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Figuras mitológicas de Mesopotamia


En este artículo se incluyen las principales figuras mitológicas de los pueblos que vivieron en la Mesopotamia, que es la franja de tierra ubicada entre los ríos Tigris y Éufrates, pero que alcanza también las zonas fértiles contíguas a los dos ríos y que corresponden de forma general a las zonas no desérticas del actual Irak.

Esta zona del mundo se considera como la cuna de la civilización occidental y sus pueblos antiguos desarrollaron notables técnicas de urbanización y otras, que aun no se habían desarrollado en otras partes del mundo. Todas estas comunidades tuvieron, como el resto de los pueblos de la antigüedad, sus dioses y leyendas que heredadas de los mas antiguos, y mezcladas con las propias de los pueblos mas recientes, dieron lugar a un rica variedad de relatos y figuras que conforman la mitología que se tratará en este artículo.  Las principales comunidades humanas de la época incluyen a los acadios, persas, sumerios, ugaríticos, frigios, asirios, huritas y babilónicos.

El origen

Los pueblos que habitaron la zona de Mesopotamia sostuvieron durante muchos años constantes guerras de ocupación en las que, vencedores y vencidos se sucedieron a lo largo de la historia. Esta situación hizo que se mezclaran las culturas, los idiomas, y el resto de los componentes de las civilizaciones en contacto. Y, como era de esperarse, también las religiones y los dioses, por eso, es frecuente encontrar que dioses originarios de ciertos pueblos se asimilaran por otros o en otros casos se confundieran con los ya existentes.

Hay cierta similitud entre esta mitología y la grecorromana, en esta, al igual que en aquella, se pueden encontrar rasgos comunes como la aparición de los primeros dioses o dioses primogénitos a partir de un ente que lo cubría todo, en este caso el agua, a diferencia de los griegos que era el Caos. Otro elemento que los acerca es la creencia de que, de estos dioses primarios, surgieron por diferentes vías los dioses de la nueva generación, que, como en Grecia, eran los que interactuaban mas directamente con los hombres. Por último, en ambas mitologías hay un abundante politeísmo (creencia en varios dioses) donde estos se reparten los diferentes poderes y dominan las fuerzas naturales y rigen la vida de los hombres a quienes han creado.

Principales figuras

Adapa. Héroe acadio

Adapa es sabio y uno de los siete Apkallu, enviados especiales de Ea (o Enki) el dios inventor de los hombres y civilizador.

Cuenta la leyenda que era mayordomo de Ea en su templo de Eridu y amante de la pesca. Un día que se había alejado de la orilla, la embarcación se vuelca debido a Shutu, el viento del sur. Adapa escapa del naufragio y enfurecido ataca a Shutu y le corta las alas, ya que como todos los dioses del viento tenía forma de pájaro. Anu, el dios del cielo, extrañado de que el viento del sur no soplaba averiguó la razón y llamó a Adapa ante su tribunal. Ea lo puso en alerta y le aconsejó que se ganara la complacencia de Tamuz y de Gishzida, los dos porteros del cielo y el dijo "te ofrecerán comida, no comas, te ofrecerán bebidas, no bebas, son alimentos de muerte, te ofrecerán ropas, póntelas, te ofrecerán aceite úntate con él".

Tan bueno fue el trabajo de conciliación con los porteros que no fue enviado a un tribunal sino a la mesa del mismo Anu. Le presentaron comidas y bebidas de eternidad y las rechazó. De este modo pasó a la inmortalidad.

Ahura Mazda. Dios indio-iraní

Ahura Mazda quedó convertido en el dios supremo y único en la corriente filosófica y religiosa conocida como mazdeísmo impulsada por Zaratustra. Él es el señor sabio y creador de todas las cosas.

Al principio, Ahura Mazda estaba como un dios entre otros dioses. Estaban Mitra, Anahita, Vayu, Verethraghna, Varuna etc, pero cuando llegó Zaratustra quedó solo y por encima de todos los demás. Sin embrago, su personalidad se desdobla en un par de mellizos que mantienen una constante lucha: el Santo, Spenta Manyu que ha escogido el bien y la vida; y el maligno, Angra Mainyu, que ha escogido el mal y la muerte. Esta elección la ha hecho el maligno y Ahura Mazda no es responsable por ello. Es la eterna lucha entre le bien y el mal.

Tiene la forma del sol y nueve esposas en la región de la luz, su vestido es el cielo.
El dios se manifiesta en las diferentes cosas del mundo, hace crecer las plantas, permite que el fuego caliente, que el agua calme la sed etc. Primero se creía que había un dios detrás de cada uno de estas acciones, pero Zaratustra afirma que es él el único que actúa y que los demás, que se creían dioses, son en realidad sus ayudantes, creados por él y que  trabajan bajo sus órdenes y su responsabilidad. Son los Amesha Spenta genios benéficos.

