencias. Cada litro de solución le servirá para tratar 500 g de manteca o la mezcla preparada de manteca y aceite. Nunca use un recipiente de aluminio para la sosa, lo corroe rápidamente, puede ser de vidrio, barro o de hierro. El alcohol se agrega para dar un aspecto translúcido al jabón.

2.- Mezcle la cantidad de manteca adecuada al volumen de sosa cáustica preparada, sabiendo que por cada litro de sosa puede poner 500 g de grasa.

3.- Caliente la mezcla en baño de María por lo menos 45 minutos. Prepare un volumen doble al de la disolución original de sosa, de una mezcla a partes iguales de agua y alcohol etílico (sin sosa) y vaya agregándola en pequeñas proporciones a la solución caliente durante el período de 45 minutos de calentamiento, remueva ocasionalmente con una varilla de hierro.

4.- Prepare una disolución a temperatura ambiente al 33% de sal común en agua, 333 g por cada litro de agua. La sal precipitará el jabón formado. Si necesita calentar el agua para disolver la sal, debe dejar la disolución enfriar antes de usarla.

5.- Vierta el contenido de la solución caliente (jabón) en la solución fría de sal común y remuévala a fondo durante varios minutos, luego déjela enfriar a temperatura ambiente. El jabón se solidifica y precipita.

6.- Decante con cuidado el líquido o mejor filtre a través de un papel de filtro basto. Enjuague el sólido retenido por el filtro aun en él con un poco de agua helada (mezclada con hielo). Este enjuague retira la posible sosa sobrante así como la glicerina, sin disolver el jabón dada la baja temperatura. Deje el jabón secar algunos días.

Este jabón "base" que ha obtenido, lo puede mezclar con algún colorante, perfume, medicamento etc. y luego moldearlo en barras.



Temas de química general aquí.
Para ir al índice general del portal aquí.