home
sabelotodo
logo
entrar
comentario
colaborar

Figuras mitológicas japonesas

La mitología japonesa tiene un panteón de deidades extremadamente alto, todas esas deidades se engloban en el concepto de Kami, se dice que el número puede llegar a las decenas de millones, pero, para poder hacer comprensible en un breve artículo esta mitología podemos dividir los Kami en dos grupos:

1.- Los Kami ancestrales, que tienen las particularidades de verdaderos dioses de acuerdo al concepto generalizado que tenemos de un dios y cuyo número es mucho mas reducido y...

2.- Los otros Kami que no pueden considerarse dioses en toda su expresión, si no mas bien la divinización del espíritu que tienen todas las cosas.

De todas las formas de mitología, la japonesa es sin duda el sistema más complejo de creencias, mucho más que la de cualquier otra mitología.

La mayor parte de las leyendas y relatos mitológicos del Japón que han llegado hasta hoy se relatan en el Kojiki, el libro mas antiguo del Japón y en otros textos de la época, como el  Nihonshoki y algunos otros. Una particularidad de la mitología japonesa es que le confiere origen divino a los emperadores y sus familias, al ser descendientes de los dioses.

Figuras principales

Amaterasu

El libro japonés mas antiguo, el Kojiki nos cuenta que originalmente había cinco parejas divinas y que la última de ellas era la de Isanaki e Isanami, hermanos, el primero varón y la segunda hembra, a estos dioses primitivos se les atribuye haber creado el archipiélago japones. De la unión de estos dioses salieron además múltiples otros, que tienen un carácter simbólico y representan las principales fuerzas de la naturaleza.

La leyenda relata que Isanami muere durante un parto y fue acogida por tanto en Yomi, el infierno japones. Izanaki emprende luego un viaje al Yomi para rescatar a su amada pero este resultó infructuoso después de algunas peripecias.

Al volver, Izanaki crea sin ayuda femenina a otras deidades desde muy diversas formas, las mas importantes de estas figura y que nacieron cuando se lavaba la cara fueron: Amaterasu, Tsukiyomi y Susanoo. Entre estos hijos, Izanaki repartió el control de las grandes fuerza naturales: a Amaterasu le dio el reinado sobre el sol y la luz, a Tsukiyomi sobre la luna y a Susanoo lo hizo dios del mar.

Susanoo, al que se le da cierto carácter de infame, rechazaba su dominio y quería irse con su madre Izanami al infierno. Su conducta, y las constantes súplicas de Susanoo a Izanaki hicieron que este último lo expulsara del cielo, pero antes de irse quiso visitar a su hermana Amaterasu. Hizo tanto ruido que esta se asustó y pensando que el hermano venía en son de guerra se preparó para el combate.

Los hermanos protagonizan entonces una competencia para ver quién creaba un niño mas noble. Amaterasu creo tres diosas del sable roto de Susanoo y este a su vez a cinco dioses de las joyas de la hermana. Ambos se reconocieron vencedores y la disputa continuó, entonces Susanoo, preso de una especie de locura, rompió los diques, tapó la desembocadura de los arrozales de Amaterasu y arrojó un caballo muerto, animal sagrado para Amaterasu, a su residencia mientras estaba tejiendo. La caída del animal rompe el telar y un trozo de la madera atraviesa el sexo de Amaterasu y la mata (no todas las versiones coinciden con este hecho). La diosa muerta se encerró en una cueva y el mundo quedó sumergido en las tinieblas. Los dioses, inquietos, colocaron un árbol sagrado en la entrada de la gruta y colgaron en él un espejo así como telas y joyas. La voluptuosa diosa Uzuma comenzó a ejecutar un baile; llevando en las manos unas ramas de bambú enano, se subió sobre una bañera volcada y empezó sus movimientos. Luego danzando a un ritmo cada vez mas violento, se desabrocho su vestido y lo bajó hasta dejar ver sus pechos y poco a poco se desvistió hasta el sexo.

Ante tal acontecimiento, los dioses se echaron a reír estrepitosamente y las risas y el ruido producido atrajeron la atención de Amaterasu, esta entreabrió la puerta de la gruta para ver que pasaba, al hacerlo vio su rostro en el espejo y aun mas intrigada salió de la gruta. Aprovechando su distracción una de las demás divinidades cerró la puerta tras ella, había vuelto la luz al mundo.

La danza de Uzuma se convirtió después en el modelo en ciertos ritos populares, que la ejecutaban a la muerte de un individuo con el propósito de hacerlo volver a la vida, es símbolo de la fertilidad y diosa del baile.

Uno de los hijos de las joyas de Ameterasu, Oshihomini, creados por Susanoo a partir de las joyas de esta en la pelea descrita arriba se convertirá después en el primer soberano del Japón, ya que se consideraba a Susanoo un dios del dominio de abajo: primero por su dominio, que era el mar; segundo por su voluntad de querer regresar con su madre al infierno; y tercero por su destino, que era estar exiliado en la tierra. Amaterasu, a quién los emperadores japoneses invocaran como la que les otorgó el título y con ello el poder, es del dominio de arriba.

Kami

Los Kami son en realidad manifestaciones de las fuerzas de la naturaleza o la divinización del "alma" de los objetos y por ello superiores a los hombres. De esta forma cualquier cosa que es mas o menos grandiosa o inexplicable es Kami. La lista nunca se acaba, se dice que son ochocientos miles de Kami (oyorozu). Los Kami mas viejos son los ancestros divinizados, pero hay Kami en todas las esferas de la vida, de las fronteras, los de un arte en particular, los de las estaciones, de la lluvia y así en adelante, por lo que puede decirse que un Kami puede ser cualquier cosa ya que todas las cosas incluían un espíritu sagrado.

Este panorama hace que muchos elementos sean veneradas, se veneran a los animales, los mares, los lagos, los ríos y hasta las piedras mismas son a veces grandes divinidades y a las que se les dirigen oraciones para traer la lluvia.

Las montañas revisten un carácter especial de veneración, ya sea como el cuerpo mismo de una divinidad o como la morada de los dioses, los que envían el agua a los manantiales y fuentes. La divinidad de las montañas es el yama no kami y se representa casi siempre como una serpiente hembra horrorosa. Cuando baja al llano es ta no kami y es portadora de la fertilidad y hace crecer las plantas.

Kannushi

Los kannushi son poderoso y son una suerte de sacerdotes, maestros o poseedores de una divinidad. Hablan a su nombre y ejercen su autoridad.

Ellos trasmiten las oraciones de los que veneran a los Kami y hasta incluso pueden hacerles actuar. Son gentes que "pueden embrujar al pueblo" y son los intermediarios entre el mundo de los espíritus y el de los hombres.

Figuras de otras mitologías aquí.
Para ir al índice general de portal aquí.