Ahura Mazda no gobierna solo, tiene una corte real que le ayudan en las tareas: están Vohu Manah, AshaKshathra, Armaiti, Haurvatat y Ameretat.

Este dios ha establecido un orden perfecto, dando la posibilidad de que todas las criaturas tengan derecho a la prosperidad tanto en la vida terrestre como en el paraíso después de la muerte. Sin embargo, para lograrlo hay que ser justo y estar al lado de la buena religión, es decir del lado del Santo, Spenta Manyu. Esto significa que Ahura Mazda ha dejado a los hombres la libre elección de uno u otro.

Anahita. Diosa persa

El Avesta la retrata como una joven con los pechos encantadores y está toda engalanada, coronada de estrellas y calza sandalias de oro.

Anahita es la única verdadera diosa iraní y primero era la diosa de las aguas de los ríos, luego su figura evolucionó para convertirse en la de todos los líquidos, incluyendo los líquidos emanados del cuerpo, leche, esperma etc.

La reforma llevada a cabo por Zaratustra la convierte en un genio de la prosperidad, le da participación en la creación e inicia los hombres en la religión. También le atribuye el papel de justiciera.

Angra Mainyu. El demonio persa

Se le ha llamado Ahriman y representa todo lo malo. Primero era el igual de Ahura Mazda, el todopoderoso, que se desdobla como Spenta Manyu, que ha elegido las buenas cualidades, la realidad verdadera de las cosas, la verdad y que termina confundido con el propio Ahura Mazda. El otro es Angra Maiyu que ha escogido el engaño y se convierte en el demonio destructor, pertenece a los sucio, a la muerte, a la podredumbre e inspira asco. Tanta era la aversión por este demonio que terminó por desaparecer de la vida religiosa.

Anu. Dios sumerio

En el principio de todo solo había agua y de ella nace la primera pareja divina , Apsu y Tiamat, luego vienen otras, Lakhmu y Lakhamu, Anshar y Kishar finalmente nace Anu, el que a su vez engendra a Ea.

Ea y Anu junto con Enlil constituyen los tres grandes dioses que se reparten la influencia del cosmos. A Anu le corresponde el cielo y ser el rey sarru de la corte de los dioses. Ante él se refugian los otros dioses durante el diluvio, es el que llama a Adapa a juicio por haberle cortado las alas al viento y es, en general, el que recibe las quejas y toma partido entre las disputas divinas. De él es que desciende la realeza terrestre.

Es el dios de Uruk y es él, el que ha dado la ciudad a Rim-Sin de la dinastía de Larsa y por su orden se ha ahondado el Eúfrates. Su fuerza es la que ha conquistado las ciudades vecinas.

Apkallu

Los Apkallu son seres inteligentes brillantes y expertos en todos los dominios. Son los ayudantes o acesores de los dioses y hombres, como primeros ministros, y están incondicionalmente al servicio de sus amos. Les proporcionan la sabiduría y son los instrumentos de su poder. Ea es el jefe y se dice que utiliza a los demás Apkallu para desarrollar las comodidades y la cultura entre los hombres.

Astaré

Astaré o Ashtart es una diosa fenicia que representala seducción y el desorden erótico. Es la diosa del amor, pero de un amor lascivo por lo que es frecuente que sus ritos tengan carácter de orgías.

Se ha confundido con otras diosas como: Anat, Ahirat e Inanna. Se dice que los reyes de Sidón son sus sacerdotes.

Baal. Dios ugarítico


También llamado Bel o Belos, Baal es un combatiente enérgico, es el rey de los dioses y ha conquistado esta posición con denodada lucha contra.

Anat su hermana, y posiblemente su esposa, no se separa de Baal, es sanguinaria y amante de las masacres. Los dos son los responsables de la prosperidad, así si Baal, dios del trueno, deja caer la lluvia para dar vida a las plantas, Anat adiciona con el rocío el fertilizante para que crezcan con vigor y que obtiene de la sangre que tanto le gusta.

Su figura está rodeada de diferentes contiendas de lucha, primero para obtener su soberanía lucha contra Yam, el dios del mar, al que vence usando una maza que le ha construido Kothar (o Kosharwa-Hasis), el dios de las técnicas, las artes y la habilidad manual. Esta victoria le confiere que los marinos tengan el valor para lanzarse al mar. Como vencedor, necesita un palacio y la autorización de El para construirlo. Para ello encarga a Kothar que le confeccione unos regalos para la esposa de El, Athirat, y esta, complacida, intercede a su favor. El palacio fue edificado por Khothar en las cuatro mil hectáreas que se dispusieron para él. En otra contienda se enfrenta a Mot, el dios de la guerra y la esterilidad, él mismo se encarga de mantener el equilibrio entre los dos contendientes y muere voluntariamente cayendo a la tierra, para luego subir de nuevo al cielo conducido por Shapash, la diosa solar, y por Anat. Su muerte y resurrección se relacionan con la de las plantas y con los períodos cíclicos de prosperidad y sequía. Hay fertilidad cuando Baal está vivo y sequía cuando ha muerto.

Cibeles. Diosa frigia

Conocida como la diosa madre, es maestra de las fieras y adorada como diosa de la tierra.

Su origen es muy antiguo, originalmente frigia, la diosa fue asimilada por los griegos y romanos y es a través de los primeros que llegaron hasta hoy sus relatos mitológicos.

Se dice que Agditis, monstruo hermafrodita ha nacido de una roca fecundada por Zeus, y que el monstruo luego fue castrado por los dioses y convertido en la diosa Cibeles. Su lugar es el bosque, las montañas, las grutas, con los animales salvajes y está acompañada por los coribantes, sus sacerdotes.

Una de sus leyendas dice que manifiesta un gran amor por el pastor Attis y lo vuelve loco, entonces este se castra por ella y Cibeles se lo lleva en su carro impulsado por dos leones.

Ea Dios acadio

Es el padre de Marduck es el mas sabio de todos, herencia recibida de Anu. También conocido como Nudimmud es omnipresente y ha despojado a su padre Apsu, el dios de las aguas dulces, del poder supremo.

Enki. Dios sumerio

Es el organizador de la vida sobre la tierra, no juega papel de creador pero da la vida y ordena el mundo.

Se dice que apareció en una barca en el golfo Pérsico y se instaló en los pantanos que rodean el Tigris y el Éufrates y construye allí un templo de metal y piedras raras. Luego la ciudad de Eridu crece a su alrededor.

Enki tiene como esposa a Ningursag y se une además a su hija y a su nieta para dar la fuente de toda la vida. Antes de la última unión, Ningursag, la esposa, le sugiere a la nieta que le pida frutas a los dioses y esta lo hace, de la unión con Enki se crearán las plantas, sin embargo este olvida dar un destino a las plantas y se limita a comerlas. Este gesto inadecuado a su naturaleza de organizador le trae una gran debilidad, pero su esposa con "la mirada de la vida" le cura.

Como dios de gran entendimiento y maestro de todas las técnicas, es retado durante un banquete por Ninmah a que encuentre una ocupación para los hombres defectuosos salidos de su molde. Enki acepta el reto y encuentra las soluciones para cada uno: le da a los débiles, que no pueden hacer esfuerzo, la función de oficiales del rey; al ciego la de poeta; a la mujer estéril la de prostituta etc.

Enki es dueño de los Me, que son los componentes de la vida social y son innumerables: divinidad, realeza, pastoreo, prostitución, familia unida, trabajo, superioridad, reflexión, sentido de la justicia...... etc, que le dan la superioridad a Eridu, su ciudad. La diosa de Uruk, Inanna pretende robarlos para su ciudad y trata de embriagarlo, pero Enki no se enfada por eso, el sabe que los Me pueden repartirse sin que pierdan su fuerza, lo que le da el carácter de dios sensato, inteligente y reflexivo.

Hay otras leyendas que dan cuenta de que Enki es un dios astuto: Interviene a favor de Inanna y encuentra el modo de seducir a la terrible Ereskigal para liberarla de las garras de esta que la tiene prisionera en el infierno;  defiende a la humanidad contra Enlil que quiere diezmarla con hambre, epidemias y el diluvio. Ayuda a Atrahasis en la construcción de su arca; y otras empresas donde llega a utilizar maniobras sutiles y hasta algo bribonas.

Enlil. Dios sumerio

Es el dios rey de los dioses, poseedor del verdadero poder como soberano universal, pero es temible e impone sus decisiones.
Es un dios dormilón, duerme en una montaña y se enfurece cuando es molestado, sus cóleras son terribles y sus decisiones con frecuencias son crueles.

En el dominio de Enlil hay dos grupos de dioses, los Anunnaki que son los grandes dioses dominantes y perezosos, y los Igigi que son los dioses proletarios y los que laboran en todas las tareas. Los Igigi, cansados por las tareas, se sublevan y quieren destronar a Enlil, incluso uno de ellos alienta a la guerra. Entonces el soberano se despierta y reúne a los dioses en asamblea. Pide la muerte del revoltoso, pero Ea, mas conciliador, propone crear un ser vivo que haga el trabajo de los Igigi para mantener el mundo, y de paso, liberar a los dioses de esta dura tarea, ante el consentimiento de los dioses, nace el hombre.

Pronto la prosperidad y el bullicio de los hombres, cuya cantidad crece sin cesar, molesta a Enlil y quiere reducirles, les envía el sufrimiento y la muerte, pero Ea, que no puede oponerse directamente a los designios del supremo, busca una solución alternativa enviando drogas y medicinas. Ante el fracaso, Enlil inventa el hambre, pero Ea consigue salvar de nuevo a los hombres. Ya furioso, Enlil decide acabar con todos enviando el diluvio. Obliga a los demás dioses a no difundir la enorme catástrofe que se avecina. Otra vez Ea no falta a la orden, pero no puede decir nada, así que le provoca un sueño a Atrahasis donde tiene la premonición de que debe construir un arca y salvar así a la humanidad.

El gigante Unza es el encargado de Enlil para cobrar las cargas impositivas que se les atribuyen a cada uno, esta tarea, y la cercanía al dios hacen que vaya ganado su confianza hasta tal punto que se le permite asistirlo en el baño, pero desnudo, sin su tiara y las ropas de divinidad, Enlil  es un dios indefenso, lo que aprovecha Anzu para robarle el mundo, de esta forma el mundo cae sumido en el caos. Hace falta la intervención de Ninurta para que el dios recobre sus insignias y con ellas el poder.

Gilgamesh. Héroe sumerio

Gilgamesh es el rey de Uruk, cruel y déspota, ha nacido de la diosa Nilsun con un mortal: todas las mujeres sirven a su placer y todos los hombres a sus trabajos. Aplastados por la opresión sus súbditos piden a los dioses que les liberen de este mal, los dioses deciden inspirar al gigante Enkidu para que lo mate.

Enkidu es medio salvaje, es velludo y tiene mas de animal que de hombre, vive en las grutas y los terrenos baldíos y no conoce la civilización. Dotado de una fuerza descomunal lo destruye todo en su camino y busca pelea con todo el que encuentra.

Gilgamesh en un sueño conoce de su existencia, la que luego confirma a través de un cazador, que escondido, le ha visto tomar agua en una fuente. Para seducirlo le envía a una cortesana, esta lo logra y se une a él durante siete días y siete noches convirtiéndolo en un hombre. Enkidu sigue a la cortesana hasta la ciudad donde poco a poco se civiliza, pero un día se encuentra con el rey y se enfrenta a él, la pelea es ardiente, cada uno intenta vencer al otro para tener la supremacía. Finalmente Gilmamesh con su astucia vence, pero le toma cariño al adversario y se convierte en su amigo.

Los dos emprenden un combate contra Huwawa, el monstruo que escupe fuego y mata sólo con el aliento y logran matarlo. De regreso las diosa Ishtar, impresionada por sus hazañas le hace insinuaciones a Gilmamesh que las rechaza de modo ofensivo. La diosa enfadada crea un toro celeste que puede acabar con él y con toda la ciudad, pero Enkidu logra sujetarlo por la cola y Gilmamesh lo mata con su espada.

Esta victoria hace, que prepotente, Enkidu se burle abiertamente de la diosa, la que le enferma de gravedad y muere después de doce días de agonía. Desconsolado por la pérdida del amigo, después del entierro Gilmamesh vaga por el desierto atormentado por la posibilidad de la muerte.

Ante la idea de convertirse en inmortal, Gilmamesh decide buscar a Utnapishtin que ha sobrevivido al diluvio y puede decirle la forma de convertirse en inmortal, en ese momento comienzas sus aventuras.

Primero los guardianes, hombres-escorpión,  le abren la puerta del sol, luego camina doce horas por la oscuridad de un túnel subterráneo, se encuentra con la ninfa Siduri que trata de hacer que abandone su proyecto, cruza las aguas de la muerte y llega al fin a la orilla donde vive Utnapishtin. Este le dice que debe estar despierto durante seis días y siete noche como entrenamiento para su futura inmortalidad, pero no lo logra, se duerme y despierta después de la séptima noche. No obstante, Utnapishtin le explica como encontrar la planta de la vida, la que devuelve la juventud a los viejos, y Gilmamesh la busca en el fondo del mar, pero la quiere compartir con sus súbditos, así que toma el camino de regreso. El viaje es largo y se detiene a bañarse en una fuente de agua, en ese momento el perfume de la planta atrae a una serpiente mágica y se la come. Ha perdido la inmortalidad por lo que decide regresar a su tierra y retomar la vida de antes.

Hadad. Dios asirio

Es el hijo de Anu y dios del trueno. Se le invoca para provocar intensas lluvias sobre los campos de los malos o de los enemigos, pero también es el que puede provocar lluvias útiles a los cultivos. Se identifica y confunde con Baal el sirio y con Teshub el urita.
Con frecuencia es comparado con un toro salvaje.

Inanna. Diosa sumeria


Es la dama del cielo y está rodeada de múltiples leyendas. Innana es la patrona de Uruk y diosa del amor y la guerra, manda en la vida y en la muerte.

Innana se propone robar a los Me (todo lo que conforma la civilización) para llevarlos a su cuidad, Uruk. Los Me son propiedad de Enki en la ciudad de Eridu que es próspera por eso. Para ello invita a Enki a un banquete y lo embriaga, mientras Enki duerme, se apropia de los Me, pero el hurto no priva a Eridu de ellos.  Desde entonces la ciudad de Uruk se ve envuelta en el progreso y la civilización.

El pastor Dumuzi se casa con Innana y ello lo convierte en el soberano de la ciudad. Ella está muy enamorada y lo proclama a los cuatro vientos. Es en ese momento se propone ir a los infiernos, a robarle el poder del gobierno en ese lugar a su hermana Ereshkigal, pero para llegar, debe cruzar las siete puertas y dejar en cada una de ellas alguna de su ropas. Llega al encuentro con su hermana completamente desnuda y por tanto desprovista de su fuerza como diosa y termina muerta y colgada de un clavo.

Enlil, se entera de la desgracia de Innana y le manda dos mensajeros para reanimarla lo que logran usando "el alimento de la vida" y el "agua de la vida". Sin embargo, a Innana se le impone la condición de que para poder salir del infierno tiene que dejar a alguien en su lugar. Vuelve a la tierra escoltada por los galla en busca del sustituto, viaja por Umma y por Bad-Tiriba, pero ante los pedidos de clemencia por parte de las divinidades de esos lugares, accede a no tomar a nadie de allí y vuelve a su Uruk. Una vez en su ciudad encuentra a Dumuzi, el marido, dándose una gran vida en su trono, disfrutando del poder sin preocuparse de las desgracias que ha tenido que enfrentar la esposa. Por eso, Innana se enfurece y lo designa como su sucesor, los demonios galla se apoderan de él y después de unas torturas se lo llevan al infierno. Debe pasar la mitad de cada año allí.

Ishtar. Diosa mesopotámica

Instar en una diosa algo desordenada en el amor. Es la diosa del amor y también de la guerra, es confundida con frecuencia con Innana y con Astaré.

Ella es siempre virgen, y no porque rechace las relaciones sexuales, es porque recobra la virginidad cada un tiempo bañándose en un lago. Se le ve siempre acompañada de dos sirvientas que tocan música, Ninatta y Kulitta.

Gran apasionada, manifiesta con cantos su amor a Tamumuz (el sumerio Dumuzi) que cada año baja a los infiernos y luego resucita acompañado por el renacer de la vegetación en primavera . También ama a Gilgamesh que la rechaza por su vida libertina.

Sus templos son lugares de prostitución, y se dice que cada mujer en Babilonia, debe por lo menos una vez en la vida ir al templo y esperar allí a que un hombre le ofrezca dinero en nombre de la diosa para tener relaciones sexuales con él.

Se le considera una guerrera brava y cruel con arco y carcaj ordenando el combate. Es venerada en asiria y responsable de la crueldad de sus reyes, que cometían actos bárbaros como despellejar vivos a los prisioneros.

Kumarbi. Dios hurita

Kumarbi está rodeado de un mito en el que se ven envueltos los grandes dioses que luchan por el poder supremo. Es el último soberano de los dioses antiguos y destronado por Tesub.

La leyenda comienza cuando Alalu ocupa el trono divino durante nueve años, en el año noveno Anu, que siempre permaneció ante él se revela, se enfrenta a Alalu, le vence y se sienta en el trono. Kumarbi el Poderoso, se doblega a sus pies, pero la rivalidad entre el soberano y su servidor crece constantemente y llega el momento en que Anu ya no puede soportar el brillo de Kumarbi y huye hasta el cielo. Kumarbi le persigue para lanzarlo desde el cielo y se traga sus genitales de una mordida. Anu se alegra de esta acción, y le dice a Kumarbi que ha depositado en él a tres dioses poderosos: Tesub, el dios de las tormentas; Aranzah, el dios de los ríos; y al gran dios Tashmishu. Kumarbi escupe  para librase de ello, pero el salivazo, que lleva la simiente, cae en la tierra y de ella surgen los tres dioses.

Tesub destrona a Kumarbi y este, desprovisto del poder, jura vengarse. Para ello toma en la mano su bastón y le hace el amor a una enorme piedra. El hijo de Kumarbi y la piedra es de cuerpo pétreo, se llama Ullikummi, y se confía a las Irshirras, las diosas sirvientes de Kumarbi, las que le colocan a modo de flecha sobre el  el hombro de Upelluri (la tierra), allí la piedra crece sin cesar y alcanza el kuntarra (la morada de los dioses).

El dios de las tormentas y el del sol se confabulan para vencer a la roca, Ishtar, la diosa del amor trata de conquistarlo, pero todo es en vano, y Asthabi resulta vencido. El monstruo de roca sigue creciendo y hace temblar a los cielos asustando a Hebat, esposa de Tesub, que abandona el palacio. Los dioses, preocupados ante el avance incontenible de Ullikummi, le cortan los pies y ya no puede avanzar, está derrotado, y con él su padre Kumarbi.

Marduck. Dios babilónico

Marduck es el campeón de los dioses de una nueva generación relacionada con la civilización la vida y el progreso mientras que sus sucesores, los dioses primordiales, representaban el caos y el desorden, la fuerza bruta sin inteligencia. Es hijo de Ea y Damkina, está dotado al nacer de esencia divina y un entendimiento cuadruplicado.

Cuenta la leyenda que Marduck creó a los vientos y forma una gran tormenta con ellos que molesta a los dioses primogénitos. Estos piden a la diosa Tiamat que ponga fin a Marduck, por lo que Tiamat marcha al combate. Se dice que creó unos dragones furiosos y sobrenaturales y puso a Kingu, su esposo, al frente de la armada.

Los dioses de la nueva generación ponen a Marduck al frente de la defensa y este acepta con la condición de obtener el poder supremo.

Comienza el combate y ante la primera mirada Kingu vacila, pero Tiamat se mantiene firme y se lanza contra Marduck, este la envuelve en una red y le lanza un ventarrón que entra por la boca de Tiamat y le infla el vientre, en ese momento Marduck le lanza una flecha que le atraviesa el corazón, generando la desbandada de sus enemigos a los que pisotea.

Marduck corta en dos el cadáver y con una mitad hace el cielo, crea allí el palacio Eshara donde Anu, Enlil y Ea tienen su morada. Con la otra mitad crea la tierra, levanta las montañas acumulando tierra sobre la cabeza y hace brotar al Tigris y al Éufrates de los ojos y pone sobre sus senos una colinas donde funda los santuarios.

Ha tenido Marduck la idea de crear a una criaturas que se llamarán hombres sobre los que descansarán las tareas de servicio a los dioses, por lo que coge a Kingu, le corta las venas y de su sangre crea la humanidad y se yergue como responsable del orden humano.

Mitra. Dios indoeuropeo


Mencionado en el Avesta de Persia, y en los Veda de la India, el dios Mitra (o Mithra) se convirtió luego en la figura principal del mitraísmo, extendido por el imperio romano.

Personifica la amistad, la benevolencia y la fraternidad. Vela por los compromisos y los contratos, a él se le debe la concordia en el mundo.

En el Avesta se nos presenta como asociado al sol, sale a recorrer el mundo antes que este, montado en su carro tirados por dos caballos blancos. Se dice que tiene mil orejas y diez mil ojos que abarcan todo el universo y nada se le escapa. También se le ve como un dios combativo, que se coloca al frente de las armadas equipado con flechas rápidas y lanza, o como juez de los infiernos.

Ya para el mitraísmo romano, Mitra aparece como un matador de toros invencible, y se representa sujetando un toro por las narices y clavándole una espada en el cuerpo, al tiempo que un perro y una serpiente beben la sangre del animal herido y un escorpión le pellizca los testículos.

Nergal. Dios babilónico

Es el dios de los muertos y amo del infierno. Su carácter es orgulloso, impetuoso y violento, se le compara con un toro bravo, un huracán o un diluvio. Es amante de las epidemias, las guerras y las catástrofes, su dominio, y su placer es la muerte. Su meta es ser el mas fuerte donde quiera que esté.

Para consagrarse como dios de los infiernos emprende una aventura que se cuenta como leyenda relacionada con este dios.

Resulta que Ereshkigal, hija de Anu, se ha erguido como soberana de un reino independiente y terrible en los infiernos. Los mismos dioses solo pueden llegar allí despojándose de sus poderes, por lo que corren el riesgo de quedar prisioneros.

Se prepara un banquete celeste, pero Ereshkigal se ha independizado tanto de los dioses, que no va a participar en el banquete y en su lugar envía a un mensajero para que recoja allí lo que le corresponde. Nergal se niega a participar de la mesa con ese emisario y hace que Ereshkigal se enfade y reclame las disculpas del insolente. Pero Nergal, orgulloso, no se amilana y viaja a los infiernos acompañado por catorce demonios que le permiten cruzar las siete puertas hasta el mundo del infierno. Una vez ante la diosa se muestra muy cortés y divertido, tanto, que hechiza a la bella diosa y puede volver a su casa.

Ereshkival luego se da cuenta de los sucedido y colérica quiere castigar al infame. Manda un emisario a Anu y le dice que quiere de vuelta a Nergal para dejarlo en en el reino de los muertos, y amenaza con grandes calamidades si no se le complace.

Ante el reto, Nergal acepta y vuelve con la fuerza y violencia estimulados por la situación, si se debe quedar en los infiernos no puede ser de otro modo que de amo. Llega y coge a Ereshkival por el pelo y al lanza al suelo, dominada, la diosa pide clemencia y le promete que se casará con él si la suelta. Nergal acepta el trato y toma a la diosa entre sus brazos con ternura, se casa con ella y se convierte en el rey de los infiernos.

Mas tarde en la historia, Nergal se identifica con el dios de las plagas Erra, marido satisfecho, descansando en el lecho conyugal y sumergido en una vida ociosa es incapaz de tomar decisiones, por lo que el mundo vive una paz total. Pero los dioses infernales, fieles servidores de Erra, los Sibitti, están desesperados por entrar en acción, ese silencio no les gusta, sus armas se oxidan por falta de acción y quieren movimiento, luchas, matanzas, degollados y sangre.

Los Sibitti sacan a Erra del letargo y le animan a que lance el grito de guerra. Pero el amplio proyecto de sangre, elaborado entonces por Erra, no se podrá llevar a cabo si no se levanta del asiento al dios Marduk protector de la ciudad. Trata de convencer a Marduk de que se levante y se vaya con el argumento de que él es el único que puede dar brillo de nuevo a su estatua del palacio, opaca desde hace tiempo. Pero Marduk no tranza, se acuerda de que la última vez que se levantó del asiento sobrevino el diluvio. Erra insiste y promete no cambiar nada, no dejará que los demonios del infierno puedan subir a la ciudad, que todo seguirá en paz. Con la insistencia Marduk se convence poco a poco y acepta, se levanta y se va a la morada de los dioses, dejando a Erra como dueño del lugar.

Al principio Erra cumple lo prometido, hombres y dioses disfrutan de la paz y la tranquilidad, pero como era de esperarse, mas tarde se desata y en la tierra reina el salvajismo, los templos son profanados, los hombres se comen unos a otros, los hijos odian a la madre y ella a estos, los viejos entierran a los pobres, la muerte reina y los lugares habitados se convierten en desiertos, en resumen todos los valores se pierden.
Erra, para poner orden, regresa a su templo y todo vuelve a la normalidad.

Ninurta. Dios sumerio

Es un joven guerrero, valiente, fuerte, grande y heroico. Es hijo Math (o Mami) y Enlil el dios soberano.

Resulta que Anzu se ha apoderado de los atributos que dan a los dioses la majestuosidad y lo hacen soberano por lo que Enlil está desnudo y el mundo esta sumido en el desorden. Los dioses se reúnen para enfrentar a Anzu, buscan un campeón y Math hace venir a Ninurta su glorioso hijo. Math le explica como proceder para enfrentar a Anzu, "debes ocultarte dentro de una niebla y de ahí lanzar tus flechas" así pretendía sorprender al enemigo. Al escalar la montaña, acompañado por los siete vientos malvados, y llegar a Anzu le lanza sus flechas pero Anzu, dueño del destino, las hace retroceder.

Ante la situación, Ninurta manda un mensajero para que cuente los sucedido, entonces Enlil le aconseja que envié los siete vientos malvados contra Anzu, el terror producido por la tempestad de los vientos desenfrenados aterroriza a Anzu, lo trastornan, y Ninurta le corta la garganta. Las tablas del destino y el resto de los atributos sagrados vuelven a su legítimo dueño, a las manos de Enlil.

Shamash. Dios babilónico

Como dios del sol le da la luz al universo, y es además el dios justiciero.

Hijo de Sin, el dios luna, y Ningal resulta hermano de Isthar, la diosa del amor y la guerra, Aya es su esposa.

Viaja por el día por el cielo, lo ve todo y descubre todas las cosas, conoce todos los secretos y da ayuda a quien la necesite y castiga al que lo merece. Recompensa a aquellos que son dignos de ello.

Se dice que el primer código escrito de leyes conocido, le fue inspirado al rey Hamurabi de Babilonia por este dios y que además este le dicta las voluntades justicieras. Shamash no permite la mentira y por ello los juramentos se hacen en su nombre. Dos dioses pequeños le ayudan en la tarea de impartir justicia: Girru, el dios fuego y Nasku, el dios luz.

Se ha encontrado una tablilla en Sipar en la que se representa al dios sentado y llevando una tiara de cuatro hileras de cuernos, una gran barba y un vestido largo con un bastón y un círculo en la mano derecha. Se le simboliza con un círculo de donde parten rayos, o con la imagen del sol levantándose entre dos montañas.

Sin. Dios sumerio

Sin es la luna y padre de Shamash el sol. Conocido también como Souen o Nanna entre los sumerios y como Nannar entre los acadios, se representa sentado en un trono con una larga barba sobre el pecho y lleva en la mano el hacha, el cetro y el bastón.

Su luz se consideraba benéfica, al contrario de la del sol que quema y reseca. Su fuerza crecía a lo largo del mes desde la luna nueva a la llena y era el guía de las caravanas. Una señal terrible eran los eclipses, en ellos, Sin, está escondido y anuncia catástrofes.

Tesub. Dios hurita

Es un dios de la segunda generación y dios de la tormenta, se le ve cabalgando sobre un toro por las montañas con un hacha en la mano derecha y un rayo en la izquierda. Es hermano de Isthar, la diosa del amor desordenado y esposo de Hebat la que le ha dado a Sarruma por hijo.

El nacimiento de Tesub está ligado a una leyenda sobre la rivalidad de dos de los dioses primarios, Kumarbi y Anu por el lugar de soberano del cielo, esto hace que sea considerado indistintamente el hijo de cualquiera de ellos. El nacimiento de Tesub así como la forma en que se convierte en el soberano de los cielos se describe en la figura de Kumarbi.

Hebat, la esposa de Tesub, está acompañada de una corte: Isthar; Kubaba de Karkemish; Ishara, la diosa de la medicina; y otras diosas de la fecundidad, la fertilidad y la guerra.

Tiamat. Diosa acadia

Tiamat es la diosa de las aguas saladas (diosa del mar) y esposa de Apsu el dios de las aguas dulces, ambos son dioses primordiales y de ellos surgen los primeros grandes dioses: Lakhmu y Lakhamu; luego Anshar y Kishar y finalmente Anu y el resto de los dioses. Al igual que el mar tiene sus caprichos, a veces tranquila y a veces colérica, es la propia naturaleza primordial aun no diferenciada que posee un carácter salvaje y mucha fuerza.

Cada una de las generaciones engendradas por Tiamat y Apsu es superior en cuanto a sabiduría y vigor.

La prole de jóvenes dioses hacen mucho ruido y Tiamat no puede descansar y se enfada, le surgen deseos de exterminarlos y lo dice, pero se arma de paciencia, no quiere destruir a aquellos que ha dado vida. No obstante los jóvenes se enteran de lo que ha dicho su madre y entonces Ea, uno de ellos, toma por sorpresa a Apsu, le roba "su resplandor" y lo mata. Mas tarde engendra a Marduk el mas sabio y capaz de los dioses.

Por este acto a Tiamat se le agota la paciencia y cambia de actitud, se pone furiosa y comienza a hacer monstruos terribles. Crea serpientes monstruosas de demoledoras mandíbulas, dragones furiosos cargados de resplandor sobrenatural, perros rabiosos. Convierte en dioses a sus creaciones, educa a Kungu, lo hace su esposo y lo pone al mando de la tropa.

Los dioses jóvenes en asamblea nombran a  Marduk como jefe de su contingente y le dan la autoridad suprema. Marduk, armado con los cuatro vientos que determinan el espacio y el tiempo, se lanza al combate en su carro. Le manda el viento malo a Tiamat cuando tiene la boca abierta y la deja que ya no la puede cerrar mas, le dispara una flecha que traviesa su corazón y el resto de los monstruos corren en estampida. Marduk corta en dos el cuerpo inanimado de Tiamat y con una de las mitades hace el cielo, y con la otra la tierra firme, coloca allí la cabeza, que cubre con tierra hasta hacer una montaña.

De la montaña emana el agua, de sus ojos nacen el Eúfrates y el Tigris, que toman el agua del almacén creado en las narices tapadas. Los pechos se convierten en las montañas lejanas.

